Lacoste es mucho más que su clásico logo del cocodrilo verde. La firma francesa la fundó la estrella del tenis René Lacoste en 1933 y, desde entonces, marcó el cruce entre la moda, el deporte y el chic francés con sus icónicos polos, su herencia deportiva y alianzas con embajadores de peso. Entre ellos aparece el actor Adrien Brody, protagonista de su última campaña de gafas. Además, el verano pasado la marca inauguró su tienda insignia en Nueva York.
Ahora dio otro paso y abrió su primer café de temática deportiva en París. El espacio abrió el 5 de febrero en alianza con Grupo Giraudi. La propuesta busca unir el estilo francés con la gastronomía y se ubica a pocos metros de la tienda insignia que la marca tiene en la capital francesa.
El Café Lacoste, como lo bautizaron, funciona como "una extensión natural" de la marca de moda, en línea con su identidad y adaptado al rubro gastronómico. Está en el octavo distrito de París, en el número 16 de la avenida Franklin Delano Roosevelt, justo al lado de la emblemática Champs Elysées.
El espacio, con capacidad para 65 personas, respira los tonos clásicos de la marca: blanco, verde y otras gamas inspiradas en el tenis. Es un lugar pensado tanto para pedir un café para llevar como para sentarte a almorzar con calma. En las paredes cuelgan raquetas de tenis que forman parte de la ambientación, junto a trofeos que refuerzan la impronta deportiva.
La cocina quedó en manos de Thierry Pauldetto, chef del Grupo Giraudi. La carta incluye café au lait, sándwiches y ensaladas, además de una bebida que llaman agua de cocodrilo, o en francés, L'Eau de Croco: una mezcla de agua de coco, matcha y jengibre.
Además, el Café Lacoste suma una tienda conceptual con productos como vajilla de porcelana francesa con la marca Lacoste y una colección textil que acompaña la propuesta gastronómica.
Los postres destacan por su costado artístico y creativo. Hay croissants verdes, bien de marca, y chocolates con forma de cocodrilo. Todo suma a un juego de identidad que resulta entretenido tanto para el equipo como para la clientela.
Esta es la segunda cafetería de Lacoste. La primera la abrió en Mónaco, un referente del diseño de lujo en el sur de Francia. El local funciona dentro del hotel Le Méridien Beach Plaza: si pasás por ahí, no te pierdas el postre con forma de pelota de tenis —una tarta de limón de Menton— y la escultura personalizada de un cocodrilo sobre la pared roja del restaurante. Es una experiencia ideal para Instagram y, además, muy rica.
*Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com