El Gobierno renovó el total de vencimientos en una tensa jornada para el mercado ¿cuál fue el bono más demandado?
La Secretaría de Finanzas consiguió un rollover de 100,08% tras recibir ofertas por $9,77 billones. Los inversores se repartieron entre instrumentos vinculados a las tasas, la inflación y el dólar, además de una alternativa a tasa fija.

El gobierno de Javier Milei renovó este lunes la totalidad de los vencimientos de deuda en pesos que debía afrontar en el mercado local. De acuerdo con los resultados publicados por la Secretaría de Finanzas, adjudicó $8,62 billones sobre ofertas por $9,77 billones y alcanzó un rollover de 100,08%, por lo que prácticamente no volcó pesos adicionales al sistema financiero.

En términos simples, el rollover muestra qué porcentaje de la deuda que vencía pudo refinanciar el Tesoro. Un resultado de 100,08% significa que, por cada $100 que debía pagar, consiguió que los inversores reinvirtieran algo más de $100. De esa manera, cubrió todos sus compromisos y obtuvo apenas un pequeño excedente de financiamiento.

Los instrumentos que concentraron la demanda

La demanda se distribuyó entre distintas alternativas según el tipo de cobertura que buscaban los inversores. La más elegida fue un bono cuyo rendimiento sigue la evolución de las tasas mayoristas del sistema financiero, una referencia conocida como TAMAR. El instrumento, identificado como TML27 y con vencimiento en julio de 2027, recibió $2,92 billones y pagará esa tasa más un margen de 3,63%.

Muy cerca quedó una alternativa a tasa fija. La LECAP T15E7, que vence en enero de 2027, captó $2,85 billones. En este caso, los inversores aceptaron una tasa efectiva mensual de 2,17%, equivalente a un rendimiento anualizado de 29,36%.

Otra parte importante del dinero se destinó a títulos vinculados al dólar. Estos instrumentos se compran en pesos, pero su valor se ajusta a la evolución del tipo de cambio, por lo que funcionan como una cobertura frente a una eventual suba de la moneda estadounidense.

El D30O6, que vence el 30 de octubre de 2026, recibió $1,17 billones, con un rendimiento anualizado de 9,06%. Por su parte, el D30N6, con vencimiento el 30 de noviembre, captó otros $660.000 millones, con una tasa de 7,38%. Entre ambos, el Gobierno colocó $1,83 billones en deuda atada al dólar.

También hubo espacio para quienes buscaron protegerse frente a la inflación. El TZXY7, un bono ajustado por CER —el índice que acompaña la evolución de los precios—, recibió $1,02 billones. El título vence el 31 de mayo de 2027 y ofrece un rendimiento anualizado de 5,97% por encima del ajuste por inflación.

Los inversores pudieron elegir entre instrumentos a tasa fija, vinculados a las tasas del sistema financiero, al dólar o a la inflación. Entre ellos, el más demandado fue el bono atado a la tasa TAMAR con vencimiento en julio de 2027, que además era el de mayor plazo y concentró más de un tercio de las ofertas presentadas.

El riesgo país dejó afuera al bono en dólares

La Secretaría de Finanzas, encabezada por Federico Furiase, volvió a dejar afuera de la licitación al Bonar 2029 (AO29), un bono en dólares que el Gobierno había utilizado hasta agosto para conseguir fondos destinados a futuros pagos de deuda.

El Tesoro cubrió todos los vencimientos del día y evitó liberar pesos adicionales al sistema financiero. (Foto: X @FedericoFuriase editada con IA)

La decisión estuvo vinculada con la suba del riesgo país, que pasó de 403 puntos básicos en julio a 641 unidades. Ese aumento encarece el rendimiento que el Tesoro tendría que ofrecer para convencer a los inversores de comprar nueva deuda en dólares.

El resultado general de la licitación estuvo dentro de lo esperable después de dos semanas de presión sobre la deuda argentina en pesos y en medio de un escenario internacional adverso. La sociedad de bolsa consideró que renovar todos los vencimientos pagando un "premio razonable" frente a las tasas ya reflejadas en el mercado fue un resultado favorable.

La renovación total también permitió que el Tesoro prácticamente no liberara pesos adicionales al sistema financiero. El mismo análisis de Puente señaló que esto ayudó a mantener relativamente estables y bajas las tasas de muy corto plazo, aunque esa mejora todavía no logró trasladarse a los vencimientos más largos.

El resultado se suma a la estrategia oficial para distribuir los pagos de la deuda en el tiempo. En una entrevista con Radio Rivadavia, reproducida por TN, Furiase aseguró que más del 50% de los vencimientos de deuda en moneda local ya quedaron para después de octubre de 2027.

Después de avanzar con ese objetivo, Finanzas comenzó a ofrecer nuevamente instrumentos con plazos más cortos. El equipo económico encontró menos margen para seguir extendiendo los vencimientos y, en las últimas subastas, volvió a incluir alternativas con fechas de pago más próximas.