En febrero, Jennifer Garner subió al balcón de la Bolsa de Nueva York para tocar la campana de apertura y celebrar el debut bursátil de Once Upon A Farm, la empresa de alimentos orgánicos para bebés con sede en Berkeley, California, que cofundó hace casi una década y que alcanzó una valuación de US$ 724 millones. Las acciones cerraron su primera jornada en Wall Street con un avance del 17% y ahora acumulan una caída cercana al 15% en lo que va del año. Sin embargo, Garner asegura que no le interesa consultar el precio todos los días: ya aprendió a ignorar el ruido de Wall Street.
"La gente me dice: 'Sé que lo estás revisando. Tenés que estar revisándolo'", contó a Forbes la actriz de 54 años. "Y yo les digo: 'Subestiman mi disciplina'", remarcó.
Durante la última década, Garner se dedicó a su carrera en Hollywood —donde protagonizó y produjo dos exitosas series de streaming, The Last Thing He Told Me, de Apple TV+, y The Five-Star Weekend, de Peacock— y a su empresa de alimentos infantiles. Como directora de marca, Garner fue una figura clave en el éxito de la compañía, que alcanzó US$ 288 millones en ingresos durante los últimos 12 meses y, según informó en su conferencia de resultados de la semana pasada, registró US$ 85,4 millones en el segundo trimestre, un aumento aproximado del 17% frente al primero.
"Superar las expectativas y seguir creciendo", dijo Garner, con el nuevo vocabulario que adquirió tras la salida a bolsa. "Tenemos una lealtad increíble por parte de las familias que crían a sus hijos con Once Upon a Farm. Tenemos un gran volumen de ventas y la salida a bolsa fue un gran impulso para nosotros. Sumamos muchos hogares", agregó.

Garner es la mayor accionista de Once Upon a Farm, con una participación del 7%, valuada en unos US$ 55 millones. Sin embargo, asegura que su participación en la empresa no es algo que le quite el sueño. "Ni siquiera es algo en lo que piense", afirmó.
Según estimaciones de Forbes, el trabajo de Garner en cine, televisión y publicidad, en particular para Capital One y Neutrogena, le reportó al menos US$ 125 millones a lo largo de su carrera. Es vocera de Capital One desde 2014 y, en una ocasión, protagonizó un anuncio promocional que mostraba su comida para bebés y cómo el negocio creció gracias al uso de sus tarjetas de crédito.
También fue una de las primeras inversoras del Angel City Football Club y todavía conserva una participación minoritaria muy pequeña. Según Forbes, se trata del equipo de fútbol femenino más valioso de Estados Unidos, con una valuación aproximada de US$ 340 millones. "Resultó ser una buena inversión", dijo Garner entre risas. Esto le dio a Once Upon A Farm otra oportunidad para expandirse. En 2024, Garner ayudó a cerrar el primer patrocinio deportivo de la empresa, que firmó un acuerdo plurianual para convertirse en el socio exclusivo de Angel City en la distribución de refrigerios infantiles.
"Estoy totalmente centrada en que cumplamos con nuestra misión", afirmó Garner. "Y si lo hacemos, las acciones subirán por sí solas", agregó.
Otra de sus principales prioridades, explicó Garner, fue conseguir la certificación WIC —un programa de alimentación y nutrición suplementaria financiado por el gobierno federal de EE.UU.— para los productos de Once Upon A Farm, con el objetivo de que las familias de bajos ingresos pudieran acceder a ellos con mayor facilidad. La marca ya cuenta con esta distinción en más de 20 estados. Estamos alimentando a chicos que no tendrían acceso al nivel de nutrición que ofrece Once Upon a Farm", añadió.
Madre de tres hijos, fruto de su matrimonio con Ben Affleck, Garner fue fideicomisaria de Save The Children durante varios años antes de sumarse a Once Upon A Farm en 2017 como cofundadora. Ahí conoció a los fundadores originales, Cassandra Curtis y Ari Raz, quienes crearon la marca después de no encontrar alimentos orgánicos y frescos para bebés en su supermercado local. Garner asegura que "quería contribuir a solucionar un problema que yo misma había experimentado como madre".
Garner, que creció en una familia de clase media en Virginia Occidental, nunca cursó una materia de economía ni de administración de empresas y asegura que "no sabía leer una hoja de cálculo". Sin embargo, aprendió sobre la marcha y encontró áreas clave, entre ellas reuniones con minoristas y visitas a las granjas de las que la marca obtiene sus ingredientes, donde podía aportar su propia perspectiva.
"Todavía me resultan abrumadoras", admitió Garner sobre las hojas de cálculo. "Pero me encanta el proceso de ser la alumna en el aula, siempre", agregó.
John Foraker, inversor ángel de Once Upon A Farm y ex-CEO de Annie's, la marca de alimentos orgánicos con sede en Berkeley, llevó esa compañía a bolsa en 2012 y encabezó su adquisición por parte de General Mills dos años más tarde. En 2017 también se sumó a Once Upon A Farm como cofundador y asumió como CEO.
Los más de 40 productos de Upon A Farm, entre ellos batidos refrigerados y barritas de avena, se venden actualmente en más de 25.000 locales. La presencia de la marca incluye más de 480 locales de Sprouts Farmers Market, compañía dirigida por Jack Sinclair, quien es mentor de Garner desde hace años.
"Animé a Jennifer a aprovechar la salida a bolsa como una oportunidad para centrarse en lo que ha hecho que Once Upon a Farm sea un éxito, en lugar de adoptar un enfoque demasiado corporativo", afirmó Sinclair. "Hablamos sobre la importancia de formar un equipo sólido, seguir innovando y desarrollando la cartera de productos, e impulsar un cambio significativo en toda la cadena de suministro de alimentos", agregó.

Garner recuerda que Sinclair también la impulsó a "reinvertir en lo que ella representa para esta empresa". "¿Y ahora qué vas a hacer?", le preguntó.
A partir de ese consejo, se comprometió a dedicar los primeros seis meses a fortalecer las relaciones que construyó con los minoristas a lo largo de los años, tal como hizo con los banqueros durante la gira de presentación previa a la salida a bolsa.
Y la misión sigue. En los próximos meses, Garner viajará junto a Foraker y el equipo de ventas a Bentonville, Arkansas; Austin, Texas; Cincinnati, Ohio; y Minneapolis, Minnesota, entre otras ciudades. "Tengo muchísimas ganas de volver y revivir lo que esas relaciones significan para mí después de nueve años", afirmó Garner. "Sigo con muchas ganas de seguir adelante", agregó.
*Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com.