La caída del riesgo país por debajo de los 450 puntos básicos, en el contexto de una inflación que retomó la tendencia a la baja y la mejora del contexto internacional gracias al fin de las hostilidades entre Estados Unidos e Irán marcan un punto de inflexión para el plan económico. Ahora, ya no se trata sólo de cuándo la Argentina volverá a emitir deuda en el mercado para refinanciar sus obligaciones sino toda la atención está puesta en la posibilidad de que ña Argentina vuelva a integrar el índice de Mercados Emergentes de MSCI.
Ese upgrade crucial en la clasificación del país dejó de ser una hipótesis lejana para convertirse en uno de los principales catalizadores que siguen los inversores internacionales. En un extenso informe publicado este lunes, Morgan Stanley sostiene que el escenario base es que el país recupere esa categoría entre fines de 2027 y comienzos de 2028, una decisión que podría generar ingresos cercanos a los US$4.500 millones hacia las acciones argentinas y consolidar la transformación financiera iniciada durante el último año.
El banco de inversión considera que Argentina avanzó de manera significativa en materia de normalización macroeconómica y apertura del mercado financiero, aunque advierte que todavía persisten obstáculos regulatorios que impiden una reclasificación inmediata. En ese contexto, el informe combina el análisis técnico de los criterios de MSCI con una visión más amplia sobre la economía, las inversiones, el sector energético y las perspectivas del mercado accionario argentino.
El primer paso podría producirse durante la revisión anual de MSCI de este mes. El banco cree probable que el organismo inicie formalmente una consulta para evaluar el regreso de Argentina al universo de Mercados Emergentes. Esa instancia suele extenderse entre 12 y 18 meses antes de una decisión definitiva, por lo que la incorporación efectiva llegaría recién en poco menos de 2 años.
La entidad recuerda que Argentina permanece clasificada como mercado "standalone" desde noviembre de 2021, cuando fue excluida tras los fuertes controles cambiarios y las restricciones para la salida de capitales implementadas en los últimos años del gobierno de Mauricio Macri. Desde entonces, el principal desafío ha sido reconstruir la confianza de los inversores institucionales internacionales.
Morgan Stanley destaca que parte de ese proceso ya comenzó. MSCI reconoció en su última revisión mejoras importantes como la flexibilización del mercado cambiario, la posibilidad de repatriar dividendos y una mayor liberalización financiera. Sin embargo, todavía identifica restricciones para algunos inversores extranjeros, limitaciones operativas y problemas de acceso a información del mercado que deberán resolverse antes de concretar una reclasificación.
Aun así, el banco considera que Argentina ya cumple con los requisitos de tamaño y liquidez exigidos para integrar el índice de Mercados Emergentes. El principal desafío dejó de ser cuantitativo y pasó a concentrarse en la accesibilidad del mercado para los grandes administradores internacionales de fondos.
De concretarse el regreso, el impacto financiero sería considerable: el banco de inversión calcula que ingresarían alrededor de US$4.541 millones en compras de acciones argentinas provenientes de fondos activos y pasivos que replican el índice MSCI Emerging Markets, cuyo patrimonio administrado ronda actualmente los US$1,5 billones. Esa cifra equivale aproximadamente al 13% del free float del mercado argentino y representa unas trece ruedas promedio de negociación, un volumen suficiente para modificar de manera significativa la dinámica bursátil local.
En la estimación del banco, Argentina pasaría a representar cerca del 0,28% del índice global de Mercados Emergentes y alrededor del 4,1% del índice latinoamericano. La mayor parte de esos flujos se concentraría en un reducido grupo de compañías de gran capitalización.
YPF aparece como la principal beneficiaria potencial, absorbiendo cerca de un tercio de los ingresos estimados. Detrás se ubican Grupo Financiero Galicia, Vista Energy, Banco Macro, Pampa Energía y Transportadora de Gas del Sur, que conformarían el núcleo inicial de empresas argentinas dentro del índices
Sin embargo, hay un matiz importante: durante 2025, Argentina continuó mostrando niveles de IED inferiores a los de otros países de la región y el banco considera que el verdadero salto recién podría observarse entre 2027 y 2028, una vez consolidada la estabilidad política y regulatoria. Desde esa perspectiva, la eventual reclasificación de MSCI y el aumento de la inversión extranjera aparecen como procesos complementarios que podrían retroalimentarse.