Pampa Energía arrancó 2026 con uno de los mejores trimestres de su historia reciente. En concreto, la compañía reportó ingresos por US$ 573 millones en el primer trimestre del año, un salto interanual del 38%, mientras que el EBITDA ajustado trepó 48%, hasta los US$ 325 millones. En tanto, la ganancia neta atribuible a los accionistas alcanzó los US$ 214 millones tras gozar de un incremento interanual del 40%.
El desempeño estuvo impulsado principalmente por el fuerte crecimiento de la producción en Rincón de Aranda, el activo estrella de shale oil de la compañía en Vaca Muerta, y por la mejora de márgenes en el negocio de generación eléctrica tras la normalización del mercado eléctrico mayorista.
Desde Adcap Grupo Financiero destacaron que los resultados estuvieron “completamente en línea” con sus estimaciones operativas y ratificaron su visión positiva sobre la acción. “Mantenemos nuestra recomendación de compra para Pampa Energía y nuestro precio objetivo a 12 meses de US$ 120 por ADR, lo que representa un potencial de suba del 44%”, señalaron.
La firma remarcó además que el trimestre confirmó “los dos principales drivers” de su tesis de inversión: la expansión continua de Rincón de Aranda y la mejora en el negocio eléctrico gracias al nuevo esquema regulatorio.
Durante el primer trimestre del año, el principal diferencial de Pampa volvió a estar en el segmento de petróleo y gas. La producción total alcanzó un récord de 100.600 barriles equivalentes por día (kboe/d), un 38% más que en el mismo periodo del año anterior. Dentro de ese número sobresale la producción de petróleo, que se multiplicó por seis frente al primer trimestre del año pasado, hasta 19.500 barriles diarios.
El bloque Rincón de Aranda explicó gran parte de esa expansión, ya que su producción promedio llegó a 18,2 kbpd, con 43 pozos en operación frente a apenas seis un año atrás.
Para Damián Vlassich, líder de Estrategias de Inversión en IOL, los números muestran un cambio estructural en la compañía. “Los resultados del primer trimestre confirman que Pampa está en uno de sus mejores momentos operativos”, sostuvo.
El ejecutivo agregó que la producción récord y el dato de EBITDA no son cifras menores porque “reflejan la maduración de Rincón de Aranda como activo de clase mundial y el impacto real de la integración vertical con el negocio de generación”. @@FIGURE@@
Según su análisis, el desarrollo del bloque representa “uno de los casos de ramping más notables de la historia reciente del upstream argentino” porque la producción pasó de apenas 0,9 kbpd en el primer trimestre de 2025 a 18,2 kbpd este año, manteniendo además un crecimiento secuencial del 7% respecto del trimestre previo.
La mejora también se reflejó en la eficiencia operativa. El costo de extracción por barril equivalente cayó a US$ 6,1, un 11% menos interanual y 23% inferior al trimestre anterior.
Otro de los puntos destacados fue el desempeño del negocio de generación eléctrica. Las ventas del segmento crecieron 43% interanual y el EBITDA ajustado avanzó 11%, hasta US$ 144 millones.
La compañía explicó que la mejora estuvo asociada a la implementación de nuevos lineamientos regulatorios en el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM), que permitieron mayores márgenes spot para las centrales térmicas.
Adcap destacó especialmente este fenómeno. Según la firma, Pampa logró un “segundo trimestre consecutivo con pass-through positivo derivado de la desregulación del mercado eléctrico, con precios promedio realizados de US$ 57,5 por MWh”.
En paralelo, la integración vertical entre producción de gas y generación comenzó a ganar cada vez más peso dentro del modelo de negocios. Actualmente, el 32% de las ventas de gas de la empresa se destinan al abastecimiento propio de centrales eléctricas, frente a apenas el 2% registrado un año atrás.
Esta estrategia representa una ventaja competitiva clave. “La integración vertical entre E&P y generación es un diferenciador competitivo real que mejora la rentabilidad de ambos segmentos simultáneamente”, afirmó Vlassich.
El trimestre también dejó señales del fuerte plan de expansión de largo plazo. Pampa anunció inversiones vinculadas al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), tanto para profundizar el desarrollo de Rincón de Aranda como para avanzar en un proyecto de fertilizantes en Bahía Blanca por US$ 2.400 millones.
Además, la empresa fue adjudicataria de capacidad en la ampliación del Gasoducto Perito Moreno, una obra clave para incrementar el transporte de gas desde Vaca Muerta hacia los principales centros de consumo y exportación.
No obstante, el agresivo ritmo inversor también impactó sobre el balance. La deuda neta aumentó desde US$ 801 millones a fines de 2025 hasta US$ 1.203 millones al cierre de marzo.
Sobre este punto, Vlassich advirtió que “no es una señal de alarma en sí misma, pero sí algo a seguir de cara a los próximos trimestres”. Aun así, consideró que la empresa “está ejecutando bien en un entorno regulatorio que por primera vez en años acompaña”.