Suscribite
    ¡Hola!
    Cuenta
Forbes Argentina
summit reinventado mar del plata 2026 - 10mo panel - en foco - santiago bulat -
Summit

El desafío de reconstruir competitividad entre la apreciación cambiaria y la carrera por reformas estructurales de fondo

Alex Milberg

Share

Santiago Bulat, economista y socio de Invecq, analizó el escenario macroeconómico en medio del debate por los cambios en la legislación de trabajo y el comportamiento del mercado de cambio. En el Forbes Reinventando MDQ Summit, también advirtió sobre la falta de coordinación tributaria y la "crisis de ingresos reales" que marca el pulso del consumo en la Argentina.

13 Febrero de 2026 00.35

La economía argentina atraviesa una transición donde la disciplina fiscal parece haber ganado la primera batalla, pero la microeconomía aún no percibe los beneficios de la estabilización. Para Santiago Bulat, el foco debe pasar ahora de la obsesión por el equilibrio de las cuentas públicas a la reconstrucción de la competitividad perdida. En su visión, el país se encuentra en una carrera contra el tiempo: la apreciación del peso llegó antes que las reformas estructurales de fondo, dejando a los sectores productivos en una posición de vulnerabilidad frente a los costos en dólares.

En el marco del Forbes Reinventando Mar del Plata Summit, el economista analizó el impacto de la nueva ley laboral y las perspectivas para el resto del año 2026. Durante el encuentro, que reunió a los principales referentes de la industria y los servicios en Mar del Plata, Bulat subrayó que, aunque el norte del Gobierno es el correcto en términos de apertura y desregulación, la realidad del mercado de trabajo exige resultados que la legislación por sí sola no puede garantizar si la actividad no recupera su dinamismo.

Uno de los puntos centrales del análisis fue la implementación del nuevo régimen de blanqueo laboral, sobre lo cual señaló que “es la primera vez que se hace algo así con costos bajos para contratación nueva; por un año podés blanquear con penalidad reducida y pagando solo 5% de aportes por los próximos cuatro años”. Sin embargo, aclaró que la reforma no tendrá un impacto inmediato si el contexto general no acompaña, es decir, “si la economía no es dinámica, la reforma no va a dar respuesta 'de toque'; no alcanza con una reforma para normalizar todo lo que Argentina tiene que desarmar”.

El debate sobre el tipo de cambio ocupó también parte de la conversación, en un contexto donde el Banco Central mantiene una postura compradora pero la competitividad externa se ve resentida. “Si el Central compra y el tipo de cambio no sube, quizás este es el dólar de equilibrio por un tiempo largo; pero esto tiene consecuencias -advirtió el socio de Invecq -, 2025 fue un año de muchísimo turismo emisivo y un año chato de actividad económica”. Según su mirada, el precio del dólar actual está lejos de los valores que el FMI considera necesarios para una acumulación de reservas genuina.

Bulat también puntualizó sobre las inconsistencias que genera la presión impositiva en los distintos niveles del Estado, a  partir de lo cual apuntó a una falta de sintonía entre las políticas nacionales y las jurisdicciones locales. “Se pierde competitividad por falta de coordinación tributaria: la Nación baja impuestos pero las provincias y municipios los suben porque se quedan sin guita; suben Ingresos Brutos o tasas municipales y eso termina afectando directamente al sector privado”, sentenció el economista.

Respecto a las medidas urgentes que debería tomar el Palacio de Hacienda, Bulat enumeró tres ejes claves como tasas de interés, salida del cepo y coordinación impositiva. “Tenemos una morosidad muy alta en familias, sobre todo en tarjetas y préstamos personales; hay que bajar encajes para soltar la rienda del crédito”, sugirió. Para el economista, si el Gobierno confía en que el tipo de cambio actual es el de equilibrio, debería acelerar la eliminación de las restricciones cambiarias restantes para reducir el riesgo.

La realidad del empleo formal también muestra signos de alerta en el análisis de Invecq, con una afectación del poder adquisitivo. Aunque no se observa un estallido en el desempleo, sí se percibe un deterioro en la calidad de los puestos de trabajo. “El empleo privado formal está cayendo -explicó- y es reemplazado por monotributo o informalidad; no estamos en una crisis de desempleo, pero sí en una crisis de ingresos reales: a la gente le cuesta llegar a fin de mes y por eso sube la morosidad”.

summit reinventado mar del plata 2026 - 10mo panel - en foco - santiago bulat - invecq - _ant4560
Santiago Bulat, economista y socio de Invecq

En cuanto a la recuperación del consumo, el economista descartó que el repunte venga traccionado por políticas públicas de estímulo, dado el sesgo ideológico del actual Gobierno. “Este gobierno no va a hacer políticas de fomento del consumo; olvidate del Previaje o precios máximos. El repunte va a depender solo del salario real y eso va a ser lento”, pronosticó. En ese sentido, consideró que el crecimiento proyectado para este 2026 estará más cerca del 2,5% que del 5% optimista que manejan las estimaciones oficiales.

Sobre la gestión de Luis Caputo, Bulat reconoció la audacia en el ajuste fiscal pero señaló un exceso de conservadurismo en lo cambiario. “Estar en la silla del Ministerio de Economía es una picadora de carne; el norte es el correcto: disciplina fiscal, apertura y baja de impuestos distorsivos como el Impuesto PAIS, pero quedaste caro primero y ahora tenés que sobrevivir hasta que lleguen las reformas de segunda generación”.

La heterogeneidad sectorial es otra de las marcas de este ciclo económico. Mientras actividades como la minería o la energía muestran números positivos, el resto de la industria y los servicios enfrentan un escenario de estancamiento. “El 2025 fue un año chato mes a mes; hay sectores ganadores, pero no compensan a los perdedores en términos de generación de empleo masivo”, advirtió Bulat, poniendo el foco en la necesidad de que la reactivación sea más transversal.

Hacia el cierre de la charla, el economista puso énfasis en la necesidad de normalizar los engranajes financieros para que el ahorro se transforme en inversión productiva. La baja de la inflación es un paso necesario, pero no suficiente para garantizar un crecimiento sostenido. “El gobierno es un poco cerrado en lo que piensa, pero el camino hacia la disciplina fiscal es el que la economía tenía que ir”, reafirmó Bulat, aunque insistió en que el monitoreo de la competitividad será la clave de los próximos meses.
 

10