Crédito más caro para PYMEs: se frenó la caída de tasas y anticipan un repunte del costo
Felipe Venancio, el CEO de Vetacap, que elabora el IPF advirtió sobre el cambio de tendencia pero también destacó el entorno de mayor volatilidad.

El Índice de Financiamiento (IPF) que elabora Vetacap para medir la evolución del costo de financiarse para las pequeñas y medianas empresas reflejó una suba en julio tras haber caído más de 10 puntos desde principios de año. Felipe Venancio, socio y CEO de la consultora que elabora el indicador, brinda un panorama completo del acceso al financiamiento no sólo bancario sino, particularmente, en el mercado de capitales.

El crédito es el tema del momento: si se recupera, si las empresas pueden pagar…y cuánto cuesta

Presentamos hace tres meses el Índice de Financiamiento Pyme. Detectamos que en el ecosistema del crédito privado había una ausencia de referencia clara sobre a qué tasas se estaban financiando efectivamente las pymes en Argentina. El índice mide el costo real al que se financian las empresas en el mercado de capitales; no es un promedio de ofertas, sino un costo de operaciones reales.

¿Mide sólo el costo o también la evolución del financiamiento?

Mide el costo, pero también incluye información sobre cómo evoluciona la cantidad de operaciones en el mercado de capitales, los plazos de endeudamiento y otros datos rigurosos. Aunque el mercado de capitales argentino es chico, ha crecido mucho últimamente y es fundamental seguir de cerca las tasas, la mora y el volumen del crédito.

¿Qué resultados arrojó el último relevamiento?

Desde el arranque del año hasta el mes pasado, el índice mostró una caída de 10 puntos, ubicándose en 24,5%. Esto representa una baja sostenida respecto al tope de 59% que vimos en octubre del año pasado durante el proceso electoral. Hablamos siempre de tasas finales anuales en pesos.

Sin embargo, mencionaste un cambio reciente en esa tendencia.

Exacto. El dato más reciente sugiere un leve repunte. Parece que esa caída sostenida tocó un piso y la tasa se está estabilizando en un número cercano al 26% o 27% para julio. Atribuimos este estancamiento a un proceso general donde el Gobierno busca estructurar su crédito y limpiar vencimientos de cara al año electoral. También influye el cambio de estacionalidad en la oferta de dólares, lo que hace el contexto un poco más desafiante.

¿Qué impacto tiene esto en la actividad de las pymes?

Lo más importante, más allá del nivel de la tasa, es la previsibilidad. El financiamiento pyme, que estaba muy trabado, se está empezando a activar. Para una empresa es mucho más traumático un descalabro de tasas como el del año pasado que una tasa que se estabilice uno o dos puntos por encima. La estabilidad es una política microeconómica clave, especialmente en un país donde las pymes enfrentan crisis macroeconómicas terminales o periodos de recesión con mucha frecuencia.

Hablabas de un aumento en las operaciones. ¿De qué magnitudes estamos hablando?

Hay un dato de Roberto Silva, de la CNV, que indica que en los últimos dos años el monto operado de crédito en el mercado de capitales subió un 90%. Es un dato muy interesante porque muestra que el crédito privado se ha duplicado.

¿A qué instrumentos recurren las pymes además del crédito bancario?

 Se utiliza mucho el cheque, el pagaré bursátil y, la gran estrella del último tiempo, la factura de crédito electrónica. Esta última ha crecido mucho en cadenas de valor como Vaca Muerta, con proveedores de IPF. A pesar de este crecimiento, Argentina sigue muy atrasada: el crédito privado representa solo el 15% del PBI, mientras que en países vecinos como Brasil o Chile es del 75% al 105%.

¿Cómo ves la situación de la mora o los atrasos en los pagos?

Es un tema sensible al que prestamos mucha atención. Hay mucha heterogeneidad. El crédito no resuelve problemas económicos de fondo, pero sí problemas financieros o de expansión. Nuestra percepción es que el dato de la mora estaría empezando a tocar techo, lo cual es necesario para recuperar la sanidad de la cartera.

¿Ves casos concretos de empresas tomando crédito para crecer actualmente?

Sí, está pasando en algunos sectores. Por ejemplo, una productora de frutas en Río Negro que toma crédito para maquinaria gigante para mejorar su eficiencia, o un transportista en San Juan que compra otro camión para dar servicios a la minería. También vemos industrias gráficas en Buenos Aires descontando cheques para dar más plazo a sus clientes. Como el Estado ya no busca tanto crédito para financiarse, empieza a haber más disponibilidad para el sector privado.

¿Están los empresarios tan pendientes del ruido político y las próximas elecciones?

El empresario pyme argentino siempre lo tiene en la cabeza porque es una cuestión de supervivencia; si se descuidan, pierden. Saben el nombre del presidente del Banco Central y están pendientes de cada reunión. Sin embargo, la estabilidad actual está permitiendo que algunos sectores vuelvan a pensar en inversiones a largo plazo, de 4 a 10 años. Necesitaremos muchos años de estabilidad para que el empresario deje de preocuparse por las encuestas políticas y se enfoque puramente en su negocio.