El marplatense de 24 años que convenció a Guillermo Rauch y a figuras de OpenAI y Meta de invertir en su startup
Hace diez meses, Roomix tenía cero visitas. Hoy tiene 250.000 mensuales y una ronda preseed de US$ 500.000 firmada por los board members de OpenAI, Meta y el CEO de Vercel. Todo empezó con un grito a la salida de un evento y un mail que nadie esperaba que fuera respondido.

Era septiembre de 2025 cuando un joven marplatense vio al fundador de una empresa valuada en US$ 3.000 millones saliendo de un evento en Silicon Valley. Ignacio Gorriti tenía 23 años, había llegado a San Francisco sin inversores y con apenas unos meses de producto encima. Le gritó desde lejos: "Tenés que ir a Mar del Plata, Guille". Rauch se dio vuelta, le sonrió. "Te lo prometo", contestó, y siguió caminando.

Esa respuesta fue el impulso que Gorriti necesitó y, semanas después, le envió un mail a Guillermo Rauch con el asunto “Marplatenses en San Francisco”. Lo mandó como quien tira una moneda al aire. Y Rauch respondió al día siguiente

Había probado la web y tenía una observación: la búsqueda le resultó lenta. Justo el mismísimo fundador de Vercel había elegido probar una feature nueva que tardaba cinco segundos en cargar.

Gorriti pasó la semana siguiente con un solo foco: bajar esa latencia. La llevó de cinco segundos a 200 milisegundos y se lo comunicó por X. 

Tuit de Ignacio Gorriti con la respuesta de Guillermo Rauch.

Meses después, en febrero de 2026, Gorriti se quedó dormido en el sillón con la computadora abierta. Al despertar encontró un mail nuevo: Rauch confirmaba su inversión en Roomix. "Me levanté re manija", dice. Esa mañana, Roomix ya tenía a su primer inversor de peso de Silicon Valley. Después vendrían Adam D'Angelo, miembro del directorio de OpenAI, fundador de Quora y CTO de Facebook hasta 2008, y Charlie Songhurst, ex Head of Global Strategy de Microsoft y miembro del directorio de Meta.

Gorriti y Rauch se cruzaron por primera vez en un evento en Silicon Valley en septiembre de 2024. Foto: Cortesía Roomix

Del lenguaje de señas al real estate

Gorriti no llegó al mundo startup por un camino directo. En 2022, como estudiante de Ingeniería en Sistemas en la UNICEN de Tandil, se hizo viral en Twitter con un proyecto personal: un prototipo de inteligencia artificial para el reconocimiento de lengua de señas. El tuit superó los 200.000 "me gusta" en pocos días. 

En febrero de 2024 conoció a Iñaki Valencia en un evento tech en Mar del Plata y fundaron Roomix. La idea inicial era hacer una herramienta de IA para mejorar la calidad de las fotos de propiedades, que salía menos de un centavo por imagen cuando el mercado cobraba cinco dólares. Las inmobiliarias la probaban y les decía lo mismo: "Está bueno, pero Zonaprop no me va a posicionar por eso. Lo que me posiciona es que yo pago".
 

Gorriti presentó Roomix ante inversores y emprendedores en distintas ciudades de Europa durante su etapa en Suiza. Foto: Cortesía Roomix

El problema era que los portales vendían posicionamiento y no relevancia. La confirmación llegó desde España, en una llamada con Mariano Otero, el empresario que introdujo Uber en Argentina. "¿Te diste cuenta que la experiencia es igual hace años? Siento que hay algo ahí", le dijo. Gorriti cortó la llamada, bajó en el ascensor y le preguntó a un amigo: "Si te digo que Roomix es un buscador de propiedades con inteligencia artificial, ¿qué pensás?". La respuesta fue: "Lo primero que pienso es que te volviste loco. Lo segundo, que hay algo acá". Ese mes construyó el prototipo.

