El mercado de capitales argentino atraviesa uno de sus mejores momentos de la última década.
Durante el primer cuatrimestre de 2026, las emisiones de obligaciones negociables (ON) y fideicomisos financieros superaron los US$ 6.200 millones, convirtiéndose en el mejor inicio de año desde 2015. Además, se concretaron 142 emisiones, la segunda cifra más alta de toda la serie histórica.
Según un informe de PwC Argentina, las obligaciones negociables fueron el principal motor de esta expansión, con colocaciones por US$ 5.586 millones distribuidas en 100 emisiones.
Uno de los elementos centrales que explica el crecimiento del mercado es la abundancia de divisas que ingresaron al sistema durante los últimos meses. El blanqueo de capitales y las medidas económicas impulsadas por el Gobierno generaron un volumen récord de dólares disponibles para inversión. Al mismo tiempo, el encarecimiento de algunas alternativas para dolarizar carteras o girar fondos al exterior llevó a muchos inversores a mantener sus dólares dentro de Argentina.
Ese excedente de liquidez terminó convirtiéndose en una oportunidad para las empresas, que encontraron una demanda creciente por instrumentos corporativos y aprovecharon el contexto para financiarse en mejores condiciones. Como resultado, el mercado de deuda privada mostró una fuerte expansión tanto en cantidad de operaciones como en montos colocados.
Actualmente, los inversores cuentan con un amplio abanico de alternativas. Las obligaciones negociables más conservadoras ofrecen rendimientos cercanos al 3% o 4% anual en dólares, mientras que las emisiones de riesgo intermedio rondan el 7,5%. Para quienes buscan retornos más elevados, existen colocaciones que alcanzan rendimientos de entre 9% y 10%.
La mejora de las condiciones financieras también quedó reflejada en el costo de financiamiento. De acuerdo con PwC, la tasa promedio de colocación de las ON bajo régimen general cayó desde 37,6% nominal anual en enero hasta 26,3% en abril. La baja superior a los 1.100 puntos básicos en apenas tres meses evidencia el cambio de escenario que atraviesa el mercado local.

Los fideicomisos financieros también acompañaron esta tendencia positiva. Entre enero y abril acumularon emisiones por US$ 630 millones a través de 42 colocaciones, lo que representó un crecimiento interanual tanto en cantidad de operaciones como en volumen emitido. Dentro de este segmento, los fideicomisos vinculados al sector inmobiliario aparecen entre los más activos, buscando captar parte de los dólares que hoy circulan en el sistema financiero.
Otro factor relevante es la intención oficial de canalizar esos recursos hacia la economía real. La estrategia apunta a que los dólares disponibles financien proyectos productivos, inversiones corporativas y desarrollos privados, fortaleciendo el rol del mercado de capitales como fuente de financiamiento para las empresas.
A esto se suma la mejora en la percepción de riesgo sobre Argentina. PwC destacó que la compresión del riesgo país registrada tras las elecciones legislativas de 2025 se convirtió en uno de los principales catalizadores para las emisiones corporativas. Entre octubre del año pasado y abril de este año se concretaron 18 operaciones internacionales por US$ 7.250 millones.
Para Fernando Villar, asesor financiero independiente, el escenario actual reúne condiciones especialmente favorables para el financiamiento corporativo. "Las empresas se están financiando en este momento porque estamos en un buen momento a nivel riesgo país", señaló.
Sin embargo, el especialista también advirtió que existe incertidumbre respecto de lo que pueda ocurrir en 2027, cuando la cercanía del proceso electoral vuelva a introducir volatilidad en los mercados. "No sabemos cómo va a ser durante el año que viene con el riesgo y la volatilidad electoral", sostuvo.
“Estas colocaciones generan un flujo de ingreso de divisas que en parte son las que termina comprando el BCRA. Esto ayuda a sostener la estabilidad cambiaria observada en los últimos meses. El escenario sustentable sería aquel en el que el financiamiento obtenido mediante ON se traduzca en mayores inversiones, más exportaciones y, en consecuencia, una generación genuina y sostenible de divisas. Sin embargo, el escenario electoral podría introducir ruido a este mecanismo”, coincidió el consultor Mariano Monferini.
Por ahora, la combinación de abundancia de dólares, menores costos de financiamiento, estabilidad macroeconómica y reducción del riesgo país permitió que el mercado de capitales argentino registrara su mejor primer cuatrimestre en más de una década, consolidándose como una de las principales herramientas de financiamiento para el sector privado.