Expertos en seguridad advierten que el problema más urgente ya atraviesa las empresas, que incorporan IA sin la supervisión necesaria y quedan más expuestas a errores propios que a una ofensiva externa.
La versión preliminar del modelo encendió alarmas en Estados Unidos y Europa por su aparente capacidad para explotar fallas de ciberseguridad desconocidas.
La empresa de ciberseguridad con inteligencia artificial Depthfirst consiguió US$120 millones en financiación para desarrollar una especie de "inteligencia de seguridad general" capaz de defenderse contra la IA maliciosa.
Una startup israelí aseguró que su agente superó a casi todos los participantes humanos en torneos globales de ciberseguridad y encendió alertas por la facilidad con la que estas herramientas pueden vulnerar sistemas.
Google apuesta fuerte a la ciberseguridad al adquirir la startup israelí Wiz. La operación, récord para la tecnológica, llega tras años de negociación y pone en el centro la protección de servicios en la nube frente al avance de la inteligencia artificial.
La investigación, aún en curso, apunta al grupo Sandworm, ligado a la inteligencia militar rusa, como responsable de vulnerar dispositivos mal configurados en la nube. L
La vulnerabilidad, detectada por un investigador apenas un día después del lanzamiento de Antigravity, expone riesgos graves en el uso de asistentes de programación automatizados. El hallazgo abre interrogantes sobre los controles internos y el apuro con que se publican herramientas de inteligencia artificial sin las defensas mínimas necesarias.
La inteligencia artificial se consolidó como una herramienta de doble filo; mientras los ciberdelincuentes la emplean para crear fraudes digitales cada vez más complejos, empresas y gobiernos la utilizan como instrumento de defensa para activos y usuarios.
Una investigación internacional reveló cómo miles de videos alojados en la plataforma fueron parte de una trama delictiva que ofrecía software trucho y "hacks" de juegos como señuelo. Los archivos descargados instalaban programas diseñados para vaciar billeteras virtuales, robar contraseñas y espiar el sistema de las víctimas.
Formada en el ejército israelí y con una obsesión por la eficiencia, Tal Kollender lidera una firma que automatiza tareas clave en ciberseguridad sin agrandar la estructura. Ya sumó gigantes como Amazon y Coca-Cola, y ahora pisa el acelerador con fondos frescos.
Las promesas de productividad conviven con advertencias por vulnerabilidades graves. Un informe reciente detectó fallas que podrían abrirle la puerta a ataques con robo de datos y control remoto de cuentas.
Los ataques se volvieron tan veloces que, cuando las víctimas logran reaccionar, el dinero ya cambió de manos varias veces. Las nuevas soluciones apuntan menos a blindar y más a recuperar lo perdido en tiempo real.
En un contexto de escasez global de talento en ciberseguridad, la unión entre Ekoparty y Banco Galicia se consolida como una estrategia innovadora para sembrar vocaciones. A través de actividades prácticas y la conexión con la realidad de la industria, buscan nutrir a los futuros "hackers" con las habilidades técnicas y blandas que el mercado demanda.
El informe de Anthropic revela cómo las herramientas de inteligencia artificial pasaron de ser un recurso técnico a convertirse en cómplices activos de ataques sofisticados, reduciendo las barreras de entrada para estafadores sin formación especializada y potenciando delitos a gran escala.
La empresa detectó un aumento preocupante en los intentos de acceso indebido a cuentas. Los ciberdelincuentes afinan sus estrategias y el correo más usado del mundo quedó en la mira.
Nicole Jiang lidera una nueva compañía que busca reducir los errores humanos con inteligencia artificial y formación a medida. La firma ya atrajo fondos de gigantes del capital de riesgo y trabaja con bancos, tecnológicas y hasta partidos políticos.