Qué pasará con el precio del petróleo tras las elecciones en EE.UU. y qué le conviene a la Argentina
Fernando HerediaEditor
Fernando HerediaEditor
Desde hace meses, el mundo está esperando que pasen las elecciones legislativas de los Estados Unidos para ver si finalmente se puede solucionar el conflicto en Medio Oriente. Con un Irán que hasta ahora se negaba a negociar bajo el incentivo de perjudicar políticamente a Donald Trump en los comicios mediante un alto precio del petróleo, las cartas se vuelven a barajar con este posible triunfo demócrata que abre nuevos escenarios.
Uno de ellos, es que el presidente norteamericano vuelva a la carga con nuevos ataques como herramienta para forzar un acuerdo favorable a los intereses estadounidenses, aunque ello represente otra escalada de precios del petróleo.
"El mayor riesgo de nuevas acciones militares está en la semana después de las elecciones. Pero llegar a un acuerdo es poco probable, dado que las posiciones de Estados Unidos e Irán siguen estando muy lejos. Por eso, la posibilidad de mantener el actual status quo es real. Trump podría mantener el bloqueo e intentar presionar económicamente a Irán, una estrategia que demanda tiempo y paciencia. Y frente a este resultado, no está claro que Trump disponga de ese tiempo", indicó Sebastián Borgarello, VP & Global Head of Energy Consulting de S&P Global.
La Administración de Información Energética de los Estados Unidos se suma a ese escenario con proyecciones de precios de 105 dólares por barril de crudo para el último trimestre del año y una baja recién para fines del 2027 a 74 dólares.
Una visión similar a la de Goldman Sachs y la del HSBC, quienes no esperan que el mercado se equilibre hasta mediados de 2027. "Con diplomacia fallida y flujos sin recuperarse, el Brent podría ir hacia 120 dólares el barril antes de ceder en el tercer trimestre del 2027", explicaron desde la consultora Economía & Energía sobre la mirada del banco chino.
En esa línea, Álvaro Ríos Rocca, Director de Gas Energy Latin America, opinó que, a partir del daño a las refinerías causado por la guerra que tardará de uno a tres años en resolverse y una confianza rota entre Estados Unidos e Irán, "el crudo seguirá cotizando entre 90 a 100 dólares en los próximos doce meses".
Los más optimistas, en cambio, consideran que, ya sea por una presión de las grandes multinacionales, por el debilitamiento de Trump frente a estas elecciones o por el alineamiento de intereses con China que también se ve seriamente afectada por esta disputa, los precios empiecen a descender ante una eventual normalización del tránsito en el estrecho de Ormuz.
Esa mirada es sostenida por el Citi Bank, que considera insostenible el bloqueo en Ormuz y espera una reapertura antes de fin de año que genere una suba en la oferta de crudo de 3 a 4 millones de barriles diarios. De esta manera, el precio cerraría el año en 70 dólares y promediaría los 65 dólares en el 2027.
"En términos razonables, tanto Estados Unidos como Europa seguramente quieran aumentar sus reservas de petróleo que están en mínimos históricos. Eso va a llevar a liberar sanciones a Rusia para volcar más crudo al mercado. El gran riesgo es que ante un escenario de posible impeachment, Trump se defienda con mayores ataques. Un presidente en guerra siempre tiene más herramientas para frenar un impeachment", destacó Gustavo Pérego, director de la consultora ABECEB.
De confirmarse este escenario de triunfo demócrata, para el analista internacional, Miguel Ponce, "si Trump asume que es un pato rengo y no desconoce al Congreso, las grandes empresas le van a exigir que termine la guerra cuanto antes. Pero, a mi juicio, hasta que no se concrete la reunión con Xi Jingping y Putin prevista para noviembre, esto no se va a resolver".
La mejora en un 54% de las exportaciones no deja lugar a dudas. En lo que va del año, el saldo comercial energético argentino aumentó en más de US$ 4.000 millones respecto al 2025, un salto del 75% que se explica tanto por mayores volúmenes como por precios más elevados.
Además de la buena noticia para las arcas públicas, la caja de las petroleras locales se engrosó en más de US$ 5.100 millones, según destaca un informe de Economía & Energía. La cifra es fundamental para poder aislar al sector de la crisis económica local, con un riesgo país que, de otro modo, dificultaría el financiamiento de muchos proyectos.
No obstante, la otra cara del aumento de exportaciones es una suba de costos energéticos que golpea a la economía tanto por el menor ingreso disponible de las familias como por la competitividad industrial.
A su vez, el mercado de combustibles se encuentra en un punto crítico con una fuerte brecha de precios respecto al nivel internacional a partir del buffer lanzado por YPF. El actor más perjudicado es el de las refinerías, que denuncian un atraso de casi el 30% en los valores de surtidor de gasoil.
"El mejor escenario a futuro sería el de una normalización del conflicto internacional, pero con sostenimiento de precios unos escalones más arriba del nivel previo a la guerra. Cerca de 85 o 90 dólares el barril", indicaron desde una importante firma del Oil & Gas local.