Entrevista exclusiva con la empresa noruega que exportará GNL argentino: “Vamos a traer más barcos”
El CEO de Golar afirmó que Argentina jugará un papel clave en el mercado global de gas y anticipó el interés por nuevas inversiones además de los dos barcos ya anunciados.

Desde Oslo, enviado especial. Fueron los pioneros del negocio de exportación de GNL a nivel mundial, hoy tienen la mayor flota de buques licuefactores del mundo y ya anunciaron los primeros dos barcos que permitirán vender gas licuado de Vaca Muerta al mundo, en un proyecto junto a PAE, YPF, Pampa y Harbour.

Lejos de contentarse con estos dos proyectos que ya lograron decisión final de inversión (FID) y la aprobación de todos los RIGI necesarios, la noruega Golar ya piensa en nuevas inversiones para traer más barcos al país. 

Se trata del vehículo que se necesita para poder convertir el gas neuquino en estado líquido y así exportarlo en gran escala. Para tener referencia, cada uno de los buques anunciados implica una inversión que ronda los 3.000 millones de dólares y miden hasta 400 metros de largo.

“El mundo está buscando encontrar un nuevo exportador a largo plazo y Argentina jugará un papel clave. Creemos que debería tener más plantas flotantes de GNL y nosotros haremos nuestra parte con barcos adicionales. Tenemos interés de hacer más”, anticipó a Forbes el CEO de la compañía, Karl Fredrik Staubo, en una entrevista desde las oficinas centrales de Oslo.

¿Cómo surgió la idea del primer barco de GNL? ¿Se les ocurrió a ustedes o fue Pan American Energy (PAE) quien los contactó primero?

Lo que buscamos en Golar es encontrar reservas internacionales de gas natural atractivas para la exportación. Hemos tenido el ojo puesto en Vaca Muerta durante mucho tiempo, dado que es el segundo descubrimiento shale más grande del mundo después de Permian y que actualmente no hay exportaciones de gas natural licuado desde Argentina. Originalmente fue una iniciativa de Marcos Bulgheroni de Pan American Energy, quien se puso en contacto con nuestro presidente y así fue como arrancó el proyecto. El momento fue muy oportuno, dado que ya nos gustaba el activo, existía una relación sólida entre Marcos Bulgheroni y nuestro presidente, y también coincidió con el rejuvenecimiento político de Argentina. Vimos que las cosas se empezaban a acomodar cuando Milei llegó al gobierno.

¿El proyecto estaba destinado a tener más socios, como finalmente sucedió, o estaban preparados para desarrollarlo solos junto a PAE?

Originalmente, cuando lo configuramos, éramos solo con PAE y Golar. Pero la intención, tanto de Marcos Bulgheroni como de Golar, fue siempre atraer a más socios que sean dueños de recursos de gas de Vaca Muerta. Estamos muy complacidos de que YPF, Pampa y Harbour se hayan unido al consorcio.

Karl Fredrik Staubo con Milei.

¿Fue difícil convencer a Horacio Marín, presidente de YPF?

Creo que Horacio es un tipo fantástico, con mucha energía y da un verdadero impulso para mejorar las cosas. Al igual que él, todos los argentinos son duros para negociar, pero al final del día creo que logramos crear una asociación muy fuerte. Es un proyecto en el que todos ganan. Golar también es accionista en Southern Energy con una participación del 10% y todos nos beneficiamos si a todos nos va mejor y maximizamos la producción.

La mayoría dice que el GNL es el negocio más riesgoso en el mundo del Oil & Gas. ¿Qué tan difícil fue decidir esta inversión especialmente en un país como Argentina que no tiene el mejor historial?

Nuestro negocio es el GNL: Golar existe hace 80 años y 50 de ellos hemos estado en este sector. Fuimos pioneros en unidades de regasificación flotante y en 2018 entregamos el primer buque de floating LNG del mundo, que es lo que pondremos en Argentina. Para nosotros, el negocio del GNL no es riesgoso, es algo en lo que hemos evolucionado naturalmente. Desde que empezamos a operar en 2018, nunca hemos tenido paradas no planificadas y tenemos un historial operativo que nos respalda.

¿Y en cuanto al riesgo político argentino? ¿No lo ven como un asunto delicado?

No creo que hubiéramos invertido en Argentina si no fuera por el entorno político actual. Me refiero específicamente al RIGI, la licencia de exportación no interrumpible que obtuvimos, la evaluación ambiental y la eficiencia del gobierno de Milei, incluyendo a Caputo y Daniel González en particular, quienes fueron muy fuertes en impulsar las aprobaciones gubernamentales necesarias. Así como también las provincias de Neuquén y Río Negro. No estoy seguro de que hubiéramos invertido si no fuera por este cambio político.

Sabe que el año que viene tendremos elecciones. ¿No temen a ese posible cambio político?

Nosotros dirigimos un negocio de GNL, no una campaña política. Sin embargo, pensamos que el movimiento actual en Argentina es inspirador. El RIGI, la licencia de exportación y la evaluación ambiental están aprobados por todo el Congreso. No debería tener impacto qué partido político esté en el poder. Además, nuestro proyecto beneficiará al país independientemente de la posición política, al impulsar significativamente el PBI y el flujo de dólares hacia la economía argentina.

