Las acciones de Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration registraron fuertes bajas este viernes después de que Javier Milei anunciara nuevas sanciones contra las compañías vinculadas con la explotación de hidrocarburos en las Islas Malvinas. La reacción más pronunciada se produjo en Londres, donde Rockhopper llegó a caer alrededor de 11,8% durante la rueda.
El Presidente habló el jueves por la noche en cadena nacional y ratificó la soberanía argentina sobre las islas. Lo hizo después de que Donald Trump afirmara que podría “revisar” la posición de Estados Unidos sobre el conflicto.
Los anuncios de Milei apuntaron especialmente al proyecto de explotación petrolera Sea Lion, operado por Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration, que tiene previsto iniciar la explotación petrolera offshore en los próximos meses.
“Fortaleceremos los mecanismos de detección temprana e intercambio de información, para facilitar la adopción de sanciones contra las empresas que lleven adelante estas actividades, así como contra sus accionistas, directores y proveedores”, dijo Milei. El mandatario afirmó que el Gobierno argentino inhabilitará para operar en territorio nacional a las empresas involucradas de manera directa o indirecta. Esto implica que tampoco podrán operar en Vaca Muerta.
“Quienes operan en nuestras Islas a espaldas del gobierno argentino, tendrán que elegir entre una puesta ilegal, en un territorio disputado y una operación rentable y segura en un país soberano con reglas claras y previsibilidad. No se pueden hacer las dos cosas”, afirmó.
La respuesta de las petroleras tras los anuncios de Milei
Horas después de la cadena nacional, Navitas Petroleum respondió a las declaraciones del Presidente a través de un comunicado. La compañía, sostuvo que las licencias bajo las que se desarrolla el yacimiento fueron otorgadas por el Gobierno de las Islas Malvinas y cuentan con el respaldo del Reino Unido.
Navitas afirmó, además, que no espera que los anuncios realizados por el Gobierno argentino tengan un impacto material sobre el desarrollo de Sea Lion ni sobre el cronograma previsto para el proyecto. La posición fue posteriormente reproducida por Rockhopper Exploration, mediante un comunicado presentado en Londres.
Las acciones reaccionan con fuertes bajas
Las declaraciones tuvieron un impacto inmediato sobre las acciones de las dos petroleras involucradas en Sea Lion. En la Bolsa de Tel Aviv, Navitas Petroleum llegó a perder alrededor de 4,5% durante la jornada, aunque después recuperó parte del terreno. Las acciones cerraron en 13.080 agorot, con una caída de 2,1% frente a los 13.360 agorot del jueves.
El movimiento resultó más pronunciado para Rockhopper Exploration, que cotiza en el mercado AIM de Londres. Sus acciones habían cerrado el jueves en 78 peniques y abrieron el viernes en 71 peniques. Después de la apertura, la baja se profundizó y las acciones tocaron un mínimo intradiario de 68,8 peniques, lo que representó una caída aproximada de 11,8% frente al cierre previo.
Más tarde, Rockhopper recuperó parte de las pérdidas. Al momento de redactarse la nota, las acciones operaban alrededor de 72,9 peniques, todavía 6,5% por debajo del cierre del jueves.
El impacto se extiende, además, a algunos de los principales inversores institucionales vinculados con el proyecto. Harel y Phoenix mantienen participaciones relevantes en Navitas Petroleum y, junto con Clal y Meitav, aportaron la mayor parte de los US$180 millones captados por Rockhopper Exploration en una colocación privada realizada a fines de agosto, según informó el diario económico israelí Calcalist.
Las acciones de Harel también terminaron el viernes en terreno negativo en Tel Aviv: cerraron en 19.770 agorot, con una baja de 0,35%, después de haber llegado a retroceder alrededor de 1,3% durante la rueda. Por su parte, Phoenix terminó 1,09% por debajo del cierre anterior.
Planes y proyecciones de las petroleras en Malvinas
Rockhopper Exploration está vinculada a la exploración petrolera de las Islas Malvinas desde hace más de dos décadas: la empresa británica fue creada en 2004 específicamente para desarrollar un programa de exploración offshore en la Cuenca Norte de Malvinas y comenzó a construir ahí su cartera de licencias ese mismo año.
