Los mercados financieros argentinos atravesaron jornadas de debilidad en las que el deterioro de los bonos volvió a presionar al alza al riesgo país, que alcanzó nuevamente la zona de los 600 puntos básicos.
El movimiento refleja la cautela de los inversores frente al contexto internacional volátil y a las dudas sobre el ritmo de mejora del crédito soberano argentino.
Concretamente, el indicador elaborado por JP Morgan superó la barrera psicológica de los 600 puntos por primera vez en el año. En algunas ruedas llegó a tocar los 603 puntos básicos, frente a los 575 puntos registrados pocos días antes, lo que implicó un salto cercano al 3%.
Este lunes, los bonos en dólares operaron con bajas que en promedio rondaron entre 0,1% y 0,5%, en una rueda en la que el mercado local no logró acompañar el mejor clima que por momentos mostraron los mercados internacionales.
“En el contexto global de risk-off, todos los bonos de mercados emergentes permanecieron bajo presión. Los bonos argentinos no fueron la excepción, en línea con el mayor beta del país, lo que naturalmente impactó en el tramo largo de la curva”, indicaron desde Adcap Grupo Financiero.
El comportamiento confirma que los inversores siguen exigiendo una prima elevada para mantener deuda argentina. Aunque el riesgo país se había ubicado semanas atrás en torno a 536 puntos tras un breve rebote de los bonos, el repunte en marzo volvió a reflejar la fragilidad de la confianza financiera.

En el segmento accionario también predominó la volatilidad. El S&P Merval mostró variaciones moderadas y llegó a retroceder alrededor de 0,3% en algunas ruedas, en línea con la debilidad de los títulos públicos.
En Wall Street, la evolución de los ADR de empresas argentinas fue mixto. Algunos papeles registraron caídas significativas, como los de Bioceres, que llegaron a desplomarse más de 17%, mientras que otras compañías lograron avances moderados impulsados por compras selectivas de inversores internacionales.
Entre los que mostraron descensos se destacaron BBVA Argentina (-3,2%), Cresud (-2,9%), Edenor (-2,8%) e YPF (-2%). En cambio, algunos lograron escapar de la tendencia negativa, como Mercado Libre (+3,7%), IRSA (+1,2%) y Ternium (+1%).
El contexto global también influyó en el comportamiento de los activos argentinos. “El mercado continuará atento a la evolución del conflicto en Medio Oriente. El aumento de los temores a una eventual crisis energética global, en un contexto en el que Irán interfiere en el tráfico mercante y ataca Dubai, refuerza la probabilidad de que los activos de riesgo prolonguen la dinámica bajista observada en las últimas ruedas”, relataron los analistas de Portfolio Personal Inversiones.
En contraste con la debilidad de bonos y acciones, el mercado cambiario mostró una dinámica distinta. El dólar mayorista continuó con una tendencia a la baja hasta los $1.398 y se amplió la distancia respecto del techo de las bandas cambiarias, en parte gracias a las compras de divisas realizadas por el Banco Central para fortalecer las reservas.
“La estabilidad cambiaria permitió incluso resistir el impacto de la reciente escalada bélica en Medio Oriente y consolidó una apreciación del tipo de cambio real: el dólar hoy se ubica 14,5% por debajo de su pico de octubre de 2025”, comentaron desde Epyca Consultores.