De los primeros pasos al puesto de CEO: qué habilidades necesita un líder en cada etapa de su carrera
Los desafíos cambian a medida que avanza la carrera profesional y aumentan las responsabilidades. Por eso, saber adaptarse a cada etapa es fundamental para tomar mejores decisiones y dejar un legado dentro de la organización.

El liderazgo implica un proceso de aprendizaje y desarrollo constante. Asumir por primera vez la responsabilidad de dirigir un equipo supone enfrentarse a situaciones desconocidas y adquirir nuevas habilidades, algo que puede resultar desafiante al comienzo. Sin embargo, la necesidad de aprender no desaparece con la experiencia. A medida que avanza la carrera profesional, surgen nuevos desafíos que exigen adaptar la forma de liderar, tomar decisiones y gestionar equipos. La capacidad para afrontar esos cambios resulta fundamental para seguir creciendo como líder.

A continuación, repasamos los principales desafíos que aparecen en las distintas etapas de la trayectoria de un líder y compartimos consejos prácticos para afrontarlos.

1. Los primeros pasos: cómo superar el síndrome del impostor

El síndrome del impostor no necesariamente está relacionado con la falta de capacidad, explicó Sophie Jane Lee, consultora especializada en comunicación y visibilidad y autora de Beyond Palatable: A Manifesto for Unapologetic Women. Según la especialista, estas inseguridades suelen intensificarse cuando una persona gana visibilidad y asume mayores responsabilidades. "Cuanto más visibles somos y más responsabilidades asumimos, más fuerte puede volverse esa voz interna que nos hace dudar de nosotros mismos", señaló. Lee explicó que esta reacción responde a la manera en que el cerebro interpreta las situaciones nuevas o desafiantes como posibles amenazas.

Por eso, recomienda a quienes comienzan a liderar equipos no intentar eliminar por completo esas dudas, sino aprender a convivir con ellas. "No es un defecto", afirmó. Por el contrario, sostuvo que muchas veces estas inseguridades aparecen cuando una persona asume responsabilidades más importantes y se anima a salir de su zona de confort.

Asumir la conducción de un equipo implica tomar decisiones que antes no estaban bajo la mirada de otros y aprender a manejar esa exposición. (Foto: Pexels)

Para afrontar estas inseguridades, Lee recomienda apoyarse en resultados concretos que permitan reconocer las propias capacidades. "Llevá un registro de lo que conseguiste, las decisiones que tomaste y los problemas que resolviste", aconsejó. Según la especialista, contar con esas evidencias ayuda a recuperar la confianza cuando aparecen las dudas. También destacó la importancia de distinguir entre las emociones y los hechos. "Podés sentirte abrumado y, al mismo tiempo, estar perfectamente capacitado para hacer tu trabajo", explicó.

Además, advirtió que esperar a sentirse completamente preparado antes de asumir un desafío puede convertirse en un obstáculo para el crecimiento profesional. En lugar de buscar una seguridad absoluta, aconseja aprender a actuar incluso cuando existen dudas o temores. "Lo importante es aprender a convivir con la incomodidad que genera el crecimiento, sin permitir que condicione tus decisiones o limite tus aspiraciones", señaló. Para Lee, el coraje es incluso más importante que la confianza, porque permite asumir nuevas responsabilidades y tomar decisiones difíciles a pesar de la incertidumbre.

2. Mitad de la carrera profesional: cómo evaluar el impacto de tu liderazgo

A mitad de la carrera profesional, uno de los principales desafíos es revisar la manera de liderar y evaluar los resultados de las propias decisiones. Así lo explicó Matt Stevenson-Dodd, fundador y director ejecutivo de la consultora Trust Impact y autor de The Difference: How to Understand, Measure and Maximise Social Impact. "La mitad de la carrera profesional es el momento de decidir qué tipo de líder querés ser", afirmó. Según el especialista, esta etapa requiere dejar de concentrarse únicamente en las tareas cotidianas y comenzar a analizar qué impacto tienen las acciones de un líder, tanto positivo como negativo.

Stevenson-Dodd señaló que las personas y las organizaciones suelen tener más facilidad para enumerar lo que hacen que para medir los cambios que generan. "Hablamos de cuánto trabajamos, cuánto crecimos, cuántos servicios ofrecimos o a cuántas personas atendimos", explicó. Sin embargo, advirtió que cumplir objetivos o aumentar la actividad no necesariamente significa haber conseguido resultados relevantes. Por eso, considera fundamental hacerse una pregunta: "¿Logramos generar un cambio significativo?".

Completar más proyectos o ampliar los servicios de una empresa no garantiza que su trabajo genere mejores resultados para quienes los reciben. (Foto: Pexels)

Stevenson-Dodd sostuvo que esta pregunta se vuelve especialmente importante a mitad de la carrera profesional, cuando los logros alcanzados pueden propiciar una actitud conformista. "Es fácil seguir celebrando los éxitos sin detenerse a analizar qué cambios estamos generando realmente o cuáles estamos dejando de impulsar", advirtió.

Dane Hudson, autor de Discipline Beats Vision - How to Be the Leader Your Company Needs, Starting Monday, coincidió en la importancia de la autorreflexión, especialmente entre quienes nunca trabajaron en una gran organización. Según explicó, estos profesionales quizás no tuvieron la oportunidad de conocer de cerca distintos estilos de liderazgo, tanto buenos como malos. "No tienen una referencia clara sobre cómo debería ser la siguiente etapa de su desarrollo como líderes", señaló.

