Suscribite
    ¡Hola!
    Cuenta
Forbes Argentina
Lifestyle

Monteviejo y Marcelo Pelleriti: la historia de una relación de más de 20 años que terminó en la Justicia

Pancho Barreiro

Share

Durante más de dos décadas crecieron juntos y sus nombres llegaron a quedar íntimamente asociados. Hoy la relación está completamente rota. Monteviejo reconstruyó ante Forbes cómo vivió ese quiebre, mientras Pelleriti sostiene que detrás del conflicto también existe una disputa por su proyecto, su marca y su nombre.

2 Septiembre de 2026 16.00

Durante más de veinte años fue difícil hablar de Monteviejo sin hablar también de Marcelo Pelleriti. El enólogo acompañó buena parte de la historia de la bodega, se convirtió en su cara más reconocida y construyó allí una parte central de una carrera que, al mismo tiempo, adquiría peso propio dentro de la vitivinicultura argentina.

La relación fue mucho más allá de los vinos. Según afirman hoy desde Monteviejo, Pelleriti asumió con los años cada vez mayores responsabilidades dentro de la compañía y la familia propietaria depositó en él un nivel de confianza que excedía largamente un vínculo profesional. “Era considerado como un miembro de la familia”, aseguran desde la bodega al recordar aquellos años.

Hoy, esa relación está completamente rota. Monteviejo y Pelleriti mantienen diferencias económicas y judiciales, presentan relatos distintos sobre cómo se produjo la separación y discuten incluso cuáles eran las responsabilidades que cada uno tenía dentro de una estructura que durante mucho tiempo funcionó con una enorme cercanía. La Justicia deberá determinar qué ocurrió con las operaciones que forman parte de las causas abiertas, pero detrás de los expedientes aparece otra historia: cómo una relación de más de dos décadas pasó de la confianza casi familiar a un divorcio sin retorno.

Cuando Monteviejo y Pelleriti crecían juntos

Pelleriti llegó a Monteviejo durante los primeros años del proyecto impulsado por Catherine Péré-Vergé dentro de Clos de los Siete, con Michel Rolland como una figura central de su desarrollo enológico, con quien Marcelo Pelleriti tuvo su primera entrevista antes de entrar a la bodega. A partir de entonces, su nombre quedó estrechamente relacionado con la bodega y, con los años, se convirtió en una de sus figuras más visibles.

Desde Monteviejo sostienen que esa exposición también respondió a una decisión de la familia propietaria. La compañía afirma que Pelleriti ocupó los cargos de gerente general, responsable de Enología y apoderado y explica que, después de la muerte de Péré-Vergé, en 2013, decidieron darle todavía mayor protagonismo como cara visible del proyecto en la Argentina.

Pelleriti, al mismo tiempo, construyó una carrera que trascendió a Monteviejo. Su nombre ganó reconocimiento propio dentro y fuera de la Argentina, desarrolló proyectos personales y terminó convertido en una de las figuras más conocidas de la enología local. Hasta fue uno de los creadores del WineRock y se ganó el apodo de "Rockstar del vino". Durante muchos años, ese crecimiento paralelo convivió con la bodega sin que públicamente pareciera existir una frontera conflictiva entre ambos caminos.

monteviejo pelleriti
2021: Marcelo Pelleriti durante el Wine Rock en Bodega Monteviejo

Ese reparto de funciones es hoy uno de los puntos sobre los que existen diferentes interpretaciones: la bodega pone el foco en las responsabilidades que atribuye a su exgerente general, mientras Pelleriti sostiene que su actividad estuvo concentrada principalmente en lo enológico y productivo.

Un proyecto personal que terminó en el centro de la pelea

Marcelo Pelleriti Wines nació mientras el enólogo todavía trabajaba en Monteviejo. Su existencia no era secreta y la propia bodega reconoce ahora que, a partir de un acuerdo verbal, una parte importante de la gestión vinculada con esas actividades comenzó a realizarse desde la estructura de Monteviejo.

Ese dato resulta central para comprender uno de los desacuerdos actuales. Desde Monteviejo sostienen que las diferentes estructuras estaban bajo una dirección común y le atribuyen a Pelleriti responsabilidades tanto por su posición dentro de la bodega como por su condición de propietario de MP Wines. Pelleriti, en cambio, afirmó públicamente que no tenía bajo su gestión directa las decisiones administrativas que hoy se discuten y que la propia estructura de Monteviejo intervenía en la administración de su empresa.

La convivencia entre ambos proyectos llegó todavía más lejos. Monteviejo reconoce que durante años existieron conversaciones para integrar Marcelo Pelleriti Wines y sus marcas a la compañía a cambio de una participación del enólogo en Monteviejo. Según la bodega, esa posibilidad se sostuvo durante alrededor de nueve años sobre un acuerdo verbal y posteriormente se intentó formalizar en Francia.

Pelleriti cuenta esa negociación desde otro lugar. En declaraciones públicas sostuvo que la propuesta contemplaba entregar el 100% de su compañía a cambio de una participación de entre 4% y 5% de Monteviejo y relacionó su rechazo con el deterioro posterior de la relación. Desde la bodega responden que aquella negociación llevaba años y remarcan que “no se trató de una propuesta que surgió repentinamente al momento del conflicto”.

Pero la diferencia no se limita a porcentajes o sociedades. Desde el entorno de Pelleriti sostienen que detrás de la pelea existe también una disputa por la marca Marcelo Pelleriti y por el valor comercial y profesional de su nombre, y consideran que Monteviejo busca avanzar sobre algo que pertenece al enólogo. Pelleriti ya había llevado públicamente el conflicto a ese terreno cuando calificó las demandas como un “nuevo intento de Monteviejo por apropiarse de mi nombre”.

