GCDI, la ex TGLT, logró reducir a un tercio una demanda laboral que superaba los $3.800 millones, en un contexto marcado por reestructuración, juicios laborales y desafíos financieros.
Tras el ingreso de Fígoli como accionista clave, la constructora acelera su proceso de reordenamiento financiero y corporativo y apuesta a una nueva conducción para recuperar protagonismo en el negocio de la obra privada e infraestructura