Mientras todas las miradas del tenis están puestas en el US Open en Flushing Meadows, una nueva liga profesional cerró su primera temporada. Con caras nuevas y un formato por equipos que busca romper moldes, INTENNSE terminó su calendario de seis semanas con el equipo de Atlanta levantando el primer Trofeo Bata durante el fin de semana del campeonato.
Una liga que busca romper el molde
El deporte en Estados Unidos sigue mutando al ritmo del interés de un público que ya no se conforma con lo de siempre. Buscan algo distinto, más cercano, más ágil. En ese escenario, propuestas como Pop Stroke, TGL, Upper Deck Golf, Pillow Fighting, Banana Ball y The Grass League lograron encontrar su espacio. Cada una, a su manera, se metió en la agenda de quienes buscan espectáculos deportivos que salgan de lo convencional.
INTENNSE es la última que se sumó al juego. Y lo hizo con una idea clara: darle una vuelta de tuerca al tenis profesional. La apuesta pasa por una cultura de "la familia primero", foco total en los jugadores, partidos cortos, mucha interacción con el público y un compromiso real con el desarrollo y el bienestar de quienes están en la cancha.
La liga arrancó en junio, apenas ocho meses después de conseguir US$ 4 millones de inversión por parte de Triple B, un grupo familiar internacional que, según dicen, tiene como objetivo "empoderar a innovadores y emprendedores para generar un impacto positivo".
Thomas A. Bata, director de Triple B, explicó: "Apostamos por una visión audaz que derriba viejos muros y reúne a atletas, fanáticos y el futuro del deporte como nunca antes, en un lugar diferente a todo lo anterior".
Por su parte, Charles Allen, CEO de INTENNSE, todavía se asombra por lo rápido que pusieron en marcha la primera temporada completa. "Es absolutamente extraordinario y creo que no tiene precedentes a esta escala en este período de tiempo", aseguró.
Cómo el tenis se volvió intenso de verdad
Esta primera temporada tuvo tres equipos fijos: Atlanta, Jacksonville y Tampa, más un Equipo Desafío que se renovaba cada semana. Los jugadores de ese equipo tenían que ganarse su lugar compitiendo. Cada equipo contaba con seis integrantes: tres mujeres y tres varones.
Los torneos del fin de semana, llamados Surges, se organizaban en tres duelos entre equipos (Duals): singles masculino, singles femenino y dobles. Cada uno se jugaba en tres bloques cronometrados, conocidos como Bolts. El equipo que sumaba más puntos tras el último Bolt se quedaba con la victoria.
INTENNSE mete estrategia, show y talento puro en una fórmula que los circuitos tradicionales no pueden replicar. La clave está en la puntuación dinámica, el nivel de juego altísimo y la conexión constante con la gente. Todo eso hace que el espectáculo sea tan entretenido para el público como exigente para quienes están en la cancha.
La acción no da respiro. Cada enfrentamiento se juega en tres Bolts ininterrumpidos de 10 minutos, con un máximo de 14 segundos entre punto y punto. Y solo hay dos tiempos muertos de 60 segundos por partido. Charles Allen explicó: "El tenis tradicional tiene un 20% de tiempo activo, y nosotros estamos más cerca del 80%".
Para los jugadores, ese ritmo es un cambio fuerte. Alejandra Cruz, estudiante en su último año en Georgia Tech y parte del equipo de Jacksonville, lo describió así: "Con 14 segundos y un solo saque, mi corazón siempre está acelerado. En un partido de tenis normal, puedo controlarlo simplemente tomándome mi tiempo, respirando y yendo a la toalla. Pero con INTENNSE es todo lo contrario. Todo va tan rápido, con la multitud y el ruido. Es una locura. A veces siento que me voy a marear".
"Pero", aclara rápido, "me gusta la intensidad y la adrenalina que siento en la cancha. Me encanta experimentarlo", reconoce.
