La "billetera de los colegios" llegó a 100 escuelas en Argentina y cerró una ronda de US$ 2 millones
OrderEAT cerró una ronda para financiar su expansión regional y desarrollar nuevos productos. La compañía ya opera en más de 600 colegios de América Latina y encontró buena parte de su crecimiento local fuera de Buenos Aires.

Una compañía fundada por emprendedores uruguayos y enfocada en digitalizar cantinas, buffets y comedores escolares cerró una ronda de inversión de US$ 2 millones para acelerar su expansión por América Latina.

OrderEAT, creada en 2019 por Matías Craviotto, Juan Manuel Rodríguez y Luis Pedro Carrero, ya opera en más de 600 colegios de México, Chile, la Argentina, Uruguay y Perú. Su plataforma alcanza a más de 250.000 alumnos y la próxima meta consiste en llegar a un millón de usuarios durante los siguientes 18 meses.

Luis Pedro Carrero, Matías Craviotto y Juan Manuel Rodríguez, fundadores de OrderEAT - .

La ronda fue liderada por Chile Ventures y contó con la participación de Driven VC, Add Ventures, Seedstars y los inversores ángeles Sergio Fogel y Avedis Boudakian. Los fondos se destinarán al desarrollo del producto, nuevas funciones para la plataforma, expansión regional e infraestructura de instalación y soporte.

La compañía no informó la valuación alcanzada ni la participación accionaria entregada a los inversores. El crecimiento se aceleró durante los últimos meses. OrderEAT pasó de 400 a 600 colegios en menos de un semestre, una expansión del 50%. México es actualmente su mercado principal, aunque la empresa comenzó a ganar escala en la Argentina, donde ya trabaja con más de 100 establecimientos.

Cómo funciona el negocio

OrderEAT ofrece un sistema de software para reemplazar el efectivo dentro de las cantinas escolares y digitalizar la relación entre las familias, los alumnos y los concesionarios.

La plataforma funciona como una billetera de circuito cerrado. Los padres cargan saldo y pueden hacer pedidos desde una aplicación. Los estudiantes pagan dentro del colegio sin utilizar efectivo ni tener que llevar un teléfono celular, mientras que los operadores administran los menús, las ventas, el inventario y la información nutricional en tiempo real.

OrderEAT - .

El problema que busca resolver tiene una dimensión operativa y otra comercial. Por un lado, los recreos duran pocos minutos y la velocidad de atención determina cuántos alumnos puede atender una cantina. Las filas y el manejo de efectivo limitan la cantidad de operaciones posibles.

Por otro lado, algunas familias evitan enviar dinero porque no saben en qué será utilizado o temen que se pierda. La aplicación permite conocer los consumos, establecer cuánto saldo tendrá disponible cada estudiante e incluso dejar preparado un pedido antes del recreo.

Para los concesionarios, la digitalización permite acelerar los cobros y obtener información sobre ventas, inventario y demanda. Para las familias, introduce trazabilidad sobre el dinero destinado a las comidas dentro del colegio.

Una expansión argentina impulsada por el interior

A diferencia de otras plataformas tecnológicas, cuyo crecimiento suele comenzar y concentrarse en Buenos Aires, una parte importante del despliegue argentino de OrderEAT se encuentra en el interior.

La empresa ya opera en Córdoba, Rosario, Tucumán, Mendoza, Mar del Plata, Bariloche, Corrientes, Resistencia, Santa Fe, Bahía Blanca y Jujuy, además del Área Metropolitana de Buenos Aires.

Matias Craviotto, CEO de orderEAT - .

En Córdoba trabaja con establecimientos como La Salle de Argüello, San Pedro Apóstol y Sagrada Familia. En Rosario incorporó a los colegios Maristas y San Bartolomé, mientras que en Tucumán opera con el Colegio Suizo. Su red también incluye al San Andrés y al Colegio del Carmen de San Rafael, en Mendoza; al Colegio Atlántico del Sur y al Instituto Albert Einstein, en Mar del Plata; y al Dante Alighieri y al Primo Capraro, en Bariloche.

"En Argentina el crecimiento no pasa solo por Buenos Aires: pasa por Córdoba, por Tucumán, por Mendoza, por Bariloche. La cantina de un colegio del interior tiene exactamente el mismo problema que una de Capital —el recreo dura 10 minutos y el efectivo deja ventas afuera— y el boca a boca entre concesionarios funciona igual de rápido. Parte de esta ronda es para acompañar ese crecimiento federal", explicó Craviotto, cofundador y CEO de OrderEAT.

La dispersión geográfica plantea un desafío adicional para la compañía. La instalación del sistema, la capacitación de los operadores y el soporte técnico deben sostenerse en ciudades con características y escalas diferentes. Una parte del capital obtenido será utilizada para fortalecer esa infraestructura.

El caso que muestra el impacto sobre las ventas

La experiencia más avanzada de la red se encuentra en México. Oak's Leadership School informó un crecimiento del 70% en las ventas después de dos años de utilizar la plataforma.

El establecimiento también redujo el tiempo de cobro por alumno desde dos minutos hasta 20 segundos y estimó un ahorro cercano a cuatro horas diarias en tareas de gestión. "Teníamos papás que tenían miedo: ‘No sé si mandarle dinero o no a mi hijo, ¿qué va a consumir?, ¿y si lo pierde?’. Ya con OrderEAT no tuvieron ninguna duda: ‘Le deposito esto, pero yo le hago el pedido’. Ellos desde su app ven todo. Entonces totalmente aumentó mis ventas", explicó Andrea Molina, administradora de las cafeterías escolares de ese colegio.

El caso mexicano permite observar la lógica económica detrás del producto. Reducir el tiempo por operación aumenta la cantidad de alumnos que pueden comprar durante un recreo. Al mismo tiempo, la trazabilidad puede incorporar ventas que antes no se realizaban porque las familias no enviaban efectivo.

Los resultados corresponden a un establecimiento particular y no necesariamente pueden extrapolarse a toda la red. Sin embargo, muestran las variables sobre las que OrderEAT busca construir su propuesta comercial: velocidad, control y mayor volumen de operaciones.

El próximo objetivo

OrderEAT nació en Uruguay, pero sus fundadores se radicaron en México para desarrollar el que hoy es su principal mercado. Desde allí, la compañía construyó una red que actualmente abarca cinco países.

El salto desde 250.000 hasta un millón de alumnos implicaría cuadruplicar su base activa durante los próximos 18 meses. Para conseguirlo, la empresa deberá incorporar nuevos colegios, ampliar su infraestructura regional y sostener el uso de la plataforma por parte de las familias y los concesionarios.

La nueva ronda le aporta capital para recorrer esa etapa. También refleja el interés de los inversores por soluciones tecnológicas que digitalizan operaciones cotidianas en sectores donde todavía existe un uso intensivo del efectivo.

En la Argentina, la oportunidad identificada por la compañía no está limitada a los grandes colegios de Buenos Aires. Su crecimiento desde Jujuy hasta Bariloche muestra que los mismos problemas —filas breves, dinero sin trazabilidad y administración manual— se repiten en establecimientos de distintas provincias.

Con más de 100 colegios activos en el país y 600 en la región, OrderEAT buscará convertir una operación tradicionalmente pequeña y fragmentada, como la cantina escolar, en una red digital con escala latinoamericana.