Los bonos soberanos en dólares llegan a septiembre con una fuerte diferencia de valuación entre los títulos bajo legislación local (AL) y aquellos regidos por ley extranjera (GD).
Luego del castigo acumulado durante julio y agosto, algunos analistas comienzan a identificar una oportunidad táctica en los Bonares, especialmente si el riesgo país, que llegó a perforar al alza la barrera de los 500 puntos nuevamente, logra retomar una tendencia descendente.
Los analistas de Portfolio Personal Inversiones señalaron que, aunque los Bonares tuvieron un desempeño relativo superior al de los Globales durante la última semana, todavía arrastran parte importante de la caída previa.
En particular, destacaron que los spreads entre GD35-AL35 y GD41-AL41 se ubican en torno al 5,1% y 6%, respectivamente, niveles que representan máximos de las últimas 43/44 semanas y se encuentran por encima de sus promedios anuales.
"Una eventual compresión del riesgo país, sumada a los elevados diferenciales actuales, podría favorecer relativamente a los Bonares y habilitar una reducción parcial del spread por legislación", sostuvieron desde el bróker. En este escenario, la firma plantea una estrategia de rotación táctica dentro de la curva soberana hard dollar, buscando aprovechar la diferencia actual entre ambas legislaciones.
Por su parte, los estrategas de Puente relataron que parte de la corrección respondió a factores internacionales, particularmente a una reasignación de carteras hacia activos más seguros en un contexto en el que los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense alcanzaron máximos de varios años. Sin embargo, la magnitud del ajuste argentino frente a otros mercados emergentes revela un componente específico del país.
“En particular, creemos que un incremento en la incertidumbre política de cara a las elecciones del año que viene, reflejado en las encuestas que se publicaron en el último mes, ha llevado a una menor ponderación de inversores locales en activos soberanos”, indicaron.
Este fenómeno también ayuda a explicar la ampliación del diferencial entre Bonares y Globales. Puente señaló que la brecha entre ambas legislaciones llegó a alcanzar hasta un 7% en términos de precio.
"Nosotros consideramos que hoy el inversor local, que está mayormente en Bonares, se encuentra más pesimista en cuanto a los bonos argentinos que el offshore, que tiene mayor participación de Globales", afirmaron desde la firma bursátil.
De esta manera, el mercado enfrenta una situación particular: mientras el deterioro político y financiero explica buena parte del castigo reciente, la elevada brecha entre legislaciones podría convertirse en una oportunidad si mejora la percepción sobre el crédito argentino.