Cuando Lionel Messi marcó su primer gol en la Selección argentina, el mundo era otro…
WhatsApp no existía. Instagram tampoco. TikTok era inimaginable. Netflix todavía enviaba DVD por correo en Estados Unidos y faltaban años para que el streaming transformara la forma de ver series, películas y deportes. Los smartphones no dominaban la vida cotidiana, Facebook recién daba sus primeros pasos fuera de las universidades y la palabra "influencer" todavía no formaba parte del vocabulario.
La Argentina futbolística también era distinta. Faltaban dos años para que el país volviera a ganar una medalla dorada en los Juegos Olímpicos. Juan Román Riquelme era una de las grandes figuras del fútbol argentino y la Selección todavía perseguía una Copa del Mundo que llevaba veinte años sin aparecer.
En ese contexto, el 16 de junio de 2006, un joven de 18 años ingresó desde el banco de suplentes frente a Serbia y Montenegro en el Mundial de Alemania. Y Diego Maradona estaba en la tribuna. En apenas unos minutos dio una asistencia y marcó un gol. Era la primera gran aparición mundial de Lionel Messi.
Nadie podía imaginar entonces que veinte años después seguiría vistiendo la camiseta argentina.
Una historia a través de tres generaciones
Los padres —muchos de ellos hoy abuelos— crecieron admirando a Diego Maradona y durante años debatieron si aquel chico rosarino podría ocupar un lugar en la historia del fútbol argentino.
Están los hijos que atravesaron su infancia, adolescencia y juventud acompañando cada paso de Messi, desde las finales perdidas hasta la conquista del Mundial de Qatar. Y están los nietos, los más chicos, que prácticamente no conocieron otro dueño para la camiseta número 10.
Pocos deportistas lograron algo parecido. Durante dos décadas, Messi fue una presencia constante en la vida de millones de argentinos. Mientras cambiaban las tecnologías, las costumbres, los trabajos, las ciudades y las familias, él seguía apareciendo cada vez que la Selección salía a la cancha.
Curiosidades de aquel 16 de junio de 2006
El partido ante Serbia y Montenegro quedó en la memoria por la goleada 6 a 0 y por el primer gol mundialista de Messi. Sin embargo, visto desde 2026, ofrece una serie de curiosidades que ayudan a dimensionar todo lo que ocurrió en estas dos décadas.
La más llamativa tiene que ver con el banco de suplentes argentino. Entre ellos estaban Lionel Scaloni y Pablo Aimar. Veinte años después, siguen ocupando un lugar en ese banco: Scaloni como entrenador y Aimar como uno de sus principales colaboradores.
También hay un dato que ayuda a poner la dimensión de su carrera en perspectiva. De los 23 futbolistas convocados por José Pekerman para el Mundial de Alemania 2006, Messi es el único que continúa en actividad profesional.
La única excepción parcial es Oscar Ustari, que fue el tercer arquero de aquella Selección. Si bien no anunció oficialmente su retiro, actualmente no tiene club. Su último equipo fue Inter Miami, donde compartió plantel con Messi hasta 2025.
El propio partido también anticipó algo de lo que vendría después. Messi ingresó a los 75 minutos por Maxi Rodríguez cuando Argentina ya ganaba cómodamente. En apenas trece minutos participó de dos goles: asistió a Hernán Crespo y luego convirtió el sexto tanto del encuentro. Fue una presentación breve, pero suficiente para dejar una huella que el tiempo transformaría en leyenda.
Quizás por eso aquella tarde sigue ocupando un lugar especial en la memoria futbolera. No sólo fue el primer gol de Messi en un Mundial. Fue el comienzo de una historia que, veinte años después, todavía busca sumar un nuevo capítulo en lo que puede ser su último mundial.
A 20 de aquel gol cambiaron las generaciones, cambió el mundo y cambió la Argentina. Messi sigue ahí.