Las promesas de Tesla sobre los robotaxis y los robots humanoides siguen siendo negocios no demostrados. Su división de energía no lo es. Y ahí reside la próxima gran idea de la empresa.
Mientras la automotriz produce muy por debajo de su capacidad instalada y las críticas al CEO afectan la imagen de marca, Tesla apuesta a reconvertir sus plantas para fabricar robots humanoides y vehículos autónomos que aún no tienen fecha de aprobación.
Los errores de gestión, los escándalos públicos y una imagen cada vez más desgastada no impidieron que el empresario más polémico de Estados Unidos saliera fortalecido: consiguió cargos clave en el gobierno, esquivó responsabilidades y se aseguró un pago récord de Tesla.
Rivian apuesta todo a un modelo más accesible, con autonomía extendida y un diseño pensado para ganar volumen en un mercado que empieza a mostrar señales de fatiga. El futuro de la marca podría depender de su recepción.
La compañía de reciclaje fundada por el exsocio de Elon Musk recibió un nuevo respaldo financiero para escalar su negocio y competir en un rubro cada vez más codiciado por los gigantes tecnológicos: alimentar con baterías locales el crecimiento explosivo de la inteligencia artificial.
La firma fundada por Raquel Urtasun ficha al exjefe de camiones de Uber para acelerar la salida al mercado de sus semirremolques sin conductor y afianzar acuerdos en un negocio que mueve cientos de miles de millones de dólares al año.
Si Alphabet impulsara aún más el lanzamiento de su empresa de tecnología de conducción autónoma, Waymo podría dominar un nuevo mercado con el potencial de generar más ingresos que su negocio publicitario.
El relato grandilocuente que el CEO repitió durante años sobre la supuesta revolución tecnológica de su compañía ahora enfrenta fallos adversos, juicios millonarios y el riesgo de sanciones que podrían frenar las ventas en su principal mercado.
Mientras Elon Musk apuesta a transformar la industria del transporte con una flota de vehículos sin conductor, persisten interrogantes sobre la cobertura legal, los seguros y las consecuencias económicas de eventuales accidentes que involucren a propietarios particulares.
La pelea pública entre el presidente de los Estados Unidos y el magnate eleva la tensión económica y política, con posibles efectos negativos en negocios altamente dependientes del apoyo estatal.
El número dos de Tesla en Europa y América del Norte, Omead Afshar, fue removido en medio de una fuerte presión por los malos números del segundo trimestre y la frustración por la fallida apuesta al modelo más polémico de la marca.
El conflicto entre el CEO de la compañía y el presidente estadounidense abre un frente político y judicial que podría frenar subsidios, acelerar investigaciones y obstaculizar el debut del robotaxi. Las acciones se desplomaron y crecen las dudas entre los inversores.
Una mirada exclusiva dentro de la planta donde los Jaguar eléctricos se transforman en taxis autónomos, equipados con el sistema de computación, cámaras, radar y sensores lidar desarrollados por Waymo. Pronto, decenas de miles de unidades saldrán de la línea de producción cada año.
Waymo y la automotriz trabajarán en la creación de una plataforma de próxima generación para autos y camiones autónomos, y estudiarán formas de integrar el conductor habilitado con inteligencia artificial de Waymo en vehículos de uso personal.
Las ventas caen, el Cybertruck fracasa y los ingresos dependen de subsidios ambientales. Mientras tanto, Elon Musk apuesta todo al futuro con robotaxis y robots humanoides, pero sin una estrategia clara ni nuevos modelos que reactiven el negocio.
La compañía de autos eléctricos enfrenta dificultades a medida que el sentimiento anti-Musk provoca boicots y protestas. Aunque es poco probable que ocurra, ¿quién podría asumir el mando si dejara el puesto de CEO?
El CEO de la firma asegura que liderará el sector gracias a un amplio archivo de videos, pero los expertos cuestionan si estos datos son suficientes para una conducción autónoma segura.
El apoyo de alto perfil del multimillonario al candidato presidencial republicano ganador probablemente significa un escrutinio federal más ligero de sus empresas y una mayor influencia para el hombre más rico del mundo.