Fernando Heredia Editor
A un año de su desembarco en Vaca Muerta y luego de su presentación al RIGI con una inversión de US$ 1.000 millones, la colombiana GeoPark ganó la licitación de otro bloque en la formación no convencional neuquina y anotó un nuevo récord de producción.
En diálogo con Forbes sobre la recta final de la Expo Argentina Oil & Gas Patagonia 2026, Ignacio Mazariegos, Director de la Unidad de Negocios de Argentina repasa los hitos operativos alcanzados tras multiplicar por más de tres la producción inicial del área y los planes de la empresa tras esta adjudicación por parte del gobierno provincial.
¿Qué balance hacen del último balance que refleja el inicio del crecimiento en Vaca Muerta tras perforar los primeros pozos?
El 16 de octubre pasado se cumplió un año desde que asumimos el control de los activos. En este primer año condensamos una cantidad de actividad y progreso excepcionales: realizamos dos campañas de workovers e instalamos seis aparatos de bombeo para mejorar la productividad de los pozos existentes. En marzo, ejecutamos una campaña de perforación, fracturamos esos cinco pozos y los pusimos en producción en agosto. Gracias a esto logramos un crecimiento acelerado, produciendo hoy más de 5.000 barriles por día, lo que representa tres veces y media más que el nivel con el que tomamos el campo. Todo esto lo hicimos mientras estructurábamos un equipo local de 50 personas entre Buenos Aires y Neuquén y nos preparábamos para la campaña de factoría que inicia en diciembre.
Cuando habla de la campaña de factoría, ¿se refiere al proyecto que presentaron para adherir al RIGI?
Exactamente. El 15 de mayo aplicamos al RIGI por un desarrollo de 50 a 55 pozos, que abarca el proyecto integral de los dos bloques. Ambos estarán interconectados por un ducto y contarán con una planta central de tratamiento proyectada para 20.000 barriles diarios, que es la capacidad máxima de producción esperada. Este desarrollo implica una inversión superior a los US$ 1.000 millones en los próximos 5 a 6 años. Venimos avanzando favorablemente con las autoridades a la espera de la aprobación formal.
¿Cómo está diagramado el cronograma para alcanzar esa meta de 20.000 barriles?
El primer hito clave ya se concretó con el compromiso para contar con un equipo de perforación de altas especificaciones (high-spec) de HICP. Iniciaremos la perforación de los primeros pozos hacia mediados de diciembre. La meta es perforar entre 12 y 14 pozos por año hasta completar la totalidad del desarrollo, lo que nos llevará a escalar la producción a los 20.000 barriles hacia finales de 2028.
Mientras se construye la planta propia, ¿la producción permanecerá amesetada en los 5.000 barriles?
No, la proyección es continuar creciendo el año que viene mediante saltos intermedios de producción. Para evacuar mayores volúmenes nos conectamos a través de un ducto de 14 kilómetros a una planta de tratamiento de terceros en la zona, combinando esa vía con el transporte por camiones. Esto funciona como un escalón operativo hasta que contemos con nuestra infraestructura propia.
Acaban de ganar una de las áreas de la licitación de la provincia de Neuquén. ¿Cuáles son los planes para este nuevo bloque?
Con este bloque de Corralera Noreste triplicamos nuestro acreaje en Vaca Muerta y en una zona con infraestructura disponible donde otros operadores ya producen cerca de 80.000 barriles diarios en conjunto. Vamos a avanzar por etapas. El compromiso inicial es perforar y fracturar dos pozos horizontales en los primeros cuatro años. Y los pasos siguientes dependerán de esos resultados.
¿Tienen cálculos de cuánto se podría llegar a producir?
El potencial material de recursos unrisked es de 200 millones de barriles, con potencial adicional de otras 2 zonas, según la evaluación técnica actual de GeoPark y sujeto a un desriskeo y un desempeño técnico exitosos. La escala de producción potencial sería en torno a 40.000 o 50.000 barriles día.
Ante el avance de la actividad hacia zonas limítrofes como Mendoza, ¿les resulta atractivo explorar esas periferias de Vaca Muerta?
Vaca Muerta no distingue fronteras políticas o provinciales. A nosotros nos interesan las oportunidades dentro de la ventana de petróleo no convencional de Vaca Muerta. Si bien evaluamos estas opciones, la participación depende de las condiciones específicas de cada área y de las prioridades de asignación de capital del grupo-
¿Cómo se articula el desarrollo argentino con los activos de GeoPark en Colombia y Venezuela?
La estrategia corporativa de GeoPark se apoya en tres pilares. Colombia, con activos maduros que generan el flujo de caja necesario para financiar las operaciones globales. Venezuela, con un posicionamiento en crudo pesado como fuente de volumen a incorporar. Y Argentina, el motor de crecimiento no convencional. Argentina marcó el retorno de la empresa a la senda de crecimiento. Además, las capacidades operativas desarrolladas en Vaca Muerta nos permitirán trasplantar ese conocimiento técnico a futuros proyectos en la región.
¿Cuál es la meta de producción global del grupo para los próximos años?
Hacia 2030, la compañía proyecta alcanzar una producción consolidada de entre 75.000 y 85.000 barriles diarios sumando todas las operaciones, pero con potencial de seguir creciendo incluso más allá. Esto representa más que duplicar el pico histórico anterior del grupo alcanzado en 2019 y casi triplicar los valores actuales.
¿Cómo manejan el levantamiento de capital para financiar este nivel de inversiones simultáneas?
La ventaja de GeoPark es su trayectoria de más de 10 años cotizando en la Bolsa de Nueva York (NYSE). Esto brinda un entendimiento sólido de los mercados de deuda y equity. Además, instrumentos como el RIGI otorgan certeza y blindaje normativo para el desarrollo de proyectos de capital intensivo. La competencia interna por el capital asegura que los fondos se destinen siempre a los proyectos que ofrecen el mayor retorno al accionista.
Frente a la volatilidad macroeconómica de Argentina, ¿qué factores sostienen la confianza de un inversor internacional?
GeoPark nació en Argentina en 2002, por lo que tenemos ADN local y conocemos la dinámica del país. En Vaca Muerta observamos un ecosistema industrial coordinado e infraestructura de gran escala, donde la formación se ha transformado en una política de Estado que trasciende a los gobiernos de turno. Con contratos a 35 años y marcos de estabilidad como el RIGI, estamos muy cómodos con la previsibilidad del proyecto hacia adelante.
Para cerrar, ¿cómo gestionan el riesgo ante posibles oscilaciones en el precio internacional del crudo?
La estrategia de mitigación de riesgos de GeoPark descansa en dos ejes principales. El primero, disciplina de costos: Mantener costos altamente competitivos para garantizar la resiliencia y el flujo de caja positivo ante caídas de precio. Y lo segundo, coberturas financieras. Implementar estructuras de cobertura que fijan un piso de ingresos, garantizando la continuidad de nuestro programa de inversiones sin especular con la volatilidad del mercado.