Los economistas de Goldman Sachs proyectan que las tasas de interés alcanzarán un nuevo equilibrio a medida que se desvanecen los sueños de un giro dramático de la Reserva Federal.
El Banco Central (BCRA) fijó la tasa de interés en 133% el pasado 12 de octubre, tras el dato de inflación récord de septiembre que alcanzó el 12,7%, mientras que Zimbabue modificó su tasa en 20 puntos porcentuales, al bajarla de 150% a 130%.
Sigue siendo posible un posible aumento de tipos para diciembre o después, pero, por ahora, la Reserva Federal está satisfecha con la tendencia de la economía y es probable que el objetivo de fondos federales se mantenga en su máximo actual de 22 años del 5,25%-5,5%.
La FED mantendrá las tasas en el máximo de 22 años, de 5,25% a 5,5%, según anuncio este miércoles por la tarde tras la conclusión de la reunión de dos días de su Comité Federal de Mercados Abiertos.
Si bien la inflación en Estados Unidos está bajando, sigue arriba de los objetivos planteados por la Reserva Federal y eso mantendría las tasas de interés altas.
Si el informe del IPC del próximo mes ofrece más evidencia de desinflación, entonces la Fed puede estar inclinada a ser un poco menos agresiva con las tasas de interés. Sin embargo, por ahora la perspectiva de otro aumento de la tasa de interés en 2023 sigue siendo algo que la autoridad monetaria está considerando.
El costo del dinero se incrementó a los niveles más altos en los últimos 22 años. Se espera una salida de capitales desde países emergentes frente a los rendimientos de los títulos estadounidenses. El aislamiento de la Argentina de los mercados internacionales blinda la posibilidad de un impacto disruptivo.
Los datos de inflación recientes han convencido a los mercados de que esta será la última subida de tasas de este ciclo. Esto se refleja en las bajas probabilidades de que el mercado suba en septiembre. Creemos que las cifras de inflación continuarán debilitándose y posiblemente incluso se conviertan en deflación antes de fin de año.
La variación del IPC en junio estuvo por debajo de lo que esperaban los analistas del mercado, aunque por encima de los niveles que esperaba Sergio Massa y los vecinos de la región. El Ministerio de Economía tiene la mira puesta en los dólares paralelos, mientras las reservas se ubican en mínimos históricos.
Los responsables de la política monetaria de la Fed coinciden en que es "bastante probable" que EE.UU. entre en recesión este año, aunque no sería "ni profunda ni prolongada".
Según la encuesta de Instant MLIV Pulse, realizada a 223 participantes, alrededor del 70% considera que la campaña de aumentos de tasas de la Fed, que comenzó en marzo de 2022 debido al crecimiento de la inflación durante la pandemia, aún no ha concluido.
El organismo mantuvo las tasas de interés sin cambios por primera vez desde que comenzó a aumentarlas en marzo de 2022. El rango objetivo es de 5% a 5.25% aunque podría haber más subas si la inflación anual no se sitúa en el 2%.
El ejecutivo explicó que la actividad económica mundial se reduce, ya que el costo de oportunidad es más alto y los inversores optan por la deuda estadounidense que es más segura y paga razonablemente bien.
"El sector, que al cierre del año pasado registró una caída del 35% en las ventas, seguirá viéndose perjudicado", deslizó Mariano Capellino, CEO de Inmsa Real Estate Investments.
Jerome Powell y la Fed en general han dejado claro que la inflación no está disminuyendo lo suficiente como para detener su postura. Qué esperar en el futuro inmediato.
En abril, la entidad monetaria elevó las tasas de interés de los plazos fijos hasta el 81% nominal anual, cuando el mercado esperaba, al menos, un 85%.
La decisión la tomó el directorio de la autoridad monetaria en medio de las tensiones generadas por la suba de dólar y las versiones de cortocircuitos entre figuras del Gobierno.