Laura Mafud Editora
El talento universitario argentino vuelve a destacarse en las métricas de contratación internacional. En la 16° edición del Global Employability University Ranking and Survey (GEURS 2027), elaborado por Emerging Group y publicado en colaboración con Times Higher Education, dos instituciones de la Argentina se ubicaron entre las 300 universidades con mayor preferencia de los reclutadores corporativos a nivel mundial. La Universidad de Buenos Aires (UBA) alcanzó el puesto 171, mientras que el Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) concretó su ingreso por primera vez en la clasificación al situarse en el puesto 297.
En la mirada de los empleadores latinoamericanos encuestados, la UBA se consagró además como la tercera casa de estudios más votada de todo el continente, superada únicamente por Harvard y la Pontificia Universidad Católica de Chile.
El posicionamiento argentino ocurre en el marco de una ampliación de la tabla general, que extendió su alcance de 250 a 300 instituciones de educación superior. Con este ajuste, América Latina casi duplicó su representación global al pasar de 11 a 21 universidades clasificadas en seis países, aportando 9 de las 32 nuevas incorporaciones del ranking.
A nivel regional, Brasil triplicó su presencia y alcanzó el máximo histórico con nueve instituciones, encabezadas por la Universidad de São Paulo en el puesto 89. México mantuvo la vanguardia de la región a través del Tecnológico de Monterrey en el escalón 68 —las únicas dos casas de estudio latinoamericanas presentes en el top 100 global—, secundado por la UNAM en el puesto 115 y el ITAM en el 224. Chile marcó un récord propio al sumar cinco universidades, lideradas por la Universidad de Chile en el puesto 169 y la Pontificia Universidad Católica de Chile en el 198.
Por su parte, Colombia sostuvo a la Universidad de los Andes en la posición 214, mientras que Perú debutó en el listado de la mano de la Pontificia Universidad Católica del Perú, que se posicionó en el puesto 259. Pese al incremento del número de instituciones regionales, el informe resalta que siete de las once entidades presentes en las dos últimas ediciones retrocedieron lugares en la comparación directa, un comportamiento que afectó tanto a la UBA como a la Universidad de Chile.
El relevamiento —sustentado en la opinión de 15.665 empleadores de 40 países, de los cuales 3.321 provienen de ocho mercados de América Latina— expone un marcado optimismo en las proyecciones laborales de la región. El 22,1% de los directivos latinoamericanos planea contratar a más graduados durante el próximo ciclo, superando el 16,7% reportado en el resto del mundo, frente a solo un 13,1% que prevé reducir ingresos.
En la Argentina, la balanza de contratación permanece en terreno positivo, con un 15,8% de ejecutivos que aumentará incorporaciones frente a un 12% que las recortará. Este clima contrasta con el panorama de plazas europeas como Francia y España, donde son más los empleadores que proyectan achicar la incorporación de graduados que aquellos que prevén incrementarla.
Al momento de evaluar las contribuciones universitarias, los reclutadores latinoamericanos ponderan la movilidad social con una fuerza significativamente superior a la observada en el exterior. El 42,1% la califica como un indicador decisivo del impacto social institucional frente al 32,3% global, ubicándola en el segundo lugar de sus prioridades corporativas, mientras que en el resto del mundo desciende a la séptima posición.
Asimismo, el 22,8% de las compañías de la región sostiene esquemas de cooperación estructurados y sólidos con el ámbito académico, una tasa que supera el 17,1% internacional. En los procesos de selección, las pasantías y la experiencia laboral práctica continúan encabezando las exigencias con un 66,6%, complementadas por una fuerte valoración del trabajo en equipo y el conocimiento sectorial, por encima de los saberes teóricos hiperespecializados y las habilidades meramente organizativas.
La adopción tecnológica complementa este perfil de demanda directiva. Apenas el 6,8% de las compañías consultadas en la región afirma no utilizar inteligencia artificial, frente a un 11,1% fuera del continente. Entre las capacidades más buscadas en los nuevos profesionales destaca la implementación e integración de la IA, requerida por el 34,1% de los empleadores. No obstante, los líderes corporativos admiten que la ambición tecnológica colisiona con barreras internas: el 27,0% enfrenta resistencia organizacional al cambio, un 25,8% sufre la escasez de talentos especializados y un 25% reconoce la falta de una estrategia integral definida para el área.