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Lifestyle

The New Brighton: la quiebra de un clásico que marcó el pulso de la gastronomía porteña

Pancho Barreiro

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La quiebra de la sociedad que operaba The New Brighton marca el final de un espacio emblemático del microcentro porteño. Su historia, atravesada por la elegancia, la gastronomía y múltiples intentos de reinvención, refleja también los cambios profundos en los hábitos urbanos y en la vida de la ciudad.

17 Marzo de 2026 20.40

La Justicia comercial decretó la quiebra de THE NEW BRIGHTON S.R.L., la sociedad detrás del histórico restaurante The New Brighton, y puso así un cierre formal a una historia que, en los hechos, llevaba años de desgaste.

Ubicado sobre la calle Sarmiento, en pleno microcentro porteño, el lugar había atravesado distintas etapas de reapertura y reconversión en un contexto cada vez más adverso para los espacios tradicionales de la zona.

De sastrería a símbolo de una época

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El origen del edificio se remonta a 1908, cuando funcionaba como The Brighton: una sastrería de estilo británico que supo atraer a la elite porteña de principios del siglo XX. Ese ADN, vinculado al detalle, la sobriedad y distinción, quedó impregnado en la arquitectura del lugar, que todavía conserva maderas talladas, vitrales y una estética que remite a otra Buenos Aires.

Según la tradición del propio establecimiento, incluso el entonces príncipe de Gales —futuro Eduardo VIII— visitó el local en la década del 20 y ,como gesto excepcional, autorizó el uso de su emblema real, que aún hoy decora el lugar: un episodio que forma parte del relato histórico que rodea al espacio.

La etapa gastronómica y el paso del Gato Dumas

El giro hacia la gastronomía llegó en 1978, cuando en ese mismo lugar abrió Clark’s, el restaurante asociado de forma directa al recordado Gato Dumas. En una ciudad donde la alta cocina todavía era incipiente, el proyecto ayudó a instalar una forma de comer más sofisticada, con foco en el producto, la técnica y el servicio.

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Clark’s funcionó hasta comienzos de los 2000 y dejó una marca que excede al propio restaurante: fue parte de una generación que elevó el estándar gastronómico local y formó a buena parte de los profesionales que vendrían después.

Bar notable, pero de un equilibrio frágil

Tras esa etapa, el espacio reabrió como The New Brighton, intentando recuperar parte de ese legado. Con el tiempo fue reconocido como bar notable de la Ciudad de Buenos Aires, una categoría que protege su valor patrimonial y lo integra al circuito cultural porteño.

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Sin embargo, ese reconocimiento no alcanzó para sostener un modelo de negocio que empezó a mostrar fragilidad. En los últimos años, el restaurante atravesó distintas etapas de cierre y reapertura, en busca de una fórmula que le permitiera adaptarse a un público y a un contexto en transformación.

La pandemia y el cambio del microcentro

El golpe más fuerte llegó con la pandemia, que mantuvo al local cerrado durante un período prolongado. La reapertura, hacia fines de 2021, intentó apoyarse en una propuesta más accesible y en la recuperación del flujo de clientes.

Pero el escenario ya era otro. El microcentro dejó de ser el corazón cotidiano de la actividad corporativa, el almuerzo ejecutivo perdió centralidad y el movimiento general de la zona se redujo de manera sostenida. En ese contexto, sostener una estructura como la de The New Brighton se volvió cada vez más compleja.

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El cierre de un ciclo

La quiebra de la sociedad que operaba el restaurante marca el final de una etapa que combina historia, intentos de reinvención y una identidad difícil de sostener en el presente. The New Brighton no fue sólo un restaurante: fue un reflejo de distintas épocas de Buenos Aires, desde su pasado más aristocrático hasta su desarrollo gastronómico moderno.

El edificio, protegido por su valor patrimonial, seguirá en pie. Pero lo que representaba —una forma de comer, de reunirse y de habitar el tiempo con otra cadencia— queda ahora en el terreno de la memoria. En una ciudad donde todo cambia, algunos cierres no son solo comerciales. Son, también, emocionales.
 

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