Fue precisamente Rockhopper la que encontró Sea Lion. La compañía perforó el pozo exploratorio 14/10-2 en abril de 2010 y declaró el descubrimiento de petróleo el 6 de mayo de ese año. Luego avanzó durante 2010 y 2011 con una campaña de delimitación y evaluación del yacimiento, que incluyó nuevas perforaciones y pruebas de flujo. En aquel momento tenía el 100% de la participación y era el operador.
El proyecto cambió de manos parcialmente en 2012, cuando Rockhopper cedió el 60% y la operación a Premier Oil. Entre 2012 y 2021, Premier destinó aproximadamente US$700 millones a ingeniería, exploración y otros estudios vinculados con el desarrollo, según Rockhopper. Después de la fusión de Premier con Chrysaor y la creación de Harbour Energy, Harbour decidió no continuar con Sea Lion. Finalmente, en septiembre de 2022, Navitas Petroleum ingresó a la Cuenca Norte de Malvinas con una participación del 65% y asumió como operador.
Navitas, por lo tanto, tiene una presencia mucho más reciente en Malvinas. La petrolera israelí fue constituida en 2015 y se dedica a la exploración, desarrollo y producción de petróleo y gas, según sus propios estados financieros. El último balance disponible, correspondiente al segundo trimestre de 2026, muestra que su negocio productivo está concentrado principalmente en Estados Unidos, con activos offshore en aguas profundas del Golfo y campos terrestres en Texas, mientras Sea Lion constituye su principal desarrollo en el Atlántico Sur. También conserva derechos exploratorios de menor relevancia en Filipinas y una opción sobre un activo offshore frente a Marruecos.
En qué etapa está Sea Lion
Sea Lion todavía no produce petróleo comercialmente. El proyecto se encuentra en fase de desarrollo, luego de que Navitas y Rockhopper tomaran la decisión final de inversión —FID, por sus siglas en inglés— en diciembre de 2025.
La primera fase prevé perforar 11 pozos submarinos, que serán conectados a un buque flotante de producción, almacenamiento y descarga —un FPSO—. Una segunda etapa contempla otros 12 pozos, que se incorporarían posteriormente. Según la planificación actual de Navitas, el primer petróleo está previsto para marzo de 2028. La empresa señaló, además, en su balance de junio que los trabajos de construcción continuaban de acuerdo con el cronograma.
Durante 2026 comenzaron además los trabajos de infraestructura en las islas, inicialmente concentrados en la preparación del muelle y de la base logística en tierra, junto con instalaciones para alojar trabajadores y la fabricación de equipos de larga entrega. En paralelo, el FPSO Aoka Mizu fue retirado de su operación anterior para ser adaptado a Sea Lion. La perforación de los pozos de desarrollo está prevista para comenzar a principios de 2027, según la actualización operativa publicada por Rockhopper en mayo de 2026.
Cuánto petróleo hay en juego
La magnitud del activo ayuda a entender por qué Sea Lion es central para ambas compañías. El último informe técnico independiente, elaborado por Netherland, Sewell & Associates (NSAI) con fecha efectiva al 31 de julio de 2026, calculó 314,3 millones de barriles de petróleo de reservas probadas y probables (2P) para el yacimiento.
A eso se suman 626,1 millones de barriles de recursos contingentes (2C). Es importante distinguir ambas categorías: las reservas 2P corresponden a volúmenes cuya recuperación comercial ya cuenta con un grado de certeza y desarrollo superior, mientras los recursos contingentes todavía dependen de condiciones técnicas, económicas o de desarrollo adicionales.
Por su participación del 35%, a Rockhopper le corresponden aproximadamente 110 millones de barriles de reservas 2P y 219,1 millones de barriles de recursos contingentes 2C, según esa misma evaluación independiente. Es decir, en el caso de Rockhopper, la dimensión de su negocio actual está mucho más vinculada al valor futuro de Sea Lion que a una producción presente en el yacimiento.
Navitas busca ampliar considerablemente la escala de Sea Lion. Con un primer FPSO con capacidad para unos 55.000 barriles diarios y un segundo de hasta 125.000, el proyecto podría contar con una capacidad conjunta de alrededor de 180.000 barriles por día, según publicó el medio financiero israelí ICE. El desarrollo del área central, que utilizará el segundo buque, tiene previsto comenzar su producción hacia fines de 2030.