Daniel Hadad en Forbes Studio: "Nadie va a dar la vida por el superávit fiscal; la Argentina requiere sueños reales"
Desde Miami desmiente ambiciones políticas, minimiza el “riesgo Kuka” y critica a Milei: “A veces parece un adolescente enojado y la sociedad requiere madurez”. El impacto de la IA en el periodismo y la empresa que quiere venderle a un gigante global.

Durante una entrevista en eneroDaniel Hadad aseguró a Forbes que, desde su infarto, había modificado su aversión al riesgo, que ahora era “más conservador”. En los últimos meses su nombre fue incluido en encuestas de imagen como candidato presidencial. Las suspicacias aumentaron cuando, al recibir una distinción de la Universidad de La Matanza, convocó a funcionarios, políticos, empresarios y magistrados de los sectores más disímiles: Sergio Massa, Sandra Pettovello, Luis Petri, Ricardo Lorenzetti, Ariel Lijo, Víctor Santa María, Nicolás Pino, Jorge Brito, Mario Montoto, Cristian Ritondo, Martín Lousteau, Leandro Santoro y Diego Kravetz.

Desde el Forbes Studio en The Moore, en el corazón del Design District de Miami, Hadad asegura que fue más una demostración de afecto que de poder. Y sin perder la ambigüedad, desmiente tener ambiciones políticas: “Hoy tengo la cabeza en Infobae, se puede ayudar al país de muchas formas además de ser presidente”. Todas las repreguntas y sus respuestas, sus críticas a Milei y a algunos integrantes de La Libertad Avanza, su convicción de que el kirchnerismo no “vuelve más”, pueden verse completos en el canal de Forbes en YouTube

 

Acá, algunos extractos de la charla:

Forbes: Hace seis meses considerabas viable una reelección de Javier Milei si las condiciones económicas se sostenían, ¿seguís viendo lo mismo?

Daniel Hadad: Tengo claro que hay gente que no va a volver al poder. La sociedad argentina les dice "basta" a ciertos personajes que siguen hablando, son críticos y tal vez gobiernan alguna provincia. Pero eso ya no vuelve. Milei representó una esperanza muy fuerte en el 2023. Canalizó el hartazgo de gran parte de la sociedad e hizo cosas bien. Y, en algunas cosas, no sé por qué se empecina en parecerse al pasado. La Argentina, para cambiar, necesita ciertos consensos. Porque las reformas que hay que hacer son absolutamente necesarias, pero hay que mantenerlas a largo plazo. El mundo habla del “miedo Kuka”, ese riesgo a que vuelvan los otros. Con acuerdos políticos, el riesgo ese baja. Y a veces que Milei, a mí me sorprende…

Forbes: ¿Para bien o mal? 

Daniel Hadad: Tengo un gran respeto por él, pero hay días en que parece un adolescente enojado, caprichoso que, ante la menor crítica, a la persona con la que estaba bien hasta hace poquito la trata de enemigo. Y las sociedades tienen que ser maduras. La sociedad argentina tiene que tener un proyecto a mediano y largo plazo. A mí, ¿sabés qué me sorprende? Que la agenda argentina es muy pobre. Con Adorni nos pasamos tres meses hablando todos los días de la cascada. Está bien, hay que poner spotlight, pero…

Forbes: ¿Por qué creés que sostuvieron tanto tiempo a Adorni y qué lectura hacés de los exabruptos en la Casa de Gobierno?

Daniel Hadad: Lo que pasó con Adorni no creo que haya sido una muestra de madurez política. Milei es un tipo honesto. Lo de Adorni va en contramano de eso. Yo no creo que Milei sea un tipo que esté en la presidencia por dinero. Es un tipo que quiere hacer un cambio cultural. Es un tipo que quiere un cambio de valores. A veces me parece que su temperamento lo traiciona. Todos tenemos calenturas. Yo quiero imaginarme que van a terminar los agravios desde la Casa de Gobierno. Tengo esperanzas de que eso cambie. Yo creo que, aunque él no esté convencido, lo va a tener que corregir, si quiere ir por la reelección. Y lo puede hacer.

Forbes: ¿Decías que la agenda política es muy pobre. ¿Por qué? 

Daniel Hadad: A veces siento, y lo digo con el mayor de los respetos, que gran parte de La Libertad Avanza atrasa tanto como otros peronismos.Si le preguntamos a Sebastián Pareja o le preguntamos a Baradel qué es un LLM yo creo que los dos no entendieron qué está pasando en el mundo. No entendieron que la inteligencia artificial va a dejar sin empleo a mucha gente si no la convertimos rápidamente. Yo no veo al Ministerio de Educación metido en eso, no veo un ministro o un secretario de Estado de Inteligencia Artificial. Son cuestiones que se van a llevar puestos cantidad de empleos. El cargo más buscado en Estados Unidos hoy es el CAIO, que es el Chief Artificial Intelligence Officer, y formar una persona en eso lleva tiempo. No puedo entender que desde el Estado no se fomente que haya más ingenieros en datos. Es que no se comprende. 