El momento en que la relación se rompe

Monteviejo ubica una primera señal de alarma en noviembre de 2022. Según la versión de la familia propietaria, durante una presentación sobre las actividades de la compañía tomó conocimiento de vínculos societarios entre personas que ocupaban cargos dentro de Monteviejo y algunas firmas que mantenían relaciones comerciales con la bodega.

La compañía sostiene que en febrero de 2023 Pelleriti comunicó su decisión de dejar sus funciones y que posteriormente las partes comenzaron a organizar la salida. Pelleriti reconstruyó públicamente aquel momento de otra manera y relacionó el quiebre con su negativa a avanzar con el acuerdo sobre Marcelo Pelleriti Wines.

Incluso entonces hubo un intento de mantener algún tipo de relación. Monteviejo asegura que las partes acordaron una transición que contemplaba que Pelleriti continuara durante un período como asesor enológico externo e independiente, porque la imagen de la bodega todavía estaba fuertemente asociada con la de su histórico enólogo.

monteviejo pelleriti
Otra época: El actual enólogo José Luis Mounier junto a Elise Treiber, CEO de Monteviejo, y Marcelo Pelleriti en tiempos de asesor de la bodega

Pelleriti también habló de aquel convenio, aunque lo describió como muy desfavorable para sus intereses. Explicó que terminó aceptándolo porque “necesitaba terminar con aquella pesadilla” y seguir adelante con su actividad profesional. Desde su entorno aseguran hoy que esa sigue siendo su intención: concentrarse en sus nuevos proyectos y dejar que los abogados y la Justicia continúen con una pelea que lleva años.

Qué denuncia concretamente Monteviejo

Nada de aquello alcanzó para cerrar la historia. Monteviejo sostiene que, después de la salida de Pelleriti, comenzó a revisar con mayor profundidad distintas operaciones y posteriormente encargó una auditoría contable, legal y financiera. Según la compañía, de esa revisión surgieron los hechos que luego decidió llevar a la Justicia.

El principal reclamo gira alrededor de ventas y exportaciones de vinos de Monteviejo realizadas a través de otras sociedades. La bodega sostiene que en algunas operaciones el vino fue comercializado y cobrado por empresas vinculadas con Pelleriti y otros integrantes de la conducción, pero que ese dinero no habría ingresado posteriormente a Monteviejo. Pelleriti rechaza esa interpretación y sostiene que la operatoria formaba parte de una estructura comercial conocida por las partes y en cuya administración participaba la propia bodega.

En el fuero civil, Monteviejo reclama a Marcelo Pelleriti Wines el pago de 28 operaciones de exportación de 2021, realizadas en su mayoría, según la presentación de la compañía, a Go Wine LLC. En el expediente penal también aparecen bajo análisis otras operaciones de venta, notas de crédito y un préstamo de Monteviejo a Kauzo Estates, actualmente Uco Valley Wines.

Pelleriti fue imputado dentro de una investigación por presunta administración fraudulenta. Esa instancia forma parte del proceso judicial y no implica una condena ni significa que la Justicia haya determinado que los hechos ocurrieron como sostiene Monteviejo; precisamente, los tribunales deberán establecer qué pasó y qué responsabilidades corresponden.

monteviejo pelleriti
 

“La familia se siente defraudada”

Más allá de las sociedades, las operaciones y los expedientes, la dimensión personal permite entender hasta dónde llegó la ruptura. Cuando Forbes preguntó a Monteviejo si, después de más de veinte años trabajando juntos, la familia sentía que Pelleriti había traicionado su confianza, desde la compañía respondieron sin rodeos: “Profundamente. La familia se siente defraudada en todo sentido”.

La bodega, sin embargo, también reconoce errores propios. Monteviejo admite que los propietarios deberían haber seguido mucho más de cerca la gestión e implementado mayores mecanismos de control. “Le otorgamos a Marcelo un nivel de libertad, autonomía y confianza extremadamente importante”, reconocen, y admiten que esa confianza no estuvo acompañada por controles suficientemente rigurosos.

La autocrítica llega incluso a la construcción pública de la figura de Pelleriti. Desde Monteviejo consideran hoy que deberían haber concentrado más su comunicación en los vinos, los terroirs y la propia bodega, en lugar de permitir que una figura individual adquiriera semejante protagonismo.

Del otro lado, Pelleriti reivindica precisamente ese nombre y esa trayectoria como un patrimonio profesional propio. Desde su entorno mantienen que una parte de esta pelea debe entenderse también desde ese lugar y aseguran que el enólogo quiere cerrar esta etapa, continuar con sus proyectos y defender su nombre por las vías que correspondan.

Más de veinte años después del comienzo de aquella relación, cada lado reconstruye de manera diferente cómo llegó el final. Monteviejo habla de una confianza enorme que terminó quebrada y reconoce que debió establecer más controles; Pelleriti reivindica una trayectoria y un nombre propios y sostiene que la pelea excede sus operaciones que hoy se discuten en los tribunales.

Durante más de dos décadas, la cercanía entre Monteviejo y Marcelo Pelleriti fue una de las fortalezas de ambos, hasta entonces, parecían un matrimonio perfecto. Hoy, establecer dónde terminaban las responsabilidades, los proyectos y hasta los intereses de uno y comenzaban los del otro se convirtió precisamente en parte del conflicto que los separa. La Justicia tendrá que resolver las responsabilidades legales; la relación personal y profesional, por ahora, parece haber quedado definitivamente atrás.

10