Mundoloco CGI: la estrategia de la “casa de ideas” argentina para competir con los gigantes de Hollywood
Gastón Gorali fundó junto a Juan José Campanella una “usina de propiedad intelectual” que, después del éxito de taquilla de Metegol y Mini Beats Power Rockers, tiene la responsabilidad de convertir a Mafalda en una serie animada para Netflix que se estrenará en 2027.

Mundoloco CGI no es solo un estudio de animación convencional, sino que se define como una usina de propiedad intelectual que opera bajo una lógica de laboratorio de contenidos de exportación. La compañía, liderada por Gastón Gorali, cofundador junto al director Juan José Campanella, se fundamenta en un principio claro: la transición de la industria del entretenimiento hacia entornos digitales controlados. Según explica Gorali, el desplazamiento es evidente: “Del cine y de las series se viene a nuestro mundo, que es el de las computadoras, porque cada vez tenés más parte del proceso en postproducción”. Este cambio de paradigma, donde el entorno de producción se vuelve virtual, permite no solo eficiencia, sino una capacidad de escala que iguala las condiciones de competencia para los estudios regionales frente a los gigantes de Hollywood.

Este enfoque permitió que una empresa de origen local compita de igual a igual con los referentes del sector, basando su rentabilidad no solo en la prestación de servicios, sino en el control de los procesos de incubación, desarrollo y producción. El modelo de Mundoloco rechaza la idea del estudio como un simple taller de mano de obra externa; se posiciona como una “casa de ideas” que asocia historias con potencial comercial masivo antes de buscar socios de la talla de Netflix, Warner Bros. Discovery, Amazon Prime Video o Universal Pictures. Esta estrategia otorga una libertad creativa y un control de calidad que son, en última instancia, los activos que protegen el valor de la empresa en el mercado internacional.

La génesis de este ecosistema se remonta al éxito de Metegol, la mayor producción de animación de la región hasta la fecha. El proyecto nació de una observación casi antropológica sobre la cultura local que Gorali tradujo a un lenguaje universal. Al recordar el origen de la película basada en un cuento de Fontanarrosa, señala: “Me pareció fascinante el protagonista... un jugador de fútbol que dice que es mejor que Pelé o Maradona, que hace 200 goles por fin de semana, y a la mitad del relato te das cuenta de que quien habla es un wing derecho de un metegol. Pensé: ‘Qué linda metáfora de un argentino, que mide 20 centímetros pero se cree de los mejores que miden 2 metros’”.

Gastón Gorali, cofundador de Mundoloco CGI, el estudio detrás de Metegol y Mafalda. Crédito: Julieta Colazo.

Gorali le pitcheó la idea de Metegol a Campanella en un almuerzo, él aceptó (era su primer proyecto de animación) y ambos, junto a Jorge Estrada Mora, crearon formalmente la compañía. Metegol validó la tesis de la viabilidad de producir desde Argentina para el resto del mundo, con distribución en más de 50 países. Se convirtió en la primera película argentina en lograr un estreno comercial masivo en China y mantiene hasta hoy el récord del mejor debut para una producción nacional en su día de estreno con más de 100.000 espectadores. Este hito fue posible gracias a una obsesión por la calidad que Gorali resume: “No queríamos que la gente viera la película solo para apoyar al cine nacional; las cosas las elegís porque te gustan y son buenas. Queríamos calidad para competir con lo mejor del mundo y que te elijan porque tu propuesta es superadora, y luego viene el orgullo de saber que se hizo en Argentina”.

Esa búsqueda le permitió al estudio establecer una estructura de profesionales que hoy combina artistas, programadores y creativos de más de diez países diferentes.

De la incubación de ideas al control de la propiedad intelectual global

La estrategia de Mundoloco se diferencia al evitar el modelo de “service” para terceros. El estudio funciona con tres instancias críticas: incubación, desarrollo y producción. La fase de incubación, que Gorali describe como un laboratorio donde se pasa el 80% del tiempo pensando que se está “tirando el trabajo a la basura”, es en realidad donde se descubre la motivación y la viabilidad del negocio. Solo cuando un proyecto está listo se convoca a un socio estratégico para asegurar la luz verde de producción, una etapa que consume el 80% del presupuesto. Este método de trabajo permitió, por ejemplo, el éxito de la serie Mini Beat Power Rockers. Con más de 300 episodios, ocho especiales y un telefilm, la serie no solo lideró el rating de Discovery Kids, sino que se convirtió en la primera producción animada argentina en penetrar mercados como el de EE.UU. y Asia a través de HBO Max.

