La tregua de cinco días anunciada por Donald Trump no bastó para calmar la preocupación de los principales ejecutivos petroleros que se reunieron en Houston para el CERA Week, el evento de energía más grande del mundo.
El francés Patrick Pouyanné de TotalEnergies afirmó que la crisis energética actual ya superó los niveles de la afrontada en 2022 con la invasión rusa a Ucrania. “La disrupción de hoy, honestamente, es una cuestión de duración, pero es masiva y podría convertirse en un riesgo sistémico no solo para la energía sino para la economía. Tuvimos que encontrar 50 millones de toneladas de combustible para abastecer a Europa en 2022. Hoy tenemos que encontrar 80 millones. No encontramos 80 millones y el precio está subiendo”, alertó.
En ese sentido, advirtió que “si la guerra continúa y el estrecho de Ormuz no se reabre, puedo predecir un precio muy alto para el verano y septiembre, cuando estemos agotando las reservas de gas en Europa y también en Japón, que consumen bastante”.
El CEO de Total también relató que sufrieron “algunos daños en instalaciones” que podrían tener un impacto “más allá del conflicto” y anticipó un problema en la producción de chips para la IA por la restricción de exportación de helio que viene de Qatar, un componente clave para esa cadena de abastecimiento.
El CEO de Adnoc y Sultán de Emiratos Árabes, Al Jaber, grabó un video al no poder estar presente por la guerra, donde trazó un análisis con incluso mayor pesimismo que Pouyanné. “Hace un mes que mi país fue atacado. No pedimos este conflicto y tomamos todos los pasos para prevenirlo y todas las medidas para garantizar el suministro a todos nuestros clientes”.
“La seguridad energética no es un eslogan. En solo 3 semanas el precio del petróleo subió un 50% y eso representa un mayor costo de vida en todo el mundo. Bloquear el estrecho de Ormuz no es una agresión a un país, es terrorismo económico a todo el mundo. Ningún país debería poder hacer eso. No es un problema de oferta, es un problema de seguridad”, reclamó.
En este caso, el temor para la Argentina es que el socio de YPF y ENI en el proyecto de GNL tenga que rever las inversiones proyectadas para priorizar esta situación de fuerza mayor que afectó a gran parte de su infraestructura.
Por lo pronto, Adnoc es el tercer socio para la iniciativa de dos trenes licuefactores de 6 MTPA (millones de toneladas al año) cada uno en forma de unidades flotantes que podrían ampliarse hasta otra tercera unidad por otros 6 MTPA.
La expectativa de YPF es poder cerrar el financiamiento del proyecto en las próximas semanas, aplicar al RIGI, tener lista la licitación de las obras antes de mayo y concretar la decisión final de inversión para fines del 2026.