Kristoff Puelinckx, el dueño del Argentina Open cuenta sus planes para el futuro y dice: "Hay que tener imaginación, pero se puede"
"El torneo da ganancias cada año, desde el principio", dice Puelinckx durante una entrevista con Forbes Argentina en el Buenos Aires Lawn Tennis Club (BALTC), sede del ATP 250 que este año logró seducir a uno de los grandes jugadores del circuito, el español Carlos Alcaraz. Sus otras definiciones.

"¡Ojo, eh! Que hay países peores...". Kristoff Puelinckx es belga, ingeniero y dueño de un MBA. Dirige Tennium, una agencia dedicada a organizar y potenciar torneos de tenis en todo el mundo, y se ríe cuando se le mencionan las dificultades que la economía argentina plantea para un inversor extranjero. Sí, Argentina es complicada, dice, pero a la vez es única. Y no hay que dejar un dato: desde que en 2018 su empresa se hizo dueña del Argentina Open, todos los años ganó dinero.

"El torneo da ganancias cada año, desde el principio", dice Puelinckx durante una entrevista con Forbes Argentina en el Buenos Aires Lawn Tennis Club (BALTC), sede del ATP 250 que este año logró seducir a uno de los grandes jugadores del circuito, el español Carlos Alcaraz.
 

Carlos Alcaraz

"Estamos muy bien, hemos ido invirtiendo y muy contentos con el resultado. En Argentina hay una cosa única, el fanatismo por el deporte en general y el tenis en particular. Siempre hemos tenido gente en el estadio, el público siempre responde bien, juegue quien juegue. El público general y el corporativo. Y hemos sumado sponsor a lo largo de los años".
 

Tennium hizo un buen negocio con el Argentina Open, ya que le compró la licencia a la ATP cuando el "fee" era de entre 2,5 y cuatro millones de dólares. Comprar esa misma semana hoy cuesta el doble.

"Las licencias se compran a muy largo plazo. Y hay dos tipos de inversiones: la licencia en sí y la infraestructura y mejoras en el torneo. También en jugadores".

"Nosotros somos co-dueños del circuito de tenis, ya que lo que invertimos vuelve en trabajo del staff de la ATP para nuestros torneos", añade el belga, que cinco años atrás miraba con cierta sorpresa y estupor el funcionamiento de la sociedad argentina y hoy se mueve como pez en el agua en Buenos Aires.

Tennium gestiona el torneo de Buenos Aires, pero también los ATP de Amberes y Barcelona, y a partir del año que viene el de Hamburgo. En julio resucitará la Copa Hopman, un legendario certamen al estilo de la Copa Davis, pero con equipos integrados por hombres y mujeres. Organiza también torneos del circuito femenino, el de la WTA, en Argentina, Uruguay, Chile, San Sebastián, Valencia y Andorra. Y la meta es crear un circuito más amplio en Sudamérica para que las jugadoras de la región puedan competir sin necesidad de viajar siempre a Europa y Estados Unidos.

Kristoff Puelinckx

La apuesta de Tennium por Argentina es sólida, y no tiene que ver con su economía, sino con su gente. "El público aquí es diferente a cualquier país, es un público mucho más emocional, sobre todo cuando juegan argentinos o con un top como Carlos Alcaraz. El público se vuelve loco. En otros países es más tranquilo, racional, templado".

El plan de Puelinckx y de su socio, el uruguayo Martin Hughes, es que Buenos Aires pase de ser un ATP 250 a un ATP 500, el tercer escalón del circuito, solo por debajo de los Master 1000 y los cuatro torneos de Grand Slam.


 

"Nosotros siempre buscamos mejorar, hemos hablado con la ATP para posicionar este torneo como un posible 500. Este es un gran país, un país histórico del tenis con mucha afición. Pero es un proceso muy lento, la ATP ha redefinido la estrategia, anunció que puede haber hasta tres upgrades en el mundo y hay mucha competencia. Si nos quedamos como 250 también seguiremos nuestro camino". 

 

"Con un 500, el 'business model' cambia bastante, Vamos a necesitar apoyo del Gobierno, porque es un evento muy muy grande. No es solo una cuestión de dinero, sino apoyo con la promoción, la proyección, las infraestructuras. Y tenemos que ver si seguimos en el Buenos Aires Lawn Tennis o no, porque el club tiene limitaciones de espacios e infraestructuras, limitaciones en el estadio". 

"Pero esto llevará tiempo, no es para 2024", advierte.

Tennium se autodefine como una "agencia boutique", lejos de gigantes como IMG y Octagon, que se expanden más allá del tenis y del deporte. 

"Nosotros somos un modelo especializado, solo hacemos tenis, a diferencia de IMG y Octagon. Eso nos permite tener gente con mucho más conocimiento. Nos gusta apoyar al tenis. Somos una agencia boutique, en el sentido de que es muy especializada. Y contamos con ex jugadores como Martin Jaite o Sebastian Grosjean. Nos hemos ganado el respeto del mundo del tenis".

Martín Jaite


Martín Jaite, ex top ten y director del torneo desde su renacimiento en los años '90, es clave para Puelinckx, porque es el hombre que desentraña las anomalías locales. Un argentino, en definitiva, que entiende cómo funciona la Argentina y le marca el camino a una empresa internacional acostumbrada a entornos más lógicos y previsibles.

"Es verdad que es una complicación, que es difícil, que la Argentina no es predecible, que las cosas van cambiando y es muy difícil operar así. Es muy difícil prever un retorno sobre la inversión, y eso es un factor de complicación adicional, algo que cada año se complica más. Pero es un tema que aprendes a tratar. ¡Y hay sitios peores en el mundo, eh! Trabajamos con gente de aquí. Martín y su equipo saben cómo lidiar con las condiciones de aquí. Llevan muchos años haciendo esto y lo hacen muy bien".

El belga que ama el tenis cree en Argentina: "Hay que tener imaginación, pero se puede".