En un contexto de expansión sostenida de Vaca Muerta, Grupo L apuesta a escalar su operación en uno de los principales polos energéticos del país. La compañía inauguró una planta de elaboración de alimentos y centro de distribución en Centenario, con una inversión superior a los $2.200 millones.
El nuevo establecimiento, que operará bajo la marca GL Support Sitios Remotos, se posiciona como un nodo logístico clave para abastecer operaciones en Neuquén, Río Negro y Chubut, donde la demanda de servicios vinculados a la industria energética y minera mantiene una fuerte dinámica de crecimiento. @@FIGURE@@
Escala y eficiencia: el corazón de la apuesta
La planta cuenta con 1.200 m² y una capacidad inicial de producción de 6.000 viandas diarias, con proyección de duplicarse hasta 12.000 mediante la implementación de tres turnos de trabajo. Este salto permitirá a Grupo L duplicar su capacidad operativa en la región.
Más allá del volumen, el foco está puesto en la integración: la instalación combina producción, logística y control de calidad en un mismo punto, con laboratorio propio, escuela de gastronomía, lavandería y oficinas administrativas.
“La decisión de invertir en Centenario responde a una necesidad estratégica de integrar producción y logística en un mismo punto, reduciendo tiempos y mejorando la eficiencia”, señaló Sebastián Lusardi.
El negocio detrás de los campamentos
El crecimiento de Grupo L está directamente vinculado al desarrollo de servicios en entornos complejos. A través de GL Support Sitios Remotos, la empresa brinda soluciones integrales que incluyen alimentación, hotelería en campamentos, mantenimiento y operación de infraestructura.
Actualmente, la compañía opera con 14 clientes en la Patagonia y gestiona servicios en múltiples locaciones vinculadas a oil & gas, minería y grandes obras. En estos entornos, la eficiencia logística no es solo un diferencial, sino una condición crítica.
“No se trata solo de alimentación, sino de llevar estándares de hospitality a contextos exigentes, donde la experiencia impacta en la productividad”, agregó Lusardi. @@FIGURE@@
Impacto económico y capilaridad regional
La inversión también tiene un fuerte componente local. Se estima la generación de 90 nuevos puestos de trabajo en el mediano plazo, junto con el fortalecimiento de una red de proveedores pymes y productores regionales.
Este modelo de operación, basado en capilaridad territorial, es uno de los pilares del crecimiento del grupo, que ya opera en 15 provincias y abastece miles de puntos en todo el país.
Una compañía en plena expansión
Los números reflejan la aceleración del negocio. Grupo L registró una facturación de $521.670 millones en 2025, consolidando un crecimiento exponencial en los últimos años:
- 2024: $407.261 millones
- 2023: $136.980 millones
- 2022: $34.638 millones
Con un patrimonio neto de $111.823 millones, la empresa combina escala operativa con una fuerte expansión en infraestructura: 8 centros de distribución, 6 plantas elaboradoras y más de 21.600 m² de capacidad de almacenamiento. @@FIGURE@@
Además, produce más de 72 millones de raciones anuales y alcanza unas 2.500 locaciones con servicios de alimentación, en paralelo a 1.000 puntos donde presta servicios de limpieza.
Lo que viene: más logística, más tecnología
La apertura en Centenario forma parte de una estrategia más amplia. En un escenario donde la actividad energética y minera continúa traccionando demanda, Grupo L proyecta seguir invirtiendo en tecnología, capacidad operativa y nuevos centros logísticos en zonas estratégicas.
El objetivo es claro: ganar escala sin perder eficiencia, en un negocio donde la continuidad operativa y la gestión de la cadena de suministro son determinantes.
En el mapa de Vaca Muerta, donde cada eslabón de la operación cuenta, la logística y la alimentación también se consolidan como un negocio crítico.