La inflación núcleo marcó su menor nivel en ocho años pese a una fuerte depreciación del peso. Analistas ven señales positivas, aunque advierten por tensiones en servicios y riesgo político de cara a octubre.
J.P. Morgan anticipa mejoras en los indicadores, impulsa compras de deuda y acciones argentinas, y resta peso a la volatilidad cambiaria en la previa electoral.
En los últimos 15 años, gran parte de la inflación al consumidor puede explicarse con una fórmula bastante simple: 70% por salarios y 30% por devaluación.
El aumento en tarifas, alimentos frescos y actividades recreativas explicó gran parte del alza. Hoteles, transporte y comidas fuera del hogar encabezaron los incrementos que más influyeron en el índice.
La demanda de financiamiento empresario alcanzó su pico más alto desde 2015, con el sector energético a la cabeza y un marco legal que incentiva inversiones de largo plazo.
Santiago Capdevila es economista, abocado a la comunicación en economía y finanzas. Entusiasmado por el reordenamiento macro, alimenta las expectativas de estabilidad y desarrollo en el sector energético.
El dólar mayorista se negocia a $1.358 por unidad, mientras que al público cerró en $1.370. En comparación, el techo de la banda cambiaria ronda los $1.450.
El peso sigue bajo presión por factores estacionales, tensión política y falta de intervención oficial efectiva según el banco de inversión. Prevé inflación contenida y no descarta un ajuste adicional para atraer divisas y estabilizar la economía.
La autoridad monetaria endurece los requisitos de efectivo mínimo que deben cumplir los bancos, en una jugada que apunta a limitar la liquidez y evitar que la brecha cambiaria se siga recalentando. La medida ya generó ruido en el sector financiero por su impacto inmediato en la disponibilidad de fondos.
Pese al retroceso reciente en el mercado, el banco de inversión ve fundamentos sólidos, apuesta por una recuperación del crédito y señala que podrían flexibilizarse los controles cambiarios antes de fin de año.
La moneda argentina está sobrevaluada y que el Banco Central carece de margen para frenar una corrida si crece la demanda de divisas antes de las legislativas, según un informe del HSBC. Los signos de desgaste del plan oficial.
Los datos del primer semestre del último Índice Interbanking reflejan una actividad intensa: subieron las operaciones digitales, creció la cantidad de cuentas y se aceleró el pago de haberes. La construcción y el sector tecnológico son las industrias que lideraron el avance.
Con elogios a la gestión de Milei, el banco destaca en su balance de mitad de año el ajuste fiscal, la baja de la inflación y el repunte de la actividad, aunque advierte que todo depende del resultado en las legislativas.
El salto cambiario provocó un ajuste mayor al 6% en los combustibles y obligará a un incremento de subsidios para que no se traslade a tarifas de luz y gas.
En un informe que subraya diferencias con crisis previas, la entidad remarcó que el tipo de cambio real se ubica un 15% por encima del promedio histórico, pero con respaldo en el recorte del déficit, la mejora exportadora y el avance del superávit energético