El sistema financiero se encuentra en un momento de quiebre. Luego de varios meses con la inflación acelerándose y los sueldos quedándose por detrás, la situación parece aplacarse. Sobre todo para el crédito, un negocio con mucho potencial en el país pero que se vio golpeado por altos niveles de mora en el último tiempo.
En Argentina, hay distintas instituciones autorizadas para prestar dinero: bancos públicos y privados, empresas fintech (billeteras virtuales), compañías financieras tradicionales y cooperativas y plataformas de financiamiento colaborativo. Por su extendido crecimiento en poblaciones que históricamente no accedieron a préstamo, el crédito de las fintech se lleva mucho foco de atención. Sobre todo por mitos que circulan en las redes sociales y cifras que requieren mayor análisis para comprenderse.
Qué está pasando con el crédito fintech
Según el último informe sobre crédito de la Cámara Fintech, realizado junto al ITBA, unas 8,1 millones de personas ya tienen crédito fintech en Argentina. La base de usuarios del sector creció más de 120% en los últimos dos años y ya alcanza a casi 4 de cada 10 personas con crédito formal en el país. Además, si se toman las cifras por cantidad de créditos vigentes por tipo de entidad, las empresas fintech originan el 25% de los créditos totales del sistema, alcanzando 9,8M de asistencias vigentes.
Por lo tanto, el crédito fintech está ampliamente difundido por toda la sociedad. No solo en sectores de la base de la pirámide sino a cualquier tipo de usuario que acceda a estas plataformas para financiarse. De todas formas, mantiene un perfil de préstamos de bajo monto: la asistencia promedio fue de $541.394, frente a $988.106 de otros PNFC y $4,1 millones de las entidades financieras.
Esta amplitud, si bien puede ser celebrada por su democratización, también genera inconvenientes. El ejemplo más claro es el alto nivel de mora que registró el sector y que preocupó a varios jugadores importantes del ecosistema. Aunque no a todos por igual.
Qué pasa con la mora en el sector fintech
La mora total de la cartera Fintech aumentó en sintonía con el total del sistema hasta el 30,5%. Pero eso no significa que todos los jugadores estén enfrentando la misma situación. En el caso de Mercado Pago, el jugador más grande del mercado, su mora ronda el 15%, que si bien es alta es la mitad del promedio general. Mientras que otros competidores, más chicos y con imposibilidad de realizar seguimiento de cobro a deudores, llegan a cifras de hasta el 50%.
Una característica a tener en cuenta es cuáles de estas empresas son o van en camino a ser banco. Ualá y Naranja X, del grupo Galicia, tienen el respaldo de tener licencia bancaria por detrás. Es decir, que son reguladas por el Banco Central y las posibilidades de generar un riesgo sistémico por su mora es menor.
Acercarse a entidades bancarias o ser una es una estrategia adecuada en este momento. Personal Pay, del Grupo Telecom que recientemente vendió 50% al Banco Macro, es un caso. Otro es el gigante Revolut, que adquirió el banco Cetelem Argentina y que actualmente espera tener los avales del Banco Central para operar. E incluso el propio Mercado Pago está en ese proceso, con una licencia de banco digital que está en vías de ser otorgadas.
De hecho, en empresas como Ualá, donde la mora es alta, gran parte de esa cartera viene de la época que eran fintech. Pero desde que se convirtieron en banco, acción que permite intermediar dinero, la situación mejoró y la expectativa es que la cartera de mora se vaya saneando con el tiempo.
Qué pasa con los incobrables
Cuando la mora de un usuario pasa el año, se empieza a considerar como incobrable. En la industria en general, ese segmento es del 8%. Pero, nuevamente, esa situación es distinta según la empresa. En el caso de Mercado Pago es menor al 2%, mientras que en otras compañías cuyo sistema de scoring no fue tan efectivo ese número es mayor. Tanto, que varias tuvieron que reclutar a expertos con larga experiencia en bancos tradicionales para que reestructuren su cartera de créditos.
El problema de esta situación es que una cartera grande de incobrables es pérdida directa para la compañía. Ni siquiera se puede vender a estudios de abogados que las compran por montos menores y trabajan para realizar estos cobros. Y en el caso de las fintech, que no intermedian dinero, es pérdida de capital que impacta en los balances.
Qué pasará en los próximos meses
Las cifras muestran que el peor momento del crédito fintech ocurrió en noviembre de 2025. En ese mes, los roll rates, transición normal a 30-90 días de atraso en créditos a personas, llegó a 5,1%. Mientras que en febrero bajó al 4,3%. Si bien sigue siendo alto, los roll rates funcionan como alerta temprana del deterioro de cartera. La evolución permite aislar el efecto arrastre de la cartera y la merma contrasta contra la suba de la mora total. Por lo tanto, si bien la mora fintech viaja por encima del promedio general su impacto sistémico se encuentra acotado.
En ese contexto, es importante recordar que el nivel de crédito en Argentina se encuentra entre el 13% y el 15% en relación al PBI. Muy por debajo de otros países como México (26,6%), Chile y Brasil (aproximadamente 75%). Por lo tanto, hay mucho espacio de crecimiento para este negocio y las fintech pueden jugar un rol clave en su crecimiento. Aunque parece claro que no todas lo harán por igual.