Para quienes se encuentran en esta situación, Hudson recomendó realizar una autoevaluación. "Preguntate con honestidad: ¿sé cómo es un liderazgo disciplinado y eficaz dentro de mi empresa? ¿Qué tan cerca estoy de ese modelo? Y, sobre todo, ¿qué puedo hacer para mejorar mis habilidades como líder?".

Alta dirección: aprender a cuestionar las propias certezas

"Uno de los cambios más importantes en las etapas avanzadas de una carrera profesional ocurre cuando comprendés que la experiencia, por sí sola, ya no alcanza. Los conocimientos y métodos que te permitieron destacarte también pueden limitar tu manera de interpretar la realidad", explicó Maryann Selfe, estratega de inversiones y autora de The Billion Dollar Blindspot: Why Women's Health is the Investment Opportunity of Our Time.

Los métodos que funcionaron durante años pueden convertirse en una limitación cuando los directivos enfrentan problemas diferentes. (Foto: Pexels)

"Al comienzo de la carrera, el objetivo principal es adquirir conocimientos", sostuvo Selfe. Además, añadió: "En la etapa intermedia, el desafío consiste en aplicar esos conocimientos de manera consistente y a mayor escala. Sin embargo, cuando llegás a los puestos más altos, liderar deja de significar tener todas las respuestas y pasa a requerir que vuelvas a hacerte preguntas que dejaste de plantearte".

Según Selfe, los líderes que consiguen generar un impacto duradero no suelen ser quienes más se aferran a sus conocimientos y experiencias. "Es fundamental mantener la curiosidad, estar dispuesto a revisar información conocida desde otras perspectivas y escuchar opiniones que provengan de ámbitos diferentes al propio", afirmó. También remarcó: "La experiencia tiene un enorme valor, pero solo si seguimos aprendiendo y evolucionando".

Para los altos directivos, Selfe propuso un ejercicio concreto que consiste en identificar, una vez al año, tres ideas o convicciones profesionales que consideren fundamentales y analizarlas como si fueran hipótesis, en lugar de verdades absolutas. "Preguntate qué podría demostrar que estás equivocado, qué información nueva podría cambiar tu perspectiva y qué aspectos quizás pasaste por alto por estar demasiado acostumbrado a ellos", recomendó la especialista.

Según Selfe, este ejercicio permite cuestionar creencias que muchas veces se dan por ciertas. "Es un ejercicio incómodo, pero muchas veces permite abrir una nueva etapa de aprendizaje y reflexión", concluyó.

4. La etapa final: cómo preparar la sucesión

"El tercer acto es una expresión que se utiliza comúnmente para describir la transición de una carrera exitosa como ejecutivo a una nueva etapa de la vida, tanto en lo personal como en lo profesional", explicó Ric Roi, profesor de IMD Business School y coautor de Future-Ready Talent: Building a Talent Pipeline for Sustained Business Success.

Dejar un puesto de alta dirección también implica redefinir rutinas, responsabilidades y una identidad profesional construida durante años. (Foto: Pexels)

A medida que se acerca ese momento, es habitual que los ejecutivos reflexionen sobre el impacto de su trabajo y el legado que dejarán. "Una de las mejores maneras de preservar ese legado es asegurarse de que la próxima generación de líderes, incluido quien ocupará su puesto, reciba la formación, el acompañamiento y la preparación necesarios para tener éxito", señaló Roi. "Para lograrlo, la planificación de la sucesión debe comenzar con suficiente antelación, idealmente, al menos cinco años antes de la salida prevista de la empresa", precisó.

Sin embargo, Roi advirtió que muchas organizaciones empiezan a preparar la sucesión demasiado tarde, lo que dificulta una transición ordenada. "Los posibles sucesores necesitan asumir desafíos específicos, ocupar puestos que les permitan desarrollarse, tener contacto con la alta dirección y recibir capacitación para fortalecer sus habilidades y reducir los riesgos del cambio de liderazgo", explicó. Y agregó: "En este proceso, la mentoría es una de las herramientas más eficaces para acelerar su preparación para cargos ejecutivos".

Según Roi, los ejecutivos que atraviesan la última etapa de su carrera están preparados para asumir el papel de mentores. "Al dedicar tiempo a formar a los futuros líderes y compartir las experiencias, los conocimientos y las lecciones aprendidas durante su trayectoria, pueden fortalecer el desarrollo de nuevos talentos dentro de la organización", explicó Roi. "También pueden transmitir los valores y principios que guiaron su liderazgo", cerró.

Por qué es importante comprender las etapas del liderazgo

Además de ser un proceso de aprendizaje constante, el liderazgo representa una gran responsabilidad y también un privilegio, especialmente en contextos de incertidumbre. Los equipos buscan en sus líderes orientación, respuestas y apoyo para enfrentar los desafíos. Independientemente de la etapa profesional en la que te encuentres, siempre existe la posibilidad de contribuir de manera significativa al éxito de una organización. Por eso, es importante reconocer el valor de esa responsabilidad y aprovechar cada oportunidad para seguir creciendo y generar un impacto positivo.

*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com.