La expansión de Jan De Nul sobre las principales vías navegables argentinas sumó un nuevo capítulo. El jueves 25 de junio se abrieron los sobres de la licitación internacional para el mantenimiento del Canal Martín García y la multinacional belga quedó mejor posicionada para quedarse con otro de los corredores fluviales más importantes de la región tras presentar una oferta económica muy inferior a la de su único competidor.
La Comisión Administradora del Río de la Plata (CARP) abrió este jueves 25 de junio las propuestas económicas correspondientes a la Licitación Pública Internacional N° 1/2026, destinada a contratar las obras de dragado, mantenimiento, ensanche y mejoras del Canal Martín García por un plazo inicial de cinco años, con opción de prórroga por otros cinco.

En ese acto se conoció que Jan De Nul N.V. presentó una oferta de US$ 65.994.000, mientras que Boskalis International Uruguay S.A. ofertó US$ 149.279.315, más del doble del monto presentado por la compañía belga.
Si bien la apertura de sobres no implica una adjudicación automática, la diferencia económica posiciona a Jan De Nul como la empresa mejor ubicada en el proceso, que ahora ingresará en la etapa de evaluación por parte de la CARP de acuerdo con los procedimientos previstos en los pliegos.
Un nuevo paso después de la Hidrovía
La licitación del Canal Martín García llega apenas semanas después de que Jan De Nul obtuviera la concesión de la Vía Navegable Troncal, la Hidrovía Paraná-Paraguay, por un plazo de 25 años, con opción a extenderla por otros cinco.

Aquella adjudicación fue considerada una de las mayores privatizaciones de infraestructura impulsadas por el Gobierno de Javier Milei y marcó el regreso de un esquema de gestión privada sobre la principal vía de salida de las exportaciones argentinas.
Ahora, la empresa busca sumar otra pieza estratégica a su operación regional. El Canal Martín García constituye uno de los principales accesos al sistema portuario del Río de la Plata y resulta clave para la conectividad entre los puertos argentinos y uruguayos con el Océano Atlántico.
La licitación contempla trabajos de dragado, mantenimiento y eventuales mejoras sobre un corredor de 106,5 kilómetros, con el objetivo de garantizar profundidades operativas de 34 pies en fondos blandos y 38 pies en sectores de fondo duro, mejorando la seguridad y eficiencia de la navegación comercial.

Sólo quedaron dos competidores
El proceso había llegado a esta instancia luego de que la CARP concluyera la evaluación técnica de las ofertas. Mediante la Resolución 14/26 fueron declarados oferentes calificados únicamente Jan De Nul N.V. y Boskalis International Uruguay S.A., mientras que la empresa china CHEC Dredging quedó fuera de la competencia al no cumplir con los requisitos técnicos establecidos en el pliego.
La apertura de las propuestas económicas confirmó además la importante diferencia entre ambos competidores. La oferta de Jan De Nul fue de US$ 65,99 millones para el contrato inicial de cinco años, mientras que Boskalis presentó una propuesta por US$ 149,28 millones, una diferencia superior a los US$ 83 millones.
Una empresa con tres décadas de presencia en Argentina
Fundada en Bélgica y especializada en dragado e infraestructura marítima, Jan De Nul opera de manera ininterrumpida en Argentina desde 1995 a través de su filial local, Compañía Sud Americana de Dragados S.A.

Durante estos treinta años participó en obras de mantenimiento y dragado en algunos de los principales puertos del país, entre ellos Bahía Blanca, Quequén, La Plata, Dock Sud, Puerto San Pedro y Comodoro Rivadavia.
Su crecimiento más importante llegó este año con la concesión de la Hidrovía Paraná-Paraguay, obtenida mediante la sociedad Vía Navegable Argentina S.A., conformada junto con la empresa local Servimagnus.
Ese contrato modificó el esquema de operación de la principal autopista fluvial del país: en lugar del modelo administrado por el Estado a través de la Administración General de Puertos (AGP), Jan De Nul pasó a asumir el riesgo de las inversiones y a percibir directamente los ingresos provenientes del cobro de peajes a las embarcaciones.

La concesión también contempla un ambicioso plan de obras que incluye la profundización progresiva del canal hasta 42 pies en Timbúes para 2031 y la incorporación de más de 1.100 boyas inteligentes equipadas con sensores para monitoreo en tiempo real.
La decisión final todavía está pendiente
Pese a haber presentado la propuesta económica más baja, Jan De Nul todavía deberá superar la etapa de evaluación prevista por la Comisión Administradora del Río de la Plata.
Desde el organismo remarcaron que la apertura de ofertas constituye un paso clave para avanzar en una obra considerada estratégica para el comercio regional y que ahora comenzará el análisis formal de las propuestas conforme a los procedimientos establecidos en los pliegos.
Si finalmente obtiene la adjudicación, la empresa belga reforzará aún más su presencia sobre los principales corredores navegables del país y consolidará una posición dominante en la infraestructura logística utilizada por buena parte de las exportaciones argentinas hacia los mercados internacionales.