Los Azules apunta tomar la decisión final de inversión a mediados del 2027, mientras avanza con la ingeniería, el financiamiento y los preparativos para la construcción a gran escala. Así lo explicó Michael Meding, Managing Director de McEwen Copper y Gerente General del proyecto Los Azules, durante el panel “En Foco” del Forbes Mining Summit, realizado ayer por la mañana. En una entrevista mano a mano con el periodista Fernando Heredia, el ejecutivo repasó los próximos pasos del desarrollo en San Juan y los desafíos para convertir el potencial del cobre argentino en actividad productiva.
Durante la charla, Meding hizo hincapié en el proceso de innovación e incorporación de nuevas tecnologías con el uso de inteligencia artificial que ya forma parte del trabajo cotidiano del equipo. “Nosotros ya tenemos un equipo interno ya de IA. No solo hemos implementado un entrenamiento para la totalidad del personal, sino para todos los colaboradores”, explicó Meding.
Como ejemplo de las mejoras que trajo la IA, mencionó el análisis vinculado con la empresa que acompañará la construcción, la ingeniería y la procura del proyecto: “Normalmente, proceso que te lleva meses en analizar, lo hicimos en una semana usando IA”. También señaló el potencial de estas soluciones para clasificar los más de 21.000 currículums recibidos por Los Azules y la evaluación de ofertas de contratistas que antes llevaba meses.
Pero la apuesta también llega a la geología y la exploración, con pruebas de modelos específicos que pueden aumentar la cantidad de mineral económicamente extraíble y así incrementar fuertemente la vida útil del proyecto.
“Todos mis geólogos están trabajando hoy tanto con IA como con machine learning para multiplicar sus capacidades de análisis. Esperamos que esto nos dé excelentes resultados para descubrir recursos adicionales. En el estudio de factibilidad tenemos un caso base de 22 años con un potencial de subida (upside) de 33; es decir, ya estamos pensando en 55 años. Sabemos que podemos agrandarlo mediante la exploración con IA. A medida que bajas tu costo operativo, agrandas lo que se considera técnicamente como mineral, lo que puedo procesar esa roca obteniendo una ganancia”, explicó.

Otro de los grandes cambios que se vienen en la minería está vinculado al modelo de trabajo. “El perfil del minero va a cambiar rotundamente y nosotros debemos estar a la vanguardia. Queremos empujar el límite de lo que hoy se considera factible en términos tecnológicos y de cuidado del medio ambiente. Apuntamos a la generación Play Station, jóvenes que tienen muy pocas barreras para adoptar este tipo de tecnología”.
La comparación apunta a las capacidades que demandarán las operaciones: “Es control remoto, control automático, inteligencia artificial. Este es el futuro de la minería. Antes teníamos cinco choferes por camión entre turnos, contratos, día y noche. En el futuro, todo se manejará de forma automática desde una oficina en San Juan. Eso traerá un aumento de la seguridad, mayor comodidad de los trabajadores y empleo de mejor calidad", agregó.
Antes de hablar del inicio de las obras, Meding puso sobre la mesa la inversión que el proyecto ya movilizó. Los Azules acumula US$ 600 millones invertidos, destinados en su gran mayoría a San Juan y concentrados principalmente en los últimos cuatro años y medio. Para dimensionar ese desembolso, lo comparó con el monto necesario para una planta automotriz. “Esto ya genera empleo, y genera desarrollo desde hace décadas”, sostuvo. El ejecutivo recordó que el yacimiento fue descubierto en 1998 y señaló que los plazos promedio de desarrollo minero a nivel mundial pasaron de 15 a 30 años.
En relación a los próximos pasos de Los Azules, dijo que requiere completar la ingeniería de detalle y asegurar el financiamiento para habilitar la construcción masiva, aunque aclaró que algunas tareas de construcción ya están en marcha. Confirmaron, ademas, US$ 240 millones para avanzar hacia esa definición: “La inversión es para llegar a final investment decision”, explicó. La estimación ubica ese hito hacia mediados de 2027, con un margen para administrar las expectativas.
Para recorrer ese camino, Meding destacó la continuidad de la política minera de San Juan y el desarrollo de una red de proveedores que facilita la ejecución de los proyectos. “San Juan fue capaz de atraer un ecosistema minero y una matriz productiva durante ese tiempo que avanzó bastante”, afirmó. Según explicó, tanto la administración provincial anterior como la actual sostuvieron el respaldo a la actividad. También vinculó esa continuidad con el posicionamiento favorable de la provincia en reportes internacionales y con una estrategia de desarrollo económico basada en el aprovechamiento de sus recursos naturales.
La mirada del ejecutivo también se extendió a la exploración minera en la Argentina, una condición necesaria para alimentar la futura cartera de proyectos. Según señaló, el país invierte aproximadamente US$ 500 millones anuales en esa actividad, pero todavía presenta una densidad de exploración baja frente a Chile o Perú. “Hay una oportunidad única de hacer crecer todos esos recursos y transformarlo en proyectos, transformarlo en reservas, transformarlo en progreso y desarrollo para Argentina”, planteó. Para Meding, aprovechar ese potencial requiere un impulso adicional, especialmente porque entre un descubrimiento y su desarrollo puede transcurrir el equivalente a una generación.
En Los Azules, la agenda inmediata incluye atender la cantidad de agua que salga de la cordillera, realizar trabajos en el lugar y obtener permisos. Después llegará el avance de la infraestructura necesaria para la construcción, con un camino, una línea eléctrica y un campamento de gran escala. “Estamos apuntando 2500 camas, aproximadamente”, anticipó Meding sobre las instalaciones previstas para alojar al personal. El ejecutivo ubicó esas obras en el horizonte de 2027.