Cuánto ayuda y cuánto perjudica el conflicto de Medio Oriente en la Argentina
Desde Nueva York, los analistas financieros explicaron a Forbes las posibles repercusiones de la tensión geopolítica global en la economía argentina.

El impacto de la crisis de Medio Oriente en la economía local fue otro de los grandes debates de esta Argentina Week en Nueva York. Forbes conversó con algunos de los analistas presentes en el evento en el centro financiero global.

En primer lugar Ana Cohen, presidenta del grupo que lleva su apellido dedicado a las inversiones financieras, se centró en la oportunidad que puede significar para el país.

En el corto plazo puede haber preocupaciones si no hay una resolución rápida al conflicto en Medio Oriente, lo que generaría un efecto de risk off (aversión al riesgo) en los mercados. Sin embargo, a mediano plazo Argentina se reconfigura como una opción interesante. Si los conflictos globales se prolongan, Argentina será uno de los pocos lugares capaces de proveer energía y petróleo a un mundo que lo necesitará fuera del foco de conflicto”.

“Me preocupa menos el lado soberano en términos de emisión de deuda y más la reacción de los mercados (risk off) si el ruido global se prolonga. Por otro lado, es importante destacar que avanza el acuerdo Mercosur-Europa, lo cual es una buena noticia para la economía real. A nivel local, también es positivo para los mercados que la reforma laboral siga avanzando favorablemente en su proceso judicial”, agregó.

En relación al Argentina Week, destacó que “la convocatoria actual no tiene precedentes, por primera vez en varios años, observo un interés consistente de instituciones financieras y fondos que se han ido acercando gradualmente”. 

“Me genera muchísimo optimismo ver el interés incipiente de inversores de largo plazo y el regreso del smart money a la Argentina, algo que va más allá de lo que se ve en el RIGI. Mi principal preocupación, en cambio, son los ritmos de reacomodamiento de la economía real frente al nuevo modelo económico”.

En esa línea, puntualizó que “existe todavía el impacto de una rotación de sectores muy fuerte y la microeconomía tiene una necesidad de hacer un catch-up que aún no se percibe. Las inversiones no se mueven tan rápido. Gran parte de las inversiones ya están sucediendo, aunque faltan más. Todavía hay compañías extranjeras ejecutando decisiones de salida tomadas hace años; esa curva tiene que dar la vuelta para reiniciar el ciclo de inversiones. En mi opinión, va a ser un proceso más largo y hay que manejar las expectativas, aunque el deseo es que se cumpla lo planteado por el Gobierno”.

Por otro lado, Matías Tamburini, del comité ejecutivo de Balanz, dijo que “los conflictos bélicos podrían derivar en una recesión si se mantienen. El precio del petróleo alto generará mayor inflación, especialmente en Estados Unidos, lo que dificultará la baja de tasas de interés. Esto juega en contra de lo que se buscaba (petróleo y tasas bajas), por lo que, si la guerra no termina pronto, debemos estar preparados para más desajustes globales”.

No obstante, destacó que la Argentina “está por el camino correcto como marca este evento” y pronosticó que “se cumplirá el objetivo de acumular unos US$ 10.000 millones en reservas este año”.

En cuanto al debate de acudir o no a los mercados de deuda, afirmó que el país ya podría acudir a este instrumento, aunque el gobierno “va a esperar a que las tasas empiecen con 7% para rollear la deuda, en lugar del 8% actual”.