Jay Shetty decidió llevar su podcast al siguiente nivel y concluyó que necesitaba modernizar el estudio en el que lo graba. Por eso, antes de que On Purpose, su programa con siete años al aire, se relanzara este mes en Netflix, el gurú de la autoayuda de 38 años asegura que invirtió cerca de US$ 500.000 en renovar el espacio. Eligió colores específicos y encargó obras de arte personalizadas, entre ellas un fragmento de cristal envuelto en plástico de burbujas, para transmitir la vulnerabilidad y la fragilidad que busca despertar en sus invitados.
Sentado en su amplia mansión de Hollywood Hills, valuada en unos US$ 8 millones, Shetty vive muy lejos de los principios de humildad y desapego que practicó como monje hindú y que luego promovió. Sin embargo, tanto el estudio como la residencia encajan a la perfección con una de las figuras más codiciadas de la industria de los medios, que recientemente firmó un nuevo contrato con Spotify y Netflix por su podcast. El acuerdo le generará un total de US$ 100 millones en los próximos tres años.
"Quiero decir, ya no soy un monje", aseguró Shetty a Forbes. "Hoy me considero un emprendedor y un líder en este espacio, y eso me permite usar el dinero como un recurso para hacer el bien en el mundo y generar impacto de la manera que elegimos", explicó.
Para los podcasters más exitosos, como Shetty, el negocio nunca fue tan rentable. La llegada de plataformas de video como Netflix, Hulu y Tubi a un mercado de distribuidores de audio que todavía crece, y en el que participan Spotify, SiriusXM y Amazon, elevó los ingresos a niveles que antes quedaban reservados para las estrellas de cine. Shetty ganó aproximadamente US$ 21 millones en los últimos 12 meses gracias a su acuerdo anterior con iHeartMedia para distribuir el podcast y vender publicidad, antes de pagar impuestos y comisiones a agentes y representantes. Con su nuevo contrato, espera obtener ingresos mucho mayores.
Shetty destina esas ganancias a una cartera de negocios en plena expansión. Invirtió en Function Health, una empresa de análisis de sangre con sede en Austin, y fundó Juni, su propia marca de té con gas. También dirige Perfect Strangers, una productora que produce el podcast Friends Keep Secrets y desarrolla varios proyectos televisivos. Según Shetty, su objetivo es construir un "imperio consciente" de contenidos y productos que promuevan la salud física y mental.
"El principal objetivo de una colaboración como esta consiste en mejorar lo que creamos, elevar todavía más su calidad, hacerlo a mayor escala y expandirnos hacia otras áreas", afirmó. Además, reconoció: “Es realmente emocionante y, al mismo tiempo, genera mucho miedo”.
Shetty asegura que nunca habría imaginado alcanzar esta posición cuando, en 2013, dejó atrás la vida en el monasterio y, tres años después, comenzó a publicar breves videos con mensajes positivos en Instagram y YouTube. Construyó su primera audiencia gracias a sus brillantes ojos azules, aunque algunos creen que usa lentes de contacto de color; a su elocuente acento británico, ya que creció en el norte de Londres; y a su aura de espiritualidad oriental. Las comparaciones con Deepak Chopra suelen tener connotaciones raciales, aunque también sirven como referencia.
Su propuesta de contenidos se amplió en 2019 con el lanzamiento del podcast On Purpose, un proyecto de bajo presupuesto que grababa en la habitación de Shetty después de mover los muebles para hacer lugar a las cámaras y los equipos de iluminación alquilados. "No teníamos nada propio", recordó. También reveló: “Había un solo camarógrafo en la habitación y manejaba las tres cámaras”.
El programa consiguió su primer gran éxito cuando recibió a Kobe Bryant como invitado durante el otoño de ese año, en lo que fue una de las últimas entrevistas que concedió la leyenda del básquet antes de su fallecimiento. Después llegaron los confinamientos por la pandemia, que dispararon el consumo de contenidos digitales y exacerbaron la ansiedad en la población, una coyuntura que Shetty supo capitalizar.
Su ascenso alcanzó su punto culminante en el otoño en el hemisferio norte de 2020, cuando publicó Think Like a Monk. El libro llegó al primer puesto de la lista de best sellers de The New York Times y vendió más de dos millones de ejemplares en todo el mundo. Esa audiencia internacional se convirtió en uno de los principales atractivos de On Purpose. Durante los años siguientes, el podcast se consolidó como un espacio habitual para entrevistas íntimas con celebridades de primer nivel, como Oprah Winfrey, Will Smith y Jennifer Lopez, y en 2023 le permitió cerrar un contrato multimillonario con iHeartMedia.
