Irán anunció la apertura del estrecho de Ormuz y el petróleo se desploma a su menor precio en un mes
El Brent cae más de un 12% para llegar a 87 dólares el barril y los mercados globales celebran con fuertes subas.

El gran cuello de botella del transporte hidrocarburífero mundial que tuvo al mundo en vilo durante las últimas semanas y provocó un alza de precios inédita y graves problemas de abastecimiento en muchas regiones finalmente vuelve a operar con normalidad.

El estrecho de Ormuz vuelve a abrirse tras más de un mes y medio desde el inicio de la guerra en Medio Oriente y los precios del petróleo se desploman más de un 12% para llegar a los 87 dólares por barril.

La noticia fue anunciada por el régimen iraní luego de varios días de negociaciones donde no terminaban de concretarse los términos acordados en la tregua que comunicó Donald Trump la semana anterior.

“Con el alto el fuego en el Líbano, el paso para todos los buques comerciales a través del Estrecho de Ormuz se declara completamente abierto”, dijo el ministro de Exteriores, Abbas Araghchi.

Inmediatamente, las bolsas globales comenzaron a subir con fuerza y la cotización internacional del crudo se derrumbó unos 13 dólares por barril en cuestión de minutos para llegar al menor precio en un mes y medio.

El mandatario estadounidense se subió a la euforia y subrayó que “Irán ha acordado no volver a cerrar el Estrecho de Ormuz. ¡Ya no se utilizará como arma contra el mundo!”. También dijo que el régimen “está retirando todas las minas marinas” del estrecho y que Israel no bombardeará al Líbano. “Estados Unidos le prohíbe hacerlo”. @@FIGURE@@

No obstante, Trump recalcó que “el bloqueo naval se mantendrá en pleno vigor y efecto en lo que respecta a Irán, únicamente hasta que nuestra transacción con Irán esté completa al 100%. Este proceso debería ser muy rápido, ya que la mayoría de los puntos ya están negociados”.

Este punto hace que la incertidumbre no se despeje totalmente y es por eso que el crudo no retorna a los niveles previos a la escalada bélica, más allá de que la mayoría de los analistas sostienen que se estabilizaría un escalón por encima dado el daño en infraestructura provocado.

Para Argentina constituye un alivio importante en términos inflacionarios y para el normal funcionamiento del sistema. Por un lado, se concreta justo cuando están en evaluación las compras de GNL para el invierno, cuyos precios casi se duplicaron desde el inicio de la guerra y ahora tienen una baja muy relevante.

Por el otro, le da aire al congelamiento impulsado por YPF de 45 días, que necesitaba una resolución antes de ese lapso para que pueda ser exitoso, recuperar los aumentos no trasladados en estos días, mantener los precios del surtidor sin nuevos ajustes e incluso con alguna baja en las próximas semanas si la situación termina de recomponerse.

La cara opuesta es la menor cotización bursátil de la mayoría de las petroleras que tuvo un rally histórico y la merma en materia de comercio exterior por el boom de exportaciones de crudo que le estaba generando el conflicto bélico al país.

De todos modos, se espera un fuerte superávit energético para este 2026 con más de 10.000 millones de dólares y un escenario de precios que, sin estos picos, serían mucho mejores al panorama pre guerra donde muchas consultoras preveían un crudo en baja hasta los 50 dólares.