Si bien durante 2025 la desocupación había mostrado una mejora —al bajar del 7,6% en el segundo trimestre al 6,3% en el tercero—, en el cierre del año esa tendencia se interrumpió y el indicador subió hasta el 7,5% cortando de forma abrupta el optimismo.
En la comparación interanual, el indicador también se ubicó por encima del nivel del cuarto trimestre de 2024, cuando había sido del 6,4%. @@FIGURE@@
Dentro de la población económicamente activa —es decir, quienes trabajan o buscan empleo—, la tasa de actividad se mantuvo en torno al 47%, mientras que la tasa de empleo se ubicó cerca del 44%.
El informe también incluyó datos sobre subocupación, que se mantuvo en niveles cercanos al 10%. A su vez, una proporción de los ocupados se desempeña en condiciones informales, sin acceso a aportes jubilatorios ni cobertura social, según surge de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH).
El relevamiento mostró además diferencias por grupos poblacionales. Las tasas más altas se registraron entre los jóvenes, en particular entre las mujeres de hasta 29 años.
También se observaron variaciones entre regiones, con algunos centros urbanos por encima del promedio nacional y otros por debajo. El Gran Buenos Aires concentró una parte relevante de la población desocupada.