El CEO global de JP Morgan, Jamie Dimon, fue el anfitrión de la primera jornada del Argentina Week en Nueva York y elogió el rumbo económico que impulsa Javier Milei, al asegurar que el mandatario tiene “convicciones muy sólidas sobre cómo arreglar un país”. El banquero destacó el ajuste fiscal, la baja de la inflación y la apertura del mercado de capitales ante inversores y ejecutivos internacionales.
El encuentro se realizó en la nueva torre que el banco inauguró en el 270 de Park Avenue, donde Dimon presentó al presidente argentino pocos minutos después de su llegada al edificio. La actividad marcó el comienzo de una agenda orientada a mostrar las oportunidades de negocios que busca instalar el Gobierno ante el mercado financiero de Wall Street.
En un discurso breve, el ejecutivo estadounidense repasó la historia económica de varios países que atravesaron crisis severas. Mencionó entre los casos de recuperación a Corea del Sur e Irlanda, y ubicó en el grupo opuesto a Venezuela, Cuba y Argentina, a las que señaló como ejemplos de deterioro prolongado.
Dimon recordó que el país supo exhibir un nivel de ingresos similar al de potencias europeas a comienzos del siglo XX. “En 1917, Argentina tenía el mismo PIB per cápita que Francia. Tenía recursos naturales increíbles, tanto agrícolas, minerales, como de petróleo. Tenía el mejor recurso de todos: una población educada, universidades, escuelas. Y hoy, su PIB per cápita puede ser aproximadamente una décima parte o algo así del de Francia”, describió.

Luego puso el foco en las medidas económicas del actual Gobierno. “Este presidente trajo claridad regulatoria y abrió los mercados de capitales. Tiene el control del banco central. Es un milagro llevar la inflación de algo así como el 20% mensual —más de 200% anual— a cerca de 2% mensual”, sostuvo.
También enumeró otras variables que, a su criterio, mostraron una mejora en los últimos meses. Según afirmó, la administración de Milei dejó de financiar el gasto con emisión, favoreció la llegada de inversión extranjera, fortaleció las reservas del Banco Central y redujo el déficit fiscal a niveles cercanos a 0.
Para Dimon, el caso argentino puede servir de referencia para otros países que enfrentan desequilibrios económicos. “Me encantaría ver que esto pudiera ser un ejemplo para el mundo sobre cómo arreglar un país, políticas que funcionan, políticas que ayudan a todos sus ciudadanos, políticas que traen crecimiento real, reformas reales, laboral, de mercado y otras”, afirmó.
El CEO de JP Morgan también remarcó la expansión reciente de la actividad. Señaló que un avance cercano al 5% durante el último año resultó impensado para buena parte del mercado. “Es casi inaudito, yo hubiera dicho que no era posible”, afirmó.
En esa misma línea, planteó que varias empresas internacionales evalúan desembolsos en la Argentina a partir del potencial de sectores ligados a los minerales, el petróleo, la energía y la disponibilidad de mano de obra calificada. A su entender, el giro económico de la Argentina sorprendió incluso a quienes seguían de cerca al país.
“Hay una agenda a favor del mercado y sabemos que muchas empresas están comprometidas a invertir capital en Argentina. Este es un giro asombroso, algo que ninguno de nosotros habría predicho hace apenas cuatro o cinco años. Así que señor presidente y a su equipo, felicitaciones. Es algo excepcional”, expresó.
Durante su intervención, Dimon también destacó la estructura que el banco mantiene en el país. JP Morgan cuenta con un centro de servicios en la Argentina que emplea a 5.000 personas, uno de los nodos operativos más relevantes de la entidad fuera de Estados Unidos.
El banquero además resaltó la tarea de Facundo Gómez Minujín, presidente de la filial local, y recordó el financiamiento que la entidad aportó al Estado argentino a través de repos por cerca de US$ 2.000 millones.
Dimon ya había visitado Buenos Aires en octubre del año pasado, cuando JP Morgan organizó un encuentro global en la ciudad. En esa ocasión mantuvo una reunión con Milei, un antecedente que ahora volvió a cruzarlos en el arranque del Argentina Week en Nueva York.