Kevin King, que integró el equipo campeón de Atlanta, siente que este formato más rápido le sienta perfecto a su estilo de juego. "No tenés que pensar", explica. "Solo hay tiempo para actuar, ejecutar y confiar en tu juego, confiar en lo que hacés y jugar al tenis. Eso es genial. Y cada vez que salgo, es más y más divertido. Es adrenalina constante. Parece que vas al 100% todo el tiempo. Realmente no hay tiempo para pensar, ni para recuperar el aliento. Simplemente empezás a jugar sin parar e intentás resolverlo sobre la marcha", agrega.
Con ese ritmo, las sustituciones son ilimitadas, lo que hace que tanto el rol del entrenador como la respuesta de los jugadores sean claves. Hay que tomar decisiones en el momento justo. Los jugadores sienten la presión de rendir siempre al máximo. Y en el banco tampoco se relajan: nadie sabe cuándo le va a tocar entrar, como si fueran bateadores emergentes listos para saltar a la cancha.
Cruz lo cuenta así: "Así que hay que mantenerse concentrado. Hay que estar pendiente de los puntos. Hay que seguir el marcador. Es como si estuvieras jugando, pero no estás jugando. Así que encontrar ese equilibrio es un reto, sin duda".
El sistema de puntuación es mucho más simple que el del tenis tradicional. Cada punto ganado suma uno, pero si el golpe fue limpio, vale dos. Solo se permite un saque por punto, y el mismo jugador sirve hasta que pierde. Los puntos se van acumulando entre los partidos, lo que significa que aunque un equipo gane los Bolts, puede perder el partido completo si el total de puntos no lo favorece.
INTENNSE apuesta por la diversidad y la inclusión. Una de las banderas de la liga es la equidad de género. Los premios en efectivo son los mismos para hombres y mujeres. Esta temporada, las cifras fueron claras: US$ 4.000 por partido regular, US$ 12.000 por cada partido de liga, y US$ 8.000 por los encuentros del equipo desafío. En total, se repartieron cerca de US$ 300.000.
A diferencia de los torneos de tenis clásicos, donde se espera que el público guarde silencio y mantenga cierta compostura, en INTENNSE todo eso queda de lado. La consigna es alentar, hacer ruido y meterle energía al espectáculo.
El INTENNSE Arena, un antiguo estudio de cine techado y climatizado, con 1.860 metros cuadrados, fue reacondicionado para que los fanáticos puedan estar bien cerca de la cancha. Y sí, el volumen sube. Allen lo resumió con una frase clara: "Tenemos un lema: 'Espectá con sinceridad'. Queremos que la gente venga y se sienta parte del evento, que forma parte de la acción".
Ese ambiente distinto no pasa desapercibido para los jugadores. King, que además de competir es asistente técnico en Georgia Tech, lo vive con entusiasmo. Destaca que los asientos en el segundo piso, ubicados justo encima de la cancha, generan una atmósfera única. "La gente grita, hay cencerros, aplausos todo el tiempo, música, y creo que eso le da al tenis un ambiente realmente genial, que nunca antes se vio", contó.
Ventaja INTENSA
El camino de Charles Allen, director ejecutivo de INTENNSE, no fue nada tradicional, pero en cierto punto tiene lógica. Él mismo definió su vida como "un paseo aleatorio en busca de buenas conversaciones". Y en ese recorrido acumuló experiencias como emprendedor e inventor en Silicon Valley, permacultor desconectado de la red eléctrica en el Sendero de los Apalaches, y viajero con 15 años viviendo una vida internacional a fondo.
También es padre, fanático del tenis y jugador. Su padre seguía jugando a los 90 años, y ese lazo familiar tan fuerte fue lo que lo empujó a crear un ecosistema nuevo para este deporte. Uno donde la familia tenga lugar y donde se fomente que la gente juegue al tenis toda la vida.
