El sector de la seguridad con monitoreo profesional viene experimentado una gran transformación a nivel global, un mercado liderado actualmente por Verisure, el proveedor número 1 en el mundo en este segmento.
Con presencia en 18 países y una base de más de 6 millones de clientes que incluye tanto a familias como a pequeñas empresas, la compañía ha consolidado un modelo operativo basado en la disuasión, detección, verificación e intervención ante riesgos de intrusión o emergencias sanitarias. Esta escala internacional, respaldada por más de 35 años de trayectoria, permite a la industria no solo responder a incidentes aislados, sino gestionar millones de señales de alarmas anuales mediante infraestructuras tecnológicas diseñadas para proteger los activos de los usuarios de manera ininterrumpida.
En Argentina, un mercado que ya contaba con una categoría de alarmas desarrollada, la llegada de Verisure en 2019 marcó un punto de inflexión al introducir estándares de innovación que no se habían registrado en el ámbito local durante años. En la compañía, la inversión en I+D es una estrategia clave de diferenciación que les permitió evolucionar producto y servicio, reforzar la protección y mantener un ritmo de innovación que, históricamente, marcó el estándar de la industria. En los últimos años, la empresa europea invirtió más de 170M€ de media al año en innovación y capacidades digitales, reforzando su posición como líder impulsado por la tecnología, desde sus hubs de I+D, ubicados en España y Suecia. Desde estos hubs se desarrollan tecnologías propias que, con el tiempo, se convierten en referencia y estándar para la industria de la seguridad, reforzando el liderazgo tecnológico de Verisure a nivel global.
El cambio hacia la seguridad anticipatoria y la innovación disruptiva
La evolución twcnológica en el sector de la seguridad monitoreada ha estado marcada por la necesidad de superar los sistemas reactivos tradicionales, es decir, aquellos que solo se activan cuando la vulneración del inmueble ya se ha concretado. En esta línea, Florencia Tsuji, directora general de Verisure Argentina, expresa: "Si bien la categoría estaba desarrollada localmente, lo que vinimos a traer a Argentina fue la innovación".
Esta búsqueda de diferenciación ha derivado en el desarrollo de la tecnología PreSense™, un avance que desplaza el enfoque del monitoreo convencional hacia una protección que actúa antes de que la intrusión se produzca.
La importancia de esta innovación radica en su capacidad para romper el paradigma de la seguridad pasiva. En lugar de limitarse a registrar un evento, la tecnología propia de Verisure integra fotodetectores y sensores de vanguardia e inteligencia artificial para identificar patrones de riesgo en tiempo real. El sistema permite que el servicio de seguridad profesional no sea una consecuencia del incidente, sino una barrera previa. Tsuji destaca que este salto tecnológico está orientado a aumentar la percepción de calidad del servicio y a responder a una preocupación constante de los ciudadanos argentinos mediante soluciones que ofrecen una respuesta proactiva ante el peligro.

Desde una perspectiva de negocios, la disrupción no solo se encuentra en el dispositivo físico, sino en la capacidad de la empresa para controlar la totalidad de la cadena de valor. Al ser un desarrollo 100% propio, la compañía europea no depende de proveedores externos para actualizar sus protocolos o integrar nuevas funcionalidades. Esta independencia tecnológica permite que innovaciones probadas en mercados europeos maduros puedan desembarcar en Argentina con una arquitectura de sistema que ya ha sido optimizada para gestionar grandes volúmenes de datos y alertas de seguridad con niveles de eficacia técnica superiores a los estándares anteriores de la industria.
Estructura técnica de protección por capas y funcionamiento operativo
La arquitectura del sistema PreSense™, se organiza bajo un esquema de protección escalonado que funciona por barreras, desde el perímetro exterior de la propiedad hasta su interior. Este funcionamiento por capas tiene como objetivo garantizar que cualquier intento de ingreso sea detectado y verificado en la fase más temprana posible. La primera barrera es la disuasión, que utiliza una placa visible con señales que advierten sobre la protección profesional del inmueble y sobre el contacto con la Policía buscando que el factor de riesgo decida no avanzar sobre la propiedad.
La segunda representa el núcleo de la detección anticipada. Este nivel introduce dispositivos dotados de tecnología de impacto y apertura, conocidos como ShockSensor, que se instalan en puertas y ventanas. Estos sensores son capaces de identificar vibraciones o golpes inusuales en los accesos antes de que se fuerce la entrada. “Mediante estos componentes, antes de que puedan ingresar al inmueble nosotros ya podamos recibir las alertas para determinar si realmente quieren ingresar al hogar", detalla Tsuji. Esta fase es crítica porque genera un escudo total que refuerza los puntos más vulnerables del inmueble, permitiendo una reacción operativa previa al ingreso del intruso al interior del hogar o negocio.