La situación ya era crítica desde mucho antes. No hay comprensión de texto en las escuelas primarias o secundarias… Pero del laberinto se sale por arriba. Yo creo en el liberalismo, soy tan libertario como muchos, pero no soy estúpido, o creo no serlo. Y los Estados, aun los más democráticos y aun los más liberales, tienen direcciones donde le dicen a la gente: "Hacia allá vamos". Y yo noto que eso no pasa.

Forbes: ¿Creés que la fijación exclusiva con el equilibrio fiscal puede desgastar la construcción de un proyecto de país de largo plazo?

Daniel Hadad: Milei quiere que no tengamos déficit fiscal. Bravo. Pero ni vos, ni yo, ni cualquiera que nos esté viendo va a dar la vida por el superávit fiscal. Un país es un montón de sueños, pero sueños no abstractos. Sueños reales. Tenemos que soñar con tener una población todavía mucho más calificada de la que tenemos hoy. Tenemos que soñar con un país donde no suceda que el 30% de los que quieren ser maestros no comprenden lo que leen, con que los chicos que terminan quinto año estén preparados para un montón de cosas para las que hoy no están preparados. 

No podemos abandonar la universidad. El otro día estuve en la Universidad de San Martín, donde hicieron un pequeño satélite de comunicaciones que ahora está orbitando. Silencio. Nadie habla de eso. Necesitamos más chicos ingenieros que hagan satélites. Estuve con la gente que está cambiando genéticamente los cerdos para poder trasplantar un órgano del cerdo a un humano y que no sea rechazado en las dos primeras horas. ¿Y esto quién lo apoya? ¿Quién lo luce? ¿Quién lo muestra? ¿Quién dice "este es el ejemplo a seguir"? Y te juro que no lo veo. Entonces, veo atraso. Veo gente que se ha quedado en el tiempo en los dos sectores, que se sigue insultando. Yo vi la apertura legislativa del 1 de marzo y dije: "¡Guau!, no quiero esto". Desde las bancas, insultando al presidente, y el presidente, haciéndoles gestos obscenos y gritando "chorros". Entiendo que es auténtico, no creo que esté actuando. Lo que no creo es que esté bien.

Daniel Hadad en el Forbes Studio de Miami.

Forbes: En enero considerabas que el próximo candidato presidencial surgiría de las redes sociales…

Daniel Hadad: No, creo que en eso me equivoqué. Las redes no prepararon a ninguno. Yo imaginaba, me gustaban dos o tres, pero veo que... desperfilaron un poquito. Y tengo respeto por ellos igual. 

Forbes: ¿Por ejemplo?

Daniel Hadad: Pedro Rosemblat me parece un tipo que tiene un futuro grande en la política. El Gordo Dan es un tipo de centro derecha que tiene lugar en la política. Pero no creo que lleguen al 2027. 

Forbes: ¿Las elecciones empiezan un minuto después que termina la Copa? 

Daniel Hadad: Espero que no. Las campañas son cada vez más cortas. Rodrigo Paz, el presidente de Bolivia, hizo una campaña en seis meses y fue presidente; el presidente de Honduras en seis meses hizo la campaña. Por lo tanto, yo creo que, si alguien acelera ahora, apenas terminado el Mundial, lo que va a hacer es gastar sus cubiertas demasiado rápido. El escenario futuro va a depender muchísimo del nivel de consumo. Va a depender muchísimo de lo que pase con la economía real.

Forbes: ¿Y cómo ves la economía real?  

O sea, todo lo que sea RIGI, litio, metales, tierras raras, petróleo y gas va a funcionar. Argentina va a ser imparable en eso. Va a tener muchísimo dinero; esperemos que se use bien. Pero en el día a día, ¿qué hacemos con el Gran Buenos Aires? Es un problema que nadie está tratando, porque vos no podés diseñar políticas donde te sobran 10 millones de personas. Eso no funciona así.

Forbes: Tu reciente distinción en la Universidad de La Matanza funcionó como un virtual centro de gravedad política, reuniendo a figuras opuestas como Sergio Massa, Sandra Pettovello o ministros de la Corte Suprema. A partir del impacto de esa convocatoria y de las mediciones en encuestas, se reactivaron las especulaciones sobre tu salto a la gestión pública. ¿Evaluás seriamente una candidatura presidencial?

Daniel Hadad: Todos los días recibo llamados de gente que me dice "te acompaño", y digo: "No, gracias". Todo esto empezó, me parece, con un empresario importante que debe estar enojado con el Gobierno y encargó encuestas para ver quién podría competir con chances. Y lo peor es que me dio bien. 

Daniel Hadad responde sobre especulaciones ante una potencial candidatura presidencial.

Forbes: ¿Serías candidato a presidente? 

Daniel Hadad: Hoy mi cabeza está en seguir haciendo crecer a Infobae. Amo a la Argentina, me encanta, es mi país, lo va a ser toda la vida. Lo sufro porque lo quiero. Creo que podemos hacer mucho desde cada lugar, no hace falta ser presidente para colaborar con la Argentina. Yo estoy notando un cambio cultural que excede y supera a los políticos, que los veo atrasados. La política argentina huele a naftalina. Yo quiero un político como Scaloni, con la moderación que tiene, con la prudencia con la que habla. Me parece que necesitamos políticos normales de un lado y del otro. 