Allen no tiene una mirada muy amable sobre cómo funciona el tenis profesional hoy. Para él, hay dos grandes problemas. Primero, que la familia está completamente fuera del sistema. Y segundo, que el circuito es tóxico: muchos jugadores pasan años sin poder ganarse la vida, sin calidad de vida real, viajando 40 o 50 semanas por año, sin poder armar una rutina estable, ni una vida en comunidad.
En cambio, en INTENNSE, los jugadores pueden vivir en un lugar fijo, formar vínculos y desarrollarse en su comunidad. Solo tienen que viajar para el campeonato cuando termina la temporada.
El estancamiento en la dirigencia, los problemas estructurales del circuito, los calendarios que desgastan, las dificultades económicas y el aislamiento permanente hacen que muchos jugadores con talento abandonen el tenis sin vuelta atrás. Allen, que vivió de cerca esos aspectos tóxicos del circuito, está convencido de que INTENNSE puede ser la respuesta.
La idea es clara: transformar el deporte desde adentro. Y para eso, INTENNSE abre un camino para que los jugadores sigan conectados con el tenis, sobre todo durante la universidad o mientras construyen una carrera profesional. Todos los que forman parte —jugadores con contrato anual, jugadores de liga y aquellos que cobran por partido— reciben una paga, además de poder acceder a premios en efectivo que les permiten sostener su sueño sin tener que renunciar a todo lo demás.
El tenis es, por naturaleza, un deporte individualista. Y en eso, INTENNSE también marca diferencia. El formato de equipo rompe con la soledad que tantos jugadores sienten en el circuito tradicional. King lo explica así: "El ambiente de equipo, con ese juego enérgico y trepidante, es una combinación fantástica. Estás ahí fuera dándolo todo y luego apoyás a tu compañero en cuanto entra. Los tenistas no siempre tienen un equipo a su alrededor. Y es genial poder contar con ese apoyo y también brindarlo".
Cruz también lo tiene claro: "Nuestro entrenador de Jacksonville siempre nos decía: 'Son tres, pero juegan como uno solo'. Así que eso es importantísimo".
Una liga con conciencia
INTENNSE no es solo un show deportivo: opera bajo el paraguas de Por el Deporte, una organización que busca cambiar la cultura y la estructura del tenis desde adentro. Su misión es clara: involucrar más al público, crear ídolos locales, y sobre todo, romper con la idea de que el tenis es solo para una élite. La apuesta es que más personas lo vean como algo para toda la vida, sin importar su origen.
Por lo que cuentan, la primera temporada fue un éxito total. "Nuestra temporada inaugural fue absolutamente espectacular; la alegría de los atletas, sus familias y la afición era palpable", dijo Allen. "Nuestro equipo está incrédulo con lo logrado. Es como si hubiéramos querido hacer un Triple Lindy y hubiéramos terminado con un Cuádruple. La planificación para la expansión de la segunda temporada ya está en marcha, y estamos muy emocionados", agregó.
King, como muchos de sus compañeros, también destacó lo que representa esta liga y el entusiasmo que generó desde el primer partido. "Creo que están haciendo un trabajo increíble como organización, así que me entusiasma formar parte de ella. Charles hizo un trabajo excelente. Confío en su visión. Siento que cada dos semanas, cuando tengo la oportunidad de hablar con él, me cuenta algo nuevo, algo innovador. Así que creo que hizo un trabajo excelente y estoy emocionado por ver qué nos depara el futuro", afirmó, reflejando el entusiasmo que comparten varios jugadores.
La liga ya anunció a Barry Fulcher como su primer Comisionado, quien liderará la expansión a 10 equipos distribuidos en dos sedes para la próxima temporada. También se viene el primer draft de jugadores universitarios y un modelo económico que se apoya en streaming interactivo, patrocinios, gamificación y venta de datos.
Olvidate de las frutillas con crema. Lo que propone esta liga es otra cosa: diversión intensa, emociones fuertes y una cancha que no para.
*Con información de Forbes US.