El Ministerio de Economía enfrentará este miércoles la primera licitación de deuda de junio en un contexto considerablemente más favorable que el observado durante los últimos meses.
Con vencimientos por apenas $5,1 billones, el desafío inmediato parece menor para el equipo de Finanzas, aunque los analistas advierten que la verdadera prueba llegará hacia fin de mes.
Según los especialistas, la licitación de esta semana funcionará como una especie de anticipo de lo que podría ocurrir más adelante y le otorgará al Tesoro margen para profundizar algunas de las estrategias que viene desplegando desde principios de año: reducir tasas, extender plazos de financiamiento y continuar absorbiendo liquidez del mercado.
Bruno Bonacina Rogliano, asesor financiero en Bull Market Brokers, destacó que los vencimientos de esta semana representan una carga significativamente inferior a la que enfrentó el Tesoro durante mayo, cuando las colocaciones debieron afrontar compromisos que oscilaron entre $9 billones y $12 billones.
Además, remarcó que el Gobierno cuenta con una posición financiera cómoda gracias a los depósitos acumulados en la cuenta del Tesoro en el Banco Central, que alcanzan los $12,6 billones.
Ese "colchón", explicó, le permite atravesar las licitaciones de junio sin la necesidad de convalidar tasas más elevadas para atraer demanda.
En esta línea, Martín de la Fuente, analista en Buenos Aires Valores, sostuvo que la licitación "se destaca respecto de las pasadas por ser menos desafiante en cuanto a los vencimientos" y coincidió en que la posición de liquidez del Tesoro luce holgada.
Sin embargo, el foco del mercado no estará puesto únicamente en el resultado de esta colocación, sino en las señales que pueda dejar para la segunda licitación del mes. Hacia fines de junio vencen aproximadamente $23,1 billones, de los cuales cerca de $18,9 billones están en manos privadas.
Por eso, será clave observar si el Tesoro avanza con operaciones de canje para reducir el volumen de vencimientos futuros y facilitar el rollover de fin de mes.
Otro de los aspectos centrales será la evolución de las tasas de interés. Durante los últimos meses, el Tesoro logró sostener una marcada reducción en los rendimientos que paga por su deuda en pesos.
Las tasas de corte de las licitaciones pasaron de niveles cercanos al 3,4% efectivo mensual en enero a apenas 1,99% en la última colocación de mayo. "La pregunta no es si baja, es cuánto", afirmó Bonacina Rogliano.
El analista destacó además que algunos instrumentos ajustados por tasa variable ya mostraron una compresión adicional en el mercado secundario, una señal que podría ser utilizada por el Tesoro para validar rendimientos aún más bajos en las reaperturas de esta semana.
No obstante, advirtió que existe un límite para esa estrategia. Si la diferencia entre las tasas de corto plazo y la tasa overnight se vuelve demasiado pequeña, los inversores institucionales podrían perder incentivos para extender duración en sus carteras.
De la Fuente agregó que el comportamiento de la liquidez del sistema financiero también será determinante. Según explicó, el Banco Central viene absorbiendo aproximadamente $3 billones mediante operaciones de REPO, lo que permitiría al Tesoro alcanzar niveles de rollover cercanos al 135% sin generar tensiones significativas sobre las tasas de corto plazo.
Más allá de las colocaciones en pesos, el mercado seguirá con atención cualquier novedad vinculada a los instrumentos en dólares.
En la licitación anterior, el Tesoro completó la colocación del Bonar 2027 (AO27) por el equivalente a US$ 2.000 millones. Por ello, las alternativas disponibles para futuras reaperturas se reducen ahora al Bonar 2028 (AO28) y al Bonar 2029 (AN29).
Para De la Fuente, esta será una de las variables más relevantes a monitorear, ya que ambos títulos poseen vencimientos posteriores a 2027 y podrían requerir rendimientos algo más atractivos para captar el interés de los inversores.
Bonacina coincide en que la eventual reaparición de bonos en dólares será un dato clave. Según explicó, cada dólar que el Tesoro logre captar en el mercado es un dólar menos que el Banco Central deberá comprar para afrontar los compromisos financieros previstos para julio.