El papel de la tecnológica acumula un fuerte retroceso en 2026 y revive un patrón de derrapes rápidos: nube con menor tracción, CapEx en IA en alza, presión sobre el flujo de caja y ruido legal que vuelve a inquietar al mercado.
Con balances a la vista, la apuesta gira en torno a si el salto en inversión en IA sostendrá márgenes y utilidades o si el avance de chips propios y la presión sobre el gasto pondrán un techo al rally. El mercado divide aguas y la volatilidad asoma.
El magnate volvió a recortar posiciones clave mientras sumó participaciones puntuales, con fuerte concentración en cinco gigantes. El informe 13F mostró ventas consecutivas, más liquidez acumulada antes del recambio previsto para 2026.
Analistas ven margen atractivo frente al promedio S&P 500, con múltiplos razonables y bajo endeudamiento, factores que alimentan expectativas favorables en el corto y mediano plazo.
La apuesta a un plazo inusual reaviva el debate sobre la vida útil de las grandes tecnológicas, pone a prueba la confianza del mercado en su capacidad de adaptación y abre una nueva etapa en la carrera por financiar la expansión de la inteligencia artificial con deuda de larguísimo aliento.
Impulsada por buenos balances y una demanda sólida en EE.UU., la cadena minorista más grande del mundo muestra señales de fortaleza mientras sus competidores lidian con márgenes ajustados y consumo más cauteloso.
Mientras se mantiene alta la tensión comercial y el crecimiento global se desacelera, algunos papeles vinculados a la inteligencia artificial y la salud podrían destacarse en medio de la volatilidad financiera.
De acuerdo a los expertos de la bolsa local, con un dólar más calmado o en retroceso, los Cedears pasan a jugar otro rol: no solo como cobertura cambiaria, sino como puerta de entrada barata a activos globales.
La suba de 2025 dejó la vara alta: la inteligencia artificial, márgenes en alza y un fallo judicial clave impulsaron el rally de la compañía. Pero el nivel de inversión y los riesgos regulatorios reavivan las dudas para este año.
Aunque el mercado empieza a mostrar señales de fatiga, hay gigantes tecnológicos con ingresos previsibles, clientes cautivos y modelos de negocio que resisten incluso con presupuestos más ajustados. ¿Qué diferencias marcan las acciones mejor posicionadas para capear una corrección sin perder atractivo?
La obsesión de Mark Zuckerberg por liderar la carrera hacia la inteligencia artificial está llevando a Meta a endeudarse con estructuras financieras opacas, mientras sus acciones rinden por debajo del índice más seguido por Wall Street. Las dudas sobre su estrategia a largo plazo crecen y los analistas advierten: no todas las big tech están listas para absorber el costo de esta fiebre tecnológica.
El informe trimestral que se conocerá este miércoles podría sacudir al sector tecnológico. Las proyecciones de crecimiento, la presión por sostener el liderazgo en inteligencia artificial y el impacto de nuevas regulaciones sobre ventas a China concentran la atención de los inversores.
El salto de la tecnológica reavivó las dudas sobre su precio real. Qué dicen los números, cómo reaccionó ante otras crisis y por qué algunos prevén una corrección fuerte.
Las compañías que cotizan en la bolsa argentina fueron muy golpeadas en agosto. Desafortunadamente, no hay mucha claridad sobre lo que podría ocurrir a futuro.
Los inversores apuestan por las tecnológicas y las compañías con potencial de expansión rápida. Un repaso por los papeles más prometedores del mes, según proyecciones de analistas y métricas clave.
Alphabet, Microsoft, Amazon, Apple y Meta ya reportaron los resultados financieros del segundo trimestre y superaron las expectativas de los analistas. A la espera de Nvidia, con expectativas positivas.
Tras un arranque flojo en abril, varias compañías del segmento más volátil del mercado volvieron al centro de la escena el mes pasado. Tecnología, biotecnología y servicios digitales lideran una lista con fundamentos sólidos y alto respaldo de fondos especializados.
Se trata del Direxion Daily S&P 500 Bull 3X Shares, un fondo que busca generar resultados de inversión diarios que corresponden a tres veces el desempeño del S&P 500.