La tercera barrera consiste en la verificación profesional del evento. Cuando se produce un salto de alarma, los fotodetectores equipados con imágenes en alta definición y visión nocturna capturan secuencias que son enviadas de forma inmediata a la Central Receptora de Alarmas. Allí, a través de inteligencia artificial se preclasifica la señal para ayudar a los expertos a confirmar si se trata de un riesgo real o de una falsa alarma. La cuarta y última capa barrera es la intervención inmediata. En caso de una intrusión confirmada, se activa el dispositivo ZeroVision, que libera una niebla densa para limitar la visibilidad del intruso y forzar su salida antes de que lleguen las fuerzas de seguridad. Según estadísticas compartidas por la directiva.
La integración de tecnología y supervisión profesional en la reducción de tiempos
Uno de los indicadores más determinantes en la eficacia de un sistema de seguridad es el tiempo de respuesta. En situaciones de crisis, la velocidad de procesamiento de una alerta puede definir el resultado de la intervención. Con la implementación de PreSense™, Verisure ha logrado reducir a la mitad los tiempos de respuesta operativa. Si previamente se atendía el 90% de las alarmas en un intervalo de 60 segundos, la nueva tecnología permite procesar y clasificar ese mismo volumen de señales en menos de 30 segundos. “Esta mejora del 50% en la celeridad del sistema se fundamenta en la integración de la inteligencia artificial para analizar los datos recibidos por los sensores de detección anticipada”, explica Tsuji.
Sin embargo, el factor tecnológico no desplaza la relevancia del criterio humano en la gestión de la seguridad. La operatividad del sistema depende de la integración perfecta entre los algoritmos de detección y el equipo de profesionales en las centrales de monitoreo. En este sentido, la ejecutiva aclara: “El gran secreto es esta integración entre la innovación tecnológicos con el factor humano. La inteligencia artificial filtra la información masiva, pero son los especialistas quienes verifican la situación de peligro, se comunican con el cliente y activan los protocolos con las fuerzas de seguridado servicios de emergencia, asegurando que cada intervención sea precisa y esté justificada por una amenaza real”.

Para sostener este nivel de innovación, la inversión en talento es equivalente a la inversión en equipos técnicos. En Argentina, la compañía ha sido reconocida por cinco años consecutivos como uno de los mejores lugares para trabajar según el ranking Great Place to Work, alcanzando posiciones destacadas en la categoría de empresas de más de 1000 empleados. Esta cultura organizacional permite capacitar y formar al personal que opera las 24 horas en las centrales de monitoreo, garantizando que la tecnología de vanguardia sea gestionada por expertos con el entrenamiento necesario para resolver situaciones de alta complejidad.
Desde la perspectiva del usuario final, la complejidad técnica del sistema PreSense™ se traduce en una experiencia de uso simplificada. El acceso a las funcionalidades de seguridad se realiza mediante llaves inteligentes que eliminan la necesidad de códigos memorizados y a través de aplicaciones móviles como My Verisure, que permiten gestionar ingresos, egresos y solicitar imágenes en tiempo real. Esta accesibilidad fomenta la adopción de la tecnología y asegura que el sistema sea utilizado de forma cotidiana.
Finalmente, el propósito de estas innovaciones técnicas trasciende la comercialización de dispositivos, enfocándose en la provisión de un servicio integral. Como concluye Tsuji: “Nuestro propósito siempre es que la tranquilidad es un derecho humano. Entonces, hacemos mucho foco en llevar esa tranquilidad a cada familia y negocio en el territorio argentino”.