Dirijo una empresa desde hace años y esta es una empresa que tiene 1.200 personas distribuidas por el mundo y la verdad que hoy no la veo compatible. Pero eso es hoy. Todo el mundo sueña con cómo puede ayudar a su país; yo estoy dispuesto desde cualquier lado si hay un proyecto serio. La generación del 80 lo que tuvo fue acuerdos donde mucha gente dejó de ganar algo para que el país ganase mucho, y me parece que debemos recrear ese espíritu, no importa desde dónde.

Forbes: Tu sueño era ser periodista. Sos empresario de medios. ¿Nunca soñaste, ni siquiera ahora, ser presidente?

Daniel Hadad: No, ser presidente de la Nación, no. Ya primero soy grande. Ya estoy grande para eso. Y también creo que en la política hace falta un cambio de generación. Voy a cumplir ahora en noviembre 65 años. Creo que la Argentina tiene que seguir haciendo un cambio generacional. Todo lo que huele a casta deberíamos de golpe jubilarnos con una buena jubilación, pero hay que empezar a cambiar. A mí me parece que un lugar como la Presidencia de la República, me puedo equivocar, requiere la juventud, la fortaleza de los under fifty. Me da la impresión. Tal vez me equivoco. Veremos.

Forbes: ¿Qué balance hacés de estos últimos seis meses en la evolución tecnológica de Infobae y cómo se preparan para el escenario global que viene con la Inteligencia Artificial?

Daniel Hadad: Bueno, por lo pronto avanzamos, y mucho, en materia de inteligencia artificial. Nosotros, por afuera de Infobae, hace tres años comenzamos una compañía nueva con ingenieros expertos en LLM, trabajando en inteligencia artificial generativa, y fuimos desarrollando distintos capítulos. Y te diría que el último capítulo fue una gran compañía de medios de Estados Unidos que vio nuestro producto y nos hizo una propuesta para asociarnos. Y es muy probable que en los próximos 20 o, 25 días anunciemos la sociedad con esta compañía, que toma el 50% de la compañía. El talento es 90% argentino, con una CTO colombiana y algunos programadores de la India, pero el núcleo duro es argentino. 

Y creo que hemos logrado hacer un sistema muy amigable para el periodista. Yo he visto algunas redacciones que probaron con software de inteligencia artificial generativa y no eran amigables. Y los periodistas se resisten al cambio. Todos los humanos nos resistimos al cambio. Y, en materia de inteligencia artificial, creo que va a haber todavía mucha más resistencia en algunas profesiones. El nuestro es muy amigable y resuelve cuestiones como el SEO, puede oír un medio completo y transcribirlo, y entender qué es importante y qué no. Está muy bien entrenado. Cuando lo vio la gente de este medio potente, histórico y clásico de los Estados Unidos, dijeron: queremos la compañía.

Daniel Hadad habla sobre el impacto de la IA en Infobae.

Forbes: En paralelo a este desarrollo, la expansión regional continúa. ¿Qué balance hacés de las últimas aperturas en Centroamérica y con qué realidades políticas se han topado en el terreno?

Daniel Hadad: El Salvador es distinto al resto porque es la cabeza de Centroamérica. Hemos distribuido periodistas en distintos países. Estamos en Costa Rica, estamos en República Dominicana, estamos en Panamá, estamos en Nicaragua. En Nicaragua  tenemos algunos problemas para estar y que nos reconozcan. Si no nos reconocen, estamos. Ya tuve que sacar a tres familias de periodistas ahí por escribir para Infobae. El nivel dictatorial que tiene ese gobierno es terrible. No creen en el periodismo. No dicen esa frase: "No odiamos lo suficiente a los periodistas", pero los echan, los persiguen, los encarcelan. Así que, nos está yendo bien desde que empezamos ahí. Crecimos. 

Yo te diría que nos fue bien rápidamente en algunos países y que somos más lentos para crecer en otros. Donde nos va muy bien, nos va realmente bien. En México somos líderes; nos va muy bien en Perú, donde somos líderes; nos va bien en Colombia, donde somos líderes; y en España vamos más lentos. En España nunca pudimos superar el octavo lugar. Es un mercado mucho más maduro, muy competitivo. Cuestan los nuevos medios, aunque los digitales superaron ampliamente a los que tienen historia de papel. Hoy el líder no es el ABC, no es La Vanguardia, no es El País. Hoy es El Español y anda muy bien El Confidencial. Hoy, el nivel de periodismo de los españoles es realmente admirable. Obviamente, lo que hacemos respetar la idiosincrasia en cada lugar que vamos. Llevamos nuestro manual de estilo y lo adaptamos. Una cosa que tiene nuestro software de inteligencia artificial es que no escribe igual en todos lados. En España escribe como si fuesen españoles, en México como titulan los mexicanos, y en Colombia se adapta al estilo colombiano.