Hay pocos cócteles capaces de condensar tanta historia en una sola copa. El Martini atravesó generaciones, sobrevivió a las modas, protagonizó películas, conquistó barras de todo el mundo y quedó inmortalizado por James Bond con una frase que ya forma parte de la cultura popular: "agitado, no revuelto".
Sin embargo, el célebre agente creado por Ian Fleming popularizó una versión preparada con vodka, mientras que el Dry Martini tradicional se elabora con gin y vermut seco. Mucho antes de convertirse en un ícono del cine, el Martini ya era una referencia de la coctelería clásica, donde cada ingrediente y cada proporción hacen la diferencia.
Aunque su origen sigue siendo motivo de debate, muchos historiadores coinciden en que el Dry Martini evolucionó a partir del Martínez, un cóctel de fines del siglo XIX elaborado con gin, vermut dulce, licor de marrasquino y bitter.
Con el tiempo, la receta fue refinándose: el vermut dulce dio paso al seco, desapareció el marrasquino y el equilibrio entre el gin y el vermut terminó dando forma a una bebida que hoy es sinónimo de elegancia y precisión.
Lejos de quedar atrapado en la tradición, el Martini atraviesa una nueva etapa. Destilados locales, vermuts artesanales, bitters, vinos fortificados e ingredientes de estación inspiran a una generación de bartenders que explora nuevos aromas, sabores y técnicas sin perder de vista la esencia del clásico.
En el marco del World Martini Day, que se celebra cada 19 de junio, tres referentes de la coctelería comparten sus reinterpretaciones de un cóctel que, más de un siglo después de su creación, sigue demostrando una extraordinaria capacidad para reinventarse.
Saint Exupéry

El bartender Ezequiel Cunzolo, de Porte Bar, rinde homenaje al autor de El Principito con el primer cóctel que creó para la carta del bar. Saint Exupéry reinterpreta el Dry Martini sobre una base de gin Beefeater, jerez González Byass Alfonso Oloroso, shrub de pomelo y una sutil salmuera de alcaparrón, que aporta un delicado toque salino. Se sirve directamente en una copa coupe, decorado con un alcaparrón. El resultado es un cóctel elegante, de perfil seco, con notas cítricas y una complejidad aromática que respeta la esencia del clásico.
Dry Martinocho

En 878, Barbi Giménez apuesta por potenciar el costado más aromático del Dry Martini. Su Dry Martinocho combina Gin Margen Sur 878, jerez Palo Cortado y Lillet, un aperitivo francés elaborado a base de vinos blancos que aporta equilibrio y redondez. La experiencia se completa con encurtidos, pensados para despertar el paladar y realzar cada matiz del cóctel. Una reinterpretación que conserva la elegancia del original mientras incorpora nuevas capas de aroma y sabor.
Cíclope

Aunque el Dry Martini suele ser el gran protagonista del Martini Day, la celebración también invita a recorrer el universo Martini en todas sus expresiones. Sol Agustina Lemos, head bartender de Bestial Fly Bar, propone ese recorrido con Cíclope, una versión del Espresso Martini elaborada con vodka infusionado con nibs de cacao, cold brew de café preparado durante 12 horas y un óleo de banana obtenido mediante una técnica de infusión a temperatura controlada (sous vide). Tras batirse y colarse dos veces, el cóctel se sirve con un sello de tinta comestible que lleva el logo del bar. El resultado es una combinación intensa, aromática y elegante que demuestra cómo el universo Martini sigue ofreciendo nuevas posibilidades para la creatividad detrás de la barra.