La capacidad de generar ingresos recurrentes a través de franquicias de larga duración es lo que también le permite al estudio invertir en proyectos de alto impacto institucional y social, como el cortometraje “Ian, una historia que nos movilizará”. Este proyecto no solo recolectó más de 50 premios internacionales, sino que logró un hito mediático al unir a competidores directos como Disney, Nickelodeon, Discovery Kids y Cartoon Network para un estreno en simultáneo.

Mundoloco está trabajando en la adaptación de los comics de Mafalda en una serie animada que verá la luz en 2027 de la mano de Netflix. Crédito: Gentileza Netflix.

Para Mundoloco, la IA y la automatización no son amenazas, sino palancas de eficiencia que permiten ganar escala. Gorali destaca cómo estas herramientas transforman la economía del tiempo en la producción: “La usamos mucho porque ganamos eficiencia en todo lo que vive dentro de las computadoras. Nos ayuda a programar, bocetar imágenes y traducir guiones. Por ejemplo, traducir un guión al inglés pasó a ser un proceso de 7 minutos versus semanas”.

Esta infraestructura tecnológica, que requiere que la línea de montaje fluya entre artistas de diez países, es la que permite hoy encarar desafíos de la magnitud de “Mafalda, la serie”, para Netflix, que llegará a más de 190 países. Llevar la famosa obra de Quino al formato de serie de animación para una plataforma global es uno de los mayores desafíos del estudio. Para la producción se catalogaron las más de 1.900 tiras creadas por el autor a lo largo de una década, asegurando que la esencia del pensamiento de Mafalda se mantuviera intacta mientras se adaptaba a las nuevas generaciones.

Gorali describe este proceso como un honor y una responsabilidad comercial inmensa: “Mafalda fue viral 50 años antes de que existiera el concepto. Los herederos de Quino recibieron propuestas de productoras de todo el mundo y confiaron en nosotros tras un proceso de más de un año... Llevar a Mafalda a nuevas generaciones es un círculo muy lindo para el estudio”. La serie, que cuenta con Juan José Campanella como director y showrunner, con el propio Gorali como co-guionista y productor general, y con Sergio Fernández como director de producción, tendrá una primera temporada de 10 episodios y se perfila como uno de los lanzamientos más esperados de la plataforma para 2027.

Lo que viene

El largo plazo de Mundoloco no depende solo de los acuerdos con las plataformas de streaming, sino de una diversificación que abarca la industria editorial y la formación de recursos humanos. El estudio adoptó una estrategia por la cual muchas de sus propiedades intelectuales nacen o se validan primero en formato de libro. El último, por ejemplo, es Sindicato de Hermanos Menores, en coautoría con Andrea Ferrari, que se presentó en la Feria del Libro.

En la Feria del Libro, Gastón Gorali, cofundador de Mundoloco CGI, presentó “Sindicato de Hermanos Menores”, coescrito junto a Andrea Ferrari. Crédito: Gentileza Mundoloco

Otro de los proyectos en curso es Escape a la India, basado en una idea original de Marcelo Birmajer, que se encuentra actualmente en preproducción como película en una coproducción con Alemania e India, y cuenta ya con un libro lanzado por la editorial Santillana. “Nos gusta hacer libros primero para ver la recepción en nuestro público, chicos y familias. Queremos crear obras que conmuevan a ambos”, explica Gorali. Además, Mundoloco está trabajando en más proyectos con Netflix y Amazon Prime Video.

Esta visión de negocio se complementa con un compromiso con la formación de talento a través de Potrero Digital, la primera escuela gratuita de oficios digitales para jóvenes en situación de vulnerabilidad social. Junto a la Fundación Compromiso, esta iniciativa ya otorgó más de 15.000 becas, creando una base de profesionales que alimenta no solo a Mundoloco, sino a toda la industria del conocimiento en Argentina.

Para Gorali, la cultura de equipo es el motor que permite sostener producciones que duran, en promedio, dos años de trabajo intensivo. La empresa busca perfiles que combinen talento técnico con pasión y calidad humana, un factor determinante para la convivencia en proyectos de largo aliento.

Al analizar la evolución del negocio, Gorali sostiene: “Lo que no cambió es que hay alguien contando una historia y gente que quiere escucharla. Como condición humana necesitamos los relatos para aprender, transmitir, afirmar emociones y conectar con la imaginación”. Para Mundoloco, la clave es crear activos culturales que trasciendan las fronteras y el tiempo.