La noche que Suiza dijo que no

Antes de Silicon Valley estuvo Suiza. Gorriti fue seleccionado para Star Global Fellowship, un programa que lleva a 30 emprendedores de Latinoamérica y África a desarrollar sus proyectos durante cuatro meses. Fue con el objetivo de ganar el pitch interno de la competencia para conseguir capital con el que volver a Argentina y seguir adelante.

No ganó. El partner del programa, que había seguido de cerca el crecimiento de Roomix durante todo ese tiempo, le dijo que no veía potencial en el proyecto. "Esa noche me desmoroné mal", admite ante Forbes. Volvió a Argentina sin capital y con los ahorros prácticamente agotados.

Lo que vino después fue una llamada de Otero: "Estoy para invertir". Con ese primer apoyo y una mini ronda de US$ 45.000 liderada por el fondo Picante, Roomix siguió. Hoy, parte de quienes rechazaron a Gorriti en aquel pitch de Suiza son inversores de la ronda que acaba de cerrar.

Gorriti se mudó a Buenos Aires para estar más cerca del ecosistema tech y acelerar el crecimiento de Roomix. Foto: Cortesía Roomix

Los pesos pesados

La ronda preseed de US$ 500.000 se cerró en tres meses, entre febrero y abril de 2026, y reúne un grupo de inversores que va bastante más allá del ecosistema local. Además de Rauch y los board members de Open AI y Meta, también participaron Damián Schenkelman, cofundador de Auth0, el fondo Picante con un follow-on, inversores de Cocos Capital y founders de Takenos.

Charlie Songhurst le dijo algo que Gorriti no olvidó: "El momento en el que estás me recuerda mucho a cuando salió el smartphone y era obvio que alguien tenía que hacer una app con fotos. Con inteligencia artificial te pasa lo mismo: tenés una oportunidad generacional de decir 'esta es la nueva base del real estate'".

Roomix fue la única startup argentina presente en el evento organizado en las oficinas de OpenAI en San Francisco. Foto: Cortesía Roomix

El buscador que no cobra por aparecer

Roomix indexa propiedades de Zonaprop, Argenprop, Mercado Libre, Properati y portales regionales en un solo lugar, y las ordena por relevancia para cada usuario. "Muchos portales, por no decir todos, te cobran por mostrarte más arriba. Ese modelo es muy tóxico, porque se vuelve una competencia por ver quién paga más", explica Gorriti a Forbes.

En abril de 2026, la plataforma registró 250.000 sesiones mensuales y generó 12.000 contactos entre usuarios e inmobiliarias. En el acumulado, ya superó los 100.000 contactos totales. Según datos comparativos del propio equipo con información de los portales, Roomix es hoy el cuarto sitio más visitado en Argentina para buscar propiedades, detrás de Zonaprop, Mercado Libre y Argenprop, con un crecimiento mensual de alrededor del 26%.

El modelo de negocio apunta a las inmobiliarias: un asistente disponible las 24 horas vía WhatsApp que busca propiedades para sus clientes, agenda visitas y registra el historial de cada interacción. El precio actual es de US$ 30 por asesor. Los usuarios que buscan no pagan nada.

Pascal Ordano, estudiante del ITBA, se sumó como primer ingeniero del equipo con el capital de la nueva ronda. Foto: Cortesía Roomix

Con el capital levantado, el plan es armar un equipo de cuatro o cinco personas, invertir en marketing y consolidar la posición en Argentina antes de expandirse. México y España son los mercados que más les interesan, aunque Gorriti es cauto: "Soy pragmático. Capaz que la oportunidad surge en el sudeste asiático". La infraestructura completa de la plataforma le cuesta alrededor de US$ 1.000 por mes. Hoy opera desde su casa en Buenos Aires junto a Pascal Ordano, el primer ingeniero del ITBA que se suma a Roomix.

La ambición declarada es competirle a Zillow, el gigante del real estate estadounidense valuado en más de US$ 10.000 millones. "Mi objetivo es que Roomix sea el estándar de búsqueda a nivel global", dice Gorriti. Charlie Songhurst, el board member de Meta que acaba de invertir en la startup, coincide: "Tranquilamente por el timing, si te proponés, podés ser el Mercado Libre de los inmuebles".