En medio del paisaje árido de la Patagonia, donde durante millones de años dominaron el desierto y los rastros de un pasado prehistórico, hoy se levantan torres de perforación, circulan camiones de manera incesante y llegan trabajadores desde distintos puntos del país. Ese cambio de escala y de ritmo convirtió a Vaca Muerta en uno de los grandes focos de expectativa económica de la Argentina y llevó a The New York Times a analizar hasta dónde puede llegar el impacto de este boom petrolero sobre un país atravesado durante décadas por la inflación, las crisis cambiarias y la falta de dólares.
El medio norteamericano señaló que el presidente Javier Milei calificó a Vaca Muerta como una “panacea” para la Argentina y sostuvo que el mandatario considera que el yacimiento tiene potencial para contribuir a resolver la inestabilidad económica crónica del país mediante un fuerte ingreso de dólares provenientes de las exportaciones.
Uno de los datos destacados por The New York Times es que, por primera vez en la historia del país, el petróleo crudo superó este año a la harina de soja como principal producto de exportación. En el sector petrolero, según relató el medio, algunos comparan las oportunidades que abre Vaca Muerta con el auge agrícola que, más de un siglo atrás, contribuyó a convertir a la Argentina en uno de los países más ricos del mundo. “Esta es la gran oportunidad que tiene Argentina para prosperar”, dijo el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, en diálogo con el medio.
The New York Times recordó además que Vaca Muerta alberga las cuartas mayores reservas mundiales de petróleo de shale y las segundas mayores de gas de shale. Destacó que, aunque la formación era conocida desde hacía décadas, el país consiguió recientemente las inversiones y la tecnología necesarias para realizar una explotación a gran escala. Actualmente, “Argentina produce más de 850.000 barriles de petróleo por día, frente a aproximadamente 500.000 diarios una década atrás”, enfatiza el medio norteamericano.

Durante los últimos diez años, agregó el medio, Vaca Muerta contribuyó a transformar un déficit energético de miles de millones de dólares en un superávit. Además, destacó que Milei impulsó al sector mediante importantes exenciones fiscales para las inversiones y facilitó las exportaciones de combustible, al tiempo que avanzó un nuevo oleoducto considerado clave para el desarrollo de la actividad.
“Si bien gobiernos argentinos anteriores sentaron las bases en Vaca Muerta, la administración del Sr. Milei ahora está en condiciones de cosechar los frutos de su trabajo”, The New York Times.
El medio citó a Marcelo Mindlin, presidente de Pampa Energía, afirmó que la explotación del gas de shale, combinada con un nuevo ajuste presupuestario del Gobierno, representa “un cambio estructural, fundamental y transformador”.
Las dudas sobre el impacto del boom petrolero
Sin embargo, The New York Times también señaló que muchos cuestionan si Vaca Muerta realmente puede impulsar un renacimiento económico de la Argentina.
El diario hizo referencia a una economía que en las últimas décadas estuvo marcada por la inflación y las crisis cambiarias y señaló que numerosas empresas están cerrando en un contexto en el que las medidas de austeridad de Milei debilitaron la demanda interna y la reducción de barreras comerciales aumentó la competencia para compañías locales.

En ese escenario, uno de los interrogantes es si el auge petrolero podrá generar suficientes puestos de trabajo para compensar las pérdidas en otras actividades. El periódico subrayó que los sectores que prosperan bajo el gobierno de Milei, como la energía y la minería, generan relativamente pocos empleos, mientras que actividades intensivas en mano de obra, como la industria manufacturera y el comercio minorista, atraviesan dificultades.
“Numerosas empresas están cerrando debido a que las medidas de austeridad del Sr. Milei han debilitado la demanda interna, mientras que la reducción de las barreras comerciales ha abierto las puertas a una competencia más barata para las empresas locales, lo que alimenta el escepticismo sobre si el auge petrolero podrá generar suficientes empleos para absorber las pérdidas generalizadas en otros sectores”, dice el medio de EE.UU.
Empleo, desigualdad y cuestionamientos ambientales
El diario contó también historias de trabajadores que llegaron desde otras provincias. Una de ellas es la de Ezequiel Barrozo, quien dejó Rosario y encontró empleo en la construcción en Añelo. Según relató, logró triplicar el salario que percibía como policía. “La gente me decía que si venía acá tendría una gran oportunidad”, afirmó al New York Times.
Pero el artículo también describió las desigualdades existentes en Neuquén. Muchos trabajadores que están fuera del sector energético, entre ellos docentes y empleados municipales, enfrentan dificultades para afrontar el costo de vida y de la vivienda. “Esta es la paradoja de la nueva Argentina”, confesó el activista mapuche Lef Nawel.
Las comunidades mapuches aparecen además entre los principales opositores al fracking. Cuestionan las llamaradas de gas, el manejo de residuos químicos y el consumo de agua de la industria en una región cuyos ríos ya sufren los efectos del cambio climático. “Ellos extraen el petróleo y se lo llevan”, dijo Olga Mabel Campo, dirigente de una comunidad mapuche, "pero nosotros somos los que nos quedamos”, en conversación con New York Times.
Entre las expectativas por el ingreso de dólares, las dudas sobre el impacto en el empleo y los cuestionamientos sociales y ambientales, Vaca Muerta aparece así como una de las grandes apuestas sobre el futuro económico argentino. Como sintetiza The New York Times en su análisis: “A pesar de estas preguntas y desafíos, lo que está claro es que gran parte del país tiene la mirada puesta en Vaca Muerta”.