El metal recuperó terreno tras el derrumbe de enero y anotó un salto cercano al 4%, en medio de la volatilidad financiera, las señales de la Casa Blanca sobre aranceles y las negociaciones con Irán que sacuden a los inversores.
El salto de la plata reaviva la atención sobre los metales preciosos, en un contexto global marcado por conflictos, presiones inflacionarias y desconfianza hacia las monedas tradicionales. La relación con el oro tocó un umbral histórico que los mercados no pasaban desde 2012.
El anuncio de Trump sobre el desembarco de compañías estadounidenses en Venezuela impulsó a los metales preciosos y a las grandes petroleras. Wall Street reaccionó con subas de hasta 8,3% en el sector energético.
La tensión sobre la oferta, la expectativa de una baja en la tasa de interés y el debilitamiento del dólar alimentan el salto del metal, que ya duplica su valor en 2025 y deja atrás al resto del mercado de metales preciosos.
Mientras el oro y la plata ganan terreno por la incertidumbre global, cinco compañías mineras marcan récords recientes en Wall Street. Qué papel juegan las tasas, el dólar y el giro proteccionista de Trump en esta nueva ola de interés por los activos tradicionales.
En las últimas semanas, el precio del oro alcanzó un máximo histórico de US$ 2.450 por onza, mientras que la cotización de la plata llegó a los US$ 32,5 por onza y la del cobre, a los US$ 11.000 por tonelada.
Teniendo en cuenta que esta materia prima se utiliza principalmente a nivel industrial para la fabricación de coches, paneles solares, joyería y productos electrónicos, podría alcanzar un precio de US$ 30 por onza.
Estados Unidos alcanzó su techo de deuda de 31,4 billones de dólares el jueves, después de que los últimos datos de inflación mostraran que los precios al consumidor siguen siendo un 6,5% más altos sobre una base anual, lo que haría que los metales preciosos sean un alternativa fiable para invertir.
Un informe elaborado por Focus Market para el blog "Hablemos de Plata" de Naranja X, permite entender el tiempo que le lleva a una persona con un sueldo promedio adquirir bienes de uso cotidiano.
"La burbuja de activos encontró un alfiler. Los precios de los activos se derrumbaron. En posición de efectivo esperando para recoger gangas, especialmente en bienes raíces y Bitcoin", afirmó.