Chevron anunció una inversión de US$ 7.000 millones en Venezuela para duplicar su producción
La mayor petrolera estadounidense en el país caribeño anunció un plan de inversiones superior a los 7.000 millones de dólares a cinco años. La asignación de nuevos bloques de crudo extrapesado y la mejora en los términos fiscales consolidan su ventaja competitiva en la región.

En el marco de los nuevos acuerdos petroleros entre Estados Unidos y Venezuela, Chevron anunció que invertirá 7.000 millones de dólares en el país caribeño para duplicar su producción.

La decisión contempla nuevas condiciones contractuales, un esquema fiscal optimizado y la adjudicación de mayor superficie operativa en la emblemática Faja del Orinoco, una de las zonas con mayores reservas de crudo extrapesado del planeta.

El plan trazado por la compañía conducida por Mike Wirth prevé desembolsar el capital durante los próximos cinco años para llegar a una nueva meta de 600.000 barriles diarios.

Según la CFO de la petrolera estadounidense, Eimear Bonner, en los últimos años la producción en Venezuela pasó de 40.000 a 250.000 barriles y en los últimos seis meses el incremento fue del 15% para alcanzar los 280 000 barriles diarios. Ahora la meta es saltar la producción hasta un 50% a finales de 2028 y llegar a los 600.000 barriles en 2031.

Rediseño de activos y expansión en el Orinoco

El eje central del nuevo acuerdo se apoya en la ampliación del radio de acción de las empresas mixtas en las que la compañía opera como socio internacional clave. Por un lado, la firma Petroindependencia, donde Chevron posee un 49% de participación, incorporó los derechos para el desarrollo de los bloques adyacentes Carabobo-1 y Carabobo-2-Sur-A, dos campos no desarrollados que incrementarán significativamente su capacidad de extracción.

Este paso complementa la reestructuración iniciada en abril pasado, cuando la petrolera estadounidense incrementó su participación en la propia Petroindependencia y obtuvo la adjudicación del área Ayacucho 8, colindante con el proyecto Petropiar. 

Otro de los atractivos de Venezuela para Chevron radica en sus costos operativos. La compañía destacó que cuenta con un costo total estimado en menos de 20 dólares por barril, lo que posiciona a estas reservas de crudo pesado dentro de un rango de retorno altamente competitivo frente a otros activos internacionales de su portafolio.

“Con mejores condiciones y una mayor superficie, estamos fortaleciendo una cartera que creemos que puede generar un crecimiento atractivo del petróleo a bajo costo, respaldar el suministro de energía y crear valor diferenciado a largo plazo. Este progreso refleja la dedicación de nuestros empleados venezolanos y nuestro compromiso de larga data con el desarrollo responsable de los recursos del país”, afirmó el CEO Mike Wirth.

A diferencia de otros gigantes anglosajones de la industria que salieron del país a mediados de la década de 2000 tras los procesos de nacionalización de activos, Chevron mantuvo ininterrumpidamente sus operaciones en suelo venezolano, donde ingresó en 1923.

Del mismo modo, desde el derrocamiento de Nicolás Maduro a comienzos de año, Chevron fue la única petrolera de peso en confirmarle a Trump su compromiso de seguir invirtiendo en el país, mientras otros gigantes como ExxonMobil subrayaron que la situación era “no invertible”.

Sobre ese aspecto, desde Chevron indicaron que “es por las mejoras fiscales, comerciales y legales que podemos duplicar, invertir más y conseguir las dos áreas nuevas por desarrollar”.

“Agradecemos el liderazgo del Gobierno, en particular del Departamento de Energía de los Estados Unidos, y la colaboración del Secretario Wright para facilitar las condiciones que permitan una mayor inversión y crecimiento. La colaboración continua entre el gobierno y la industria es fundamental para impulsar proyectos que apoyen la seguridad energética, el crecimiento económico y la inversión sostenida”, agregó Wirth.