Sebastián Loketek en NY Sessions: "Hay inversores que prefieren esperar a 2027 y ese es el principal riesgo hoy"
Alex Milberg Director
Alex Milberg Director
Desde el Forbes Studio en la Quinta Avenida, Sebastián Loketek, director del Bank of America para el Cono Sur y coorganizador del Argentina Week comparte su balance y termómetro real sobre la sostenibilidad del rumbo económico que encabeza Javier Milei.
El dato más punzante que Loketek pone sobre la mesa es la “desconexión entre la percepción del mercado y la realidad técnica de las cuentas públicas”. Según el banquero, el riesgo país de Argentina “no guarda relación con las medidas de ajuste fiscal y monetario que el Gobierno implementó con éxito”. Loketek es categórico: "El riesgo país hoy tiene sentido con respecto a la historia, pero es muy alto para la situación real que tiene Argentina", sentencia, marcando una coincidencia técnica fundamental con el equipo económico oficial.
La organización de la Argentina Week demandó casi un año de trabajo artesanal. Loketek revela que el proyecto nació bajo una escala modesta, pero el interés creció de forma exponencial hasta desbordar las capacidades logísticas previstas. "Fueron meses de trabajo armándolo. Esto es de casi un año dándole vueltas. Empezamos pensando en algo mucho más chico y tuvo un éxito fantástico", admite. Lo que más impactó al director del BofA fue el compromiso senior de las compañías locales.
En Nueva York, los inversores no están acostumbrados a sentarse frente a los dueños de las empresas; usualmente el diálogo ocurre con mandos medios. Sin embargo, en esta cumbre, los protagonistas fueron los propios accionistas y CEOs, lo que facilitó el flujo de confianza. La presencia de varios ministros y del propio Presidente actuó como el imán definitivo para traccionar a inversores de primera línea que habitualmente evitan este tipo de foros regionales.
Un punto crítico en la conversación fue la liberación de los controles de capitales. Loketek separa la ansiedad local por el dólar de la necesidad técnica de las corporaciones. Para el mundo financiero, el cepo es una barrera psicológica mucho más destructiva que el valor nominal de la moneda. A continuación, un pasaje clave del diálogo que ilustra esta visión:
Forbes: ¿Imagina una Argentina libre de bandas cambiarias antes de las elecciones de 2027?
Loketek: Me gustaría que se termine de liberar toda la parte de control de capitales. Eso es un paso más urgente que liberar la banda cambiaria. Los inversores están más enfocados en la estabilidad y en la menor volatilidad que en el lugar exacto donde está el tipo de cambio. Que existan las bandas les da tranquilidad de que no habrá saltos fuertes; eso los deja más cómodos que el control de capitales.
Esa definición echa luz sobre uno de los principales obstáculos para la inversión extranjera directa en la economía real. El banquero describe con crudeza la dinámica de los comités de inversión en las casas matrices. Cuando un ejecutivo regional presenta un proyecto en Argentina, debe enfrentar a directores que guardan memorias amargas de crisis pasadas. "Si entrás a ese comité y tenés que empezar a explicar controles de capitales, que la inflación es del 240% o cómo funciona el RIGI, el que presenta la oportunidad ni siquiera la presenta. Se caen porque no tienen ganas de lidiar con esa complejidad", advierte. La receta de Loketek es simple pero difícil de ejecutar: hay que simplificar la vida a los inversores. Si la respuesta ante la consulta por el giro de dividendos es "no hay controles", la discusión se termina y el proyecto avanza.
El otro gran obstáculo es el fantasma de las próximas elecciones presidenciales. Loketek identifica que el crecimiento económico es heterogéneo y que todavía existe una transición dolorosa para gran parte de la sociedad, lo cual presenta un riesgo en términos políticos. Es lo que detecta en Manhattan: el miedo al "esperemos a ver qué pasa en 2027". Muchos inversores prefieren sacrificar rentabilidad inmediata por la seguridad de que el rumbo no cambiará tras las urnas. "La preocupación más fuerte es el impacto en 2027. Tenemos que ver cómo hacemos para que la gente se anime antes y no espere a las elecciones presidenciales", afirma.
El ejecutivo también analiza el acceso al mercado de deuda. A diferencia de lo que sostiene parte del arco político, el banquero está convencido de que la ventana ya está abierta. "Argentina puede emitir deuda, el mercado está receptivo. Es una decisión del Gobierno elegir el momento y si le gustan las tasas", explica. Para él, la demora no es por falta de compradores, sino por una estrategia de ahorro y precaución del equipo de Luis Caputo. Sin embargo, advierte que el no acceso genera dudas en quienes no siguen el día a día: temen que, al no emitir, el país carezca de capacidad para refinanciar los vencimientos futuros. Es un juego de percepciones donde el Gobierno prefiere enfocarse en lo que puede controlar: la parte técnica y fiscal.

Sobre los sectores con mayor potencial, Loketek mantiene un optimismo elevado, con un puntaje que oscila entre 8,5 y 9. Aunque su posición le impide dar recomendaciones específicas de acciones, no oculta su entusiasmo por el sector financiero y el energético. Destaca especialmente que la reforma laboral haya salido por consenso, un detalle que para Wall Street vale más que la reforma en sí misma. "Los inversores prefieren eso a una reforma espectacular que sale por medio voto a última hora", afirma, subrayando que la legitimidad política es el único escudo real contra la reversibilidad de las leyes.
El cierre de la charla abordó el fantasma de las próximas elecciones presidenciales. Loketek identifica que el crecimiento económico es heterogéneo y que todavía existe una transición dolorosa para gran parte de la sociedad. Este es el principal riesgo que detecta en Manhattan: el miedo al "esperemos a ver qué pasa en 2027". Muchos inversores prefieren sacrificar rentabilidad inmediata por la seguridad de que el rumbo no cambiará tras las urnas. "La preocupación más fuerte es el impacto en 2027. Tenemos que ver cómo hacemos para que la gente se anime antes y no espere a las elecciones presidenciales", concluye.