Shetty integra el grupo de creadores que demostró que los podcasts de autoayuda pueden convertirse en un negocio muy rentable. Entre ellos también figuran la conferencista motivacional Mel Robbins y el neurocientífico Andrew Huberman, quienes, según Forbes, ganaron US$ 35 millones y US$ 18 millones, respectivamente, con sus programas durante el último año. Los oyentes depositan una enorme confianza en estos referentes del desarrollo personal, y las marcas vinculadas con la salud, como AG1 y BetterHelp, pagan millones para aprovechar esa relación y promocionar y vender sus productos y servicios. Entre los socios comerciales de Shetty figuran la app de meditación Calm y los fabricantes de suplementos BIOptimizers e IM8.
"Muchas marcas y anunciantes buscan ofrecerles servicios a personas que quieren mejorar sus vidas", afirma Jordan Newman, director de alianzas de contenidos de Spotify. Además, agregó: “Y podcasts como el de Jay parecen un canal muy rentable para invertir sus presupuestos publicitarios”.
Esta delgada línea entre el gurú y el vendedor despertó desconfianza hacia la industria de la autoayuda y sus creadores, sobre todo después de que investigaciones de la revista New York sobre Huberman y de The Guardian sobre Shetty expusieran posibles abusos de esa confianza. En el caso de Huberman, los cuestionamientos se centraron en sus relaciones con varias mujeres. En el caso de Shetty, surgieron acusaciones de plagio y señalamientos de supuestas exageraciones vinculadas a su etapa como monje y a la validez de sus cursos de certificación, que cuestan US$ 7.000. Shetty negó haber cometido irregularidades y defendió su accionar.
Sin embargo, cuando finalizó su contrato con iHeartMedia, cuatro grandes compañías de medios compitieron por obtener la licencia de su programa y cada una ofreció acuerdos por un total de US$ 100 millones o más. Shetty eligió quizá la alternativa más arriesgada y abandonó YouTube, la mayor plataforma de podcasts del mundo, para trasladar los episodios en video detrás del muro de pago de Netflix, aunque también estarán disponibles en la app de Spotify.

Además de un cheque muy abultado, la plataforma de streaming le prometió exponer el programa de Shetty ante su audiencia global e invitar a las estrellas de sus películas y series a su ciclo. La estrategia se parece a la que aplican los programas nocturnos tradicionales de entrevistas de las cadenas de televisión. Su primer episodio en Netflix, por ejemplo, contó con la participación de Millie Bobby Brown, actriz de Stranger Things.
Shetty afirmó: “Quieren acercarme a los mejores y más interesantes invitados, y trabajan en los mundos de la música, el deporte, el cine y la televisión”. También añadió: “Estar en el centro de la cultura dentro de Netflix representa un momento realmente emocionante y una oportunidad que no podía rechazar”.
Además, el acuerdo con Netflix acerca a Shetty a sus supuestas aspiraciones en Hollywood. En febrero, fundó su productora, que ya desarrolla para Netflix varios proyectos televisivos, con y sin guion, entre ellos un próximo programa de citas.
"Ni siquiera invertíamos en podcasts cuando empezamos a hablar con Jay", afirmó Bela Bajaria, directora de Contenidos de Netflix, quien además aclaró que la compañía firmó los acuerdos de desarrollo televisivo por separado del nuevo contrato de podcasts. "Quiero trabajar con las personas más talentosas del mundo, sin más. Y él es una de ellas", aseguró.
El comienzo resulta prometedor, pero Hollywood plantea enormes desafíos, como pueden confirmar varias productoras de celebridades que redujeron recientemente sus operaciones. A diferencia del mundo de los podcasts, donde los artistas conservan la propiedad intelectual de sus trabajos, producir contenidos para cine y televisión implica trabajar por encargo en una dinámica que exige un flujo constante de éxitos.
Shetty planea enfrentar ese desafío con un equipo reducido, que actualmente cuenta con apenas 18 empleados, y concentrándose en una cantidad limitada de proyectos en simultáneo. Hasta el momento, consiguió un éxito rotundo con el podcast Friends Keep Secrets, que arrasó este año tanto por su estilo de producción con cámaras ocultas como por sus conductores: el productor musical Benny Blanco, el rapero Dave Burd, también conocido como Lil Dicky, y la esposa de este último, Kristin Batalucco.
"Quiero seguir haciendo esto durante tanto tiempo como Fallon, Letterman, Oprah y Ellen hicieron sus programas, e incluso más", afirmó Shetty sobre On Purpose. "Ya llevamos siete años. Espero seguir haciéndolo hasta los 70", sentenció.
*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com.