Staubo con Marcos Bulgheroni y Horacio Marín

El RIGI se extendió por un año más, hasta julio de 2027. ¿Están pensando en presentar más proyectos antes de su vencimiento? ¿Tal vez un tercer barco?

Vemos que en Vaca Muerta hay potencial para aumentar significativamente las exportaciones sin impacto negativo en los precios domésticos. Creemos que Argentina debería tener más floating LNGs. Apoyamos el proyecto de YPF, ENI y XRG y nosotros también haremos nuestra parte con barcos adicionales. Sí, tenemos interés en hacer más en Argentina.

¿Serán barcos similares a los anunciados, como el Hilli o el MKII?

Hoy tenemos tres diseños: Hilli es el más pequeño con 2,5 millones de toneladas por año (MTPA), MKII es de 3,5 y tenemos un diseño más grande de 5 millones. Los dos primeros son los más eficientes en términos de tiempo para generar flujo de caja. Asumo que sería un barco similar, probablemente un MKII, pero no revelamos detalles exactos antes de firmar algo.

MKII, el segundo barco que traerá Golar a la Argentina.

Hablemos de lo que está pasando en el mundo. ¿Qué vislumbra para los precios del GNL en el futuro, especialmente después del daño que sufrió la infraestructura de Qatar?

El mercado global de GNL crecerá un 50% en los próximos 5 años, pasando de 430 a 630 millones de toneladas anuales. Es un crecimiento enorme que estará concentrado mayoritariamente por Estados Unidos y Qatar. Estados Unidos pasará de 100 MTPA a 200 y su cuota de mercado crecerá del 23% al 37%. Qatar es el segundo mayor productor de GNL y acaba de sufrir bombardeos en sus instalaciones, lo que sacará al menos 7 millones de toneladas del mercado por 3 a 5 años. En Estados Unidos, el gobierno anterior restringió las exportaciones incrementales. Por eso, el mundo está buscando encontrar un nuevo exportador a largo plazo y Argentina jugará un papel clave debido a Vaca Muerta y su posición geográfica. De hecho, ya hemos vendido el primer tercio de los volúmenes a un comprador que asegura energía para Europa, y están dispuestos a pagar una prima sobre el GNL de Estados Unidos para diversificarse. 

¿Cree que vendrán más empresas internacionales que hoy no están en el país?

Ya está sucediendo. ENI no estaba en el país y ahora trabaja con YPF. El negocio del floating LNG es relativamente nuevo, hay solo 15 barcos en el mundo (9 en agua y 6 en orden). Dos de esos van a Argentina, con potencial de otros dos para el proyecto de YPF. Entonces, ¿creo que habrá más floating LNGs en Argentina? Sí. ¿Creo que serán de otras empresas? Quizás no. Pero podemos alquilárselos a quienes poseen las reservas.

También se habla de exportar por Chile usando sus instalaciones de regasificación. ¿Le parece una buena idea?

Conceptualmente tiene mucho sentido porque los mayores compradores de GNL están en Asia. Si estás del lado de Chile, tienes una ventaja masiva de transporte hacia Asia frente a exportar desde la costa este. Así, se podría exportar en ambas direcciones según la distancia más ventajosa en cada caso.

Como mencionó, ya firmaron un contrato con Alemania ¿Cree que sus próximos clientes también estarán en Europa o también en Asia?

Basado en las licitaciones de la ronda anterior, hay interés tanto de compradores asiáticos como europeos. Buscamos la opción de compra más atractiva.

Acá en Noruega lograron construir un ecosistema de proveedores muy interesante alrededor del Oil & Gas. ¿Piensa que Argentina podría replicar eso?

Noruega es pequeña, tenemos 5,5 millones de habitantes y nos enfocamos en petróleo, gas, transporte marítimo y cultivo de peces. Al tener algo tan grande para el PBI con tan poca gente, con el tiempo calificas a la población. En Argentina, ya tienen un sector de petróleo y gas muy antiguo y activo, una red de gasoductos desarrollada y mucho personal calificado. A medida que estos sectores crezcan, habrá más empleo y conocimiento para utilizar sus reservas naturales.

¿Cuál será el impacto económico de su proyecto en el país?

Haciendo cálculos simples, estamos exportando alrededor de 300 millones de BTU al año. Con los precios actuales, el flujo de caja anual hacia la economía argentina es de entre 3.000 y 4.500 millones de dólares en ingresos brutos cada año. En 20 años de vida del contrato, esto podría representar entre 60.000 y 90.000 millones de dólares.

¿En qué etapa están los barcos que llegarán al país?

El primero, el Hilli, termina su contrato en Camerún a finales de julio. En septiembre irá a Singapur para ser acondicionado para operar 20 años continuos en Argentina. Esperamos que llegue al Golfo de San Matías y comience la puesta en marcha en el invierno argentino del 2027. El segundo, está en construcción en China y esperamos que llegue alrededor del invierno de 2028, aproximadamente un año después del Hilli.

¿Algún mensaje final para el público?

Estamos muy complacidos de estar en Argentina, felices con la asociación entre las empresas y el apoyo político. Nos gusta el impulso que sentimos en Argentina para que las cosas se muevan y se hagan. Queremos hacer más con el tiempo.