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Forbes Argentina
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Los argentinos que trabajan para el exterior ya cobran un sueldo promedio de US$ 1.800: cuáles son los perfiles mejores pagos

Agustín Jamele

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Un relevamiento elaborado entre enero y julio de 2026 muestra que los ingresos de los contratados desde el exterior aumentaron 40% en dos años. Tecnología concentra a uno de cada tres trabajadores, pero finanzas registra las remuneraciones más elevadas. Las diferencias con los freelancers y el destino de los dólares que reciben.

7 Agosto de 2026 18.40

El trabajo remoto para compañías del exterior continúa ganando terreno entre los profesionales argentinos. Los ingresos en dólares, la posibilidad de integrarse a empresas internacionales y una demanda concentrada en perfiles tecnológicos sostienen un fenómeno que ya no se limita a los programadores ni a la Ciudad de Buenos Aires.

El ingreso mensual mediano de un contractor argentino alcanzó los US$ 1.800 en 2026, según un relevamiento de Takenos realizado entre usuarios de la plataforma que recibieron pagos desde el exterior entre enero y julio. La cifra representa un crecimiento del 40% frente a los US$ 1.289 registrados en 2024.

Empleado usando su computadora en su casa, home office, teletrabajo, agentes de IA
 

La evolución fue sostenida. La mediana aumentó a US$ 1.644 durante 2025 y llegó a US$ 1.800 en los primeros siete meses de este año. En julio, el último mes analizado, alcanzó US$ 1.988. Además, uno de cada cuatro contractors percibió más de US$ 3.200 mensuales.

Los datos corresponden a los montos netos que efectivamente ingresaron en las cuentas de los usuarios. Por esa razón, reflejan el dinero recibido después de eventuales descuentos o costos asociados al pago.

El crecimiento también aparece en la cantidad de personas que utilizan Takenos para cobrar desde otros países. Entre 2025 y 2026, la base argentina aumentó 27%, mientras que el volumen de divisas recibidas avanzó 34%.

Si se toma 2023 como punto de partida, la cantidad de usuarios con al menos un cobro se multiplicó por 30,4 y el volumen recibido lo hizo por 82,1. Sin embargo, la evolución debe interpretarse como el crecimiento de la base de Takenos y no como una medición de todo el mercado argentino de trabajo remoto.

Informe Takenos
Informe Takenos

Contractors y freelancers: dos perfiles diferentes

El relevamiento distingue entre dos grandes modalidades. Por un lado, se encuentran los contractors, que trabajan de manera remota para una empresa del exterior y habitualmente reciben un pago importante por mes. Por el otro, aparecen los freelancers, que prestan servicios a varios clientes y registran alrededor de tres cobros más pequeños durante el mismo período.

La diferencia se refleja en los ingresos. Mientras que un contractor tiene una mediana mensual de US$ 1.800, un freelancer recibe US$ 941. Los promedios también muestran una brecha: US$ 2.512 para el primer grupo y US$ 1.613 para el segundo.

La distancia entre la mediana y el promedio indica que existe un grupo con remuneraciones considerablemente superiores que eleva el resultado general. Aun así, el estudio no muestra una concentración extrema: el 10% que más cobra representa el 40% de las divisas recibidas, mientras que el 1% superior explica el 8,5%.

Homeoffice, teletrabajo, oficina (Imagen creada con IA)

En cuanto a las monedas utilizadas, el dólar domina ampliamente. El 90% de los pagos se realiza en moneda estadounidense, seguido por el euro, con 3%, y las stablecoins USDT y USDC, con 2%. El 5% restante corresponde a otras monedas o pesos.

Tecnología concentra el empleo, pero finanzas paga más

El talento tecnológico ocupa el centro de la economía argentina de servicios exportados. Software y tecnología representa el 34% de los trabajadores relevados, una participación muy superior a la del resto de las actividades.

El sector registra un ingreso mensual mediano de US$ 2.065, por encima del promedio general de los contractors. No obstante, la remuneración más elevada aparece en finanzas, donde la mediana llega a US$ 2.500.

Los servicios profesionales ocupan el segundo lugar por cantidad de trabajadores, con el 10% del total y un ingreso mediano de US$ 1.393. Salud y educación concentran el 5%, aunque su remuneración se ubica en US$ 695.

