El dólar volvió a subir con el mercado atento al escenario internacional: cayeron acciones y subió el riesgo país
La combinación de mayores reservas y un ingreso sostenido de divisas provenientes de las exportaciones sigue siendo uno de los principales factores que contienen las expectativas de una depreciación más acelerada del peso.

El mercado cambiario argentino retomó la tendencia alcista en una jornada marcada por la cautela de los inversores frente al contexto internacional impactado por el nuevo salto del pétroleo por encima de los US$ 100 dólares el barril. En línea con el mal clima en los mercados globales, también los activos argentinos sufrieron pérididas.

En e, mercado cambiario, tanto, el dólar mayorista avanzó alrededor de 0,4% y cerró en torno a los $1.489, mientras que la cotización del Banco Nación alcanzó los $1.510, su nivel más alto en más de dos semanas. En paralelo, el dólar blue volvió a marcar un récord nominal al ubicarse en $1.550 para la venta, reflejando que la presión cambiaria también se trasladó al mercado informal. Asimismo, los dólares MEP y CCL subieron hasta $1.520 y $1.582, respectivamente.

El movimiento se produjo en una rueda en la que predominó la prudencia entre los operadores financieros. La escalada de las tensiones geopolíticas y la volatilidad observada en los mercados internacionales llevaron a muchos inversores a reforzar posiciones defensivas, favoreciendo la demanda de dólares como activo de resguardo.

“Estados Unidos completó la undécima noche consecutiva de ataques contra objetivos militares iraníes. La escalada militar continúa en pleno colapso de las negociaciones de paz y las Fuerzas Armadas estadounidenses ampliaron el rango de objetivos. Así, alimentaron los temores sobre nuevas interrupciones en el flujo de crudo por el Estrecho de Ormuz”, relataron desde Portfolio Personal Inversiones.

 

Pese a este repunte del tipo de cambio, el Banco Central continúa mostrando una posición sólida en materia de compras de divisas. Durante julio, la entidad ya acumuló adquisiciones por alrededor de US$ 1.500 millones, manteniendo un promedio diario cercano a US$ 110 millones, un ritmo superior al observado en junio, cuando había promediado unos US$ 68 millones por jornada.

No obstante, la velocidad de acumulación comenzó a moderarse respecto de mayo, cuando el promedio diario había alcanzado aproximadamente US$ 137 millones.

Gracias a estas intervenciones, las reservas internacionales volvieron a superar el umbral de US$ 49.000 millones, fortaleciendo la posición externa del país y ofreciendo un respaldo adicional para el esquema cambiario vigente.

Los analistas consideran que la combinación de mayores reservas y un ingreso sostenido de divisas provenientes de las exportaciones sigue siendo uno de los principales factores que contienen las expectativas de una depreciación más acelerada del peso.

Otro elemento seguido de cerca por los operadores es la evolución del riesgo país y de los activos argentinos. En las últimas ruedas, la volatilidad internacional impactó sobre los bonos y las acciones locales, incrementando la búsqueda de cobertura cambiaria y elevando la demanda por dólares.  La tasa de riesgo cerró en 437 puntos básicos, 26 pb más que ayer mientras que las acciones argentinas llegaron a anotar caídas de hasta 10% en Wall Street.

"Las tres principales variables que van a definir la trayectoria del riesgo país en el segundo semestre son el ritmo de acumulación de reservas, la capacidad del Tesoro de seguir rolleando vencimientos en pesos sin inyectar liquidez excesiva, y la evolución del costo de financiamiento en dólares", mencionaron desde Mills Capital.