Homeoffice, persona estudiando, computadora (Imagen creada con IA)

Marketing y publicidad representa el 4% de los usuarios y alcanza una mediana de US$ 1.453. Entretenimiento y deportes también reúne al 4%, con US$ 800 mensuales. Comercio y ventas, por su parte, explica el 3% y registra US$ 1.161.

El 38% restante corresponde a otras actividades o usuarios sin información sectorial. Esta proporción limita la posibilidad de construir una radiografía completa por industria, pero no modifica la principal conclusión: uno de cada tres trabajadores analizados pertenece al mundo del software y la tecnología.

Cuánto cobran según la edad

La inserción en el mercado laboral internacional comienza relativamente temprano. La edad mediana del primer cobro desde el exterior es de 30 años, aunque el 45% de los contractors empezó a recibir pagos antes de alcanzar esa edad. Un 15% ya cobraba en moneda extranjera antes de cumplir 25 años.

Los ingresos crecen con fuerza durante los primeros años de carrera. Entre los trabajadores de 18 a 24 años, la mediana se ubica en US$ 815 mensuales. En la franja de 25 a 29 años aumenta a US$ 1.448 y llega a US$ 2.000 entre los 30 y los 34.

El punto máximo aparece entre los 35 y 39 años, con un ingreso mediano de US$ 2.300. Es casi tres veces la remuneración registrada entre quienes tienen de 18 a 24 años.

homeoffice, teletrabajo, empleado, computadora, trabajo, empleo (Imagen creada con IA)

A partir de ese momento, la curva se modera. Los profesionales de entre 40 y 49 años reciben una mediana de US$ 2.243, mientras que entre los mayores de 50 desciende a US$ 2.039. Esto sugiere que la combinación entre experiencia y demanda internacional alcanza su mayor valor alrededor de los 35 años.

Un mercado que se extiende al interior

Aunque el Área Metropolitana de Buenos Aires continúa concentrando a la mayoría de los trabajadores, el empleo para el exterior se expande por todo el país.

La provincia de Buenos Aires representa el 37% de los usuarios y la Ciudad de Buenos Aires concentra otro 28%. Córdoba aparece como el principal polo fuera del AMBA, con el 11%.

Santa Fe reúne al 5,5% y Mendoza al 4%, mientras que el resto del interior explica otro 14,5%. En conjunto, las provincias ubicadas fuera de Buenos Aires y CABA concentran aproximadamente el 35% de la comunidad analizada.

“El trabajo para el exterior dejó de ser un fenómeno concentrado en unos pocos rubros o ciudades. Los datos muestran una comunidad diversa, federal y cada vez más integrada a la economía digital global”, explicó Isabel Weiss, Marketing Director de Takenos.

Programadores a la vista.

Viajes, consumos digitales y publicidad

El relevamiento también analizó cómo utilizan sus ingresos quienes cuentan con TakeCard, la tarjeta virtual en dólares de la compañía. Los datos corresponden exclusivamente a ese grupo y no representan los consumos de toda la base.

Los viajes son el principal destino de los fondos: vuelos, hoteles y alojamientos explican el 22,6% del volumen gastado. Luego aparecen las compras y el retail, con 9,9%, y la gastronomía, con 8,3%.

El software y las suscripciones representan el 8%, el mismo porcentaje que la publicidad digital. Los gastos de supermercado alcanzan el 3,1%; el entretenimiento, 2,9%; y la movilidad, 1,8%.

Dos de cada tres dólares se gastan online. Sin embargo, cuando se observa la cantidad de transacciones y no su volumen, las operaciones presenciales son ligeramente superiores: representan el 52,3% de las compras.

El 93,3% del dinero utilizado de manera presencial se gasta fuera de la Argentina, una señal de que la tarjeta funciona principalmente como herramienta para viajes.

Entre los freelancers aparece otro comportamiento: la reinversión en su propia actividad. El 19,6% de su gasto con tarjeta se destina a publicidad, especialmente dentro de las plataformas de Meta. En los contractors, ese porcentaje es de apenas 1,4%.

Cada freelancer identificado como anunciante gastó en promedio US$ 4.100 en pauta entre enero y julio. El dato muestra que una parte de estos trabajadores no solo exporta servicios, sino que también destina dólares a conseguir clientes y desarrollar su negocio.

El fenómeno reúne así realidades diferentes. Incluye desde empleados tecnológicos integrados a compañías extranjeras hasta profesionales independientes que necesitan invertir para ampliar su cartera de clientes. Pero todos comparten una característica: participan desde la Argentina de un mercado laboral que compite, paga y se